GINA
No fue hasta que ví la sangre manchando mi camisa, que comencé a sentir el dolor de las cortadas. Ryder se aproxima a mí y con mucho cuidado intenta levantarme la sudadera.
—¿Que haces?— lo detengo y me alejo de él
—Solo quiero ver porque estás sangrando, tranquila.—responde haciendo de nuevo el intento de acercarse a mí.
—Estoy bien ya te dije, solo quiero descansar— me alejo nuevamente— gracias por todo, chicos y de verdad disculpen por meterlos en ésto— me despido antes de irme a la habitación de huéspedes que Karen tiene reservada para mí.
Al entrar a la habitación, Karen entrá detrás de mí.
—Ok, tal vez a ellos no quieras contarles porque no los conoces, pero a mí sí me vas a decir ya mismo que fue lo que te hicieron Georgina.
—Solo me golpearon— miento
—¿Y porqué estás sangrando? Déjame ver— se lanza hacia mi y me levanta la sudadera antes de que pudiera impedírselo— ¡Oh Dios mío!— exclama alarmada— ¿Qué... Qué te pasó?
—Solo forcejeé con él para que me soltara y me caí por las escaleras, sin querer rompí un jarrón y me clavé los vidrios— le miento nuevamente.
La verdad no me atrevo a confesarle que pasó, yo nunca hablo con nadie acerca de los cortes, ese es uno de los secretos que solo reservo para mí.
Tampoco me atrevía a contarle a nadie lo que en verdad sucedió en la casa, hablar de eso sería como vivirlo nuevamente.
—Ok, te voy a dar dos opciones; o vamos al hospital para que te agarren puntos o dejas que Ryder te ayude. Él sabe algo de heridas y esas cosas, tú decides.
La idea de dejar que alguien viera mis heridas me aterraba, pero con un poco de suerte tal vez Ryder también se creería la patética historia de la caída.
En cambio ir al hospital, significaría dar más explicaciones de las que puedo dar.
—No es necesario...
—Bien, al hospital entonces.— me interrumpe
—¡OK! Ok está bien, dile a Ryder que suba— me decido finalmente.
Al cabo de unos minutos Ryder sube con toallas limpias, Alcohol, gasas, adhesivos y unos analgésicos. Karen también sube con él pero inmediatamente se marcha dejándonos solos.
Ryder me pide que me quite la sudadera, yo le obedezco quedándome sólo en sujetador.
En otras circunstancias probablemente me hubiera sentido avergonzada, pero ahora lo único que me daba vergüenza eran los cortes que yo misma me había provocado.
Me quedo de pie y el se sienta en la cama dejándome de frente a él.
Comenzaba a ponerme un poco nerviosa. La posición y la situación me resulta demasiado íntima para alguien que apenas conozco.
—¿Qué paso?— me pregunta en voz seria mientras me quita la gasa que cubría mi herida.
—Me caí por las escaleras y en el proceso se partió un jarrón que me clavó los vidrios, es todo— repito la mentira y rezo en silencio para que no haga más preguntas.
Ryder pasa una gasa humedecida con alcohol en mis heridas para limpiarlas, el alcohol arde como el infierno en la herida abierta haciéndo que me queje un poco.
— De pequeño estuve en un orfanato.—comenta mientras sigue limpiando mi herida.
Sin saber porque me está diciendo eso, guardo silencio y dejo que continúe
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INESTABLE ©
RawakUno es malo.... El otro no tanto... Pero ella... Ella tampoco es lo que aparenta. ¿Quién es quién?
