GINA
Luego de dispararle a mi padre, cubro su cadáver con una sábana y voy a el coche en busca de Samantha.
Ella al entrar en la casa inmediatamente mira a su alrededor como esperando encontrar allí a Frank.
— Tranquila, aquí por ahora estás segura— le digo guiándola a mi habitación.
Era verdad, aquí estaba segura. Ale ya se había marchado y realmente no creo que vuelva más por aquí y Frank de momento no la buscará en éste lugar.
— Ve a darte una ducha para limpiarte las heridas y los golpes— le digo al llegar a la habitación— ¿Necesitas que te ayude a ducharte?—pregunto, pues realmente no creo que pueda hacerlo por si sola.
—Ya has hecho mucho por mí— murmura débilmente
— Aún no lo suficiente—contesto antes de salir.
La dejo sola unos minutos mientras busco en mi armario algo de ropa para ella. Saco un pijama de algodón que me queda ya pequeña y se la dejo en la cama junto con unas bragas que tenía sin estrenar.
—Samantha, te dejé una muda de ropa en la cama, estaré abajo— le aviso y salgo de la habitación a deshacerme del cadáver de mi padre.
Me cuesta mucho esfuerzo arrastrar el cadáver de mi padre a la camioneta, ese desgraciado cómo que pesa más muerto que vivo.
Hago una nota mental para que la próxima vez que mate a una persona, asegurarme de hacerlo cerca de donde sea que vaya a tirar el cadáver.
Esa persona sería Ryder, necesitaba vengar la muerte de mi madre.
Saco fuerzas de dónde no tengo para meter su cuerpo en el maletero del coche de Frank.
Más tarde cuando me vaya de allí lo dejaré en algún lugar.
Culminada la tarea entro a la casa y encuentro a Samantha en estado de shock observando el desastre que dejó la sangre de Robert.
— ¿Quién era?— pregunta
—Un maldito violador— es mi respuesta.
No quiero asustarla diciéndole que el violador era mi padre.
— ¿Tienes hambre?—le pregunto mientras la guío a la cocina.
—El Amo solo me da de comer cuando está de humor—me dice
—Bueno afortunadamente ese hijo de puta no está aquí— comento mientras abro los gabinetes— aquí puedes comer lo que quieras, ¿Sabes cocinar?
—Antes de que me secuestraran viví con mi hermano y le preparaba algunas cosas.
—Genial, porque tendrás que quedarte aquí y valerte por ti misma ¿De acuerdo?
— ¡No! ¿Y si él viene? por favor no me dejes aquí— responde angustiada.
—No vendrá cariño, yo estaré con él hasta que se me ocurra un plan. Por ahora estarás a salvo, solo no debes salir bajo ningún concepto de aquí— la tranquilizo— yo vendré a darte una vuelta y a traerte provisiones— ella asiente y le pregunto— ¿Qué edad tenías cuando te raptaron?
— 14, acababa de cumplir 14 años— contesta insegura
— ¿Sabes cuánto tiempo estuviste encerrada, Samantha?— pregunto un poco molesta, ¿Qué clase de enfermo secuestraria a una chica de 14 años?
—No, no tengo ni idea de en qué año estamos. Cuando Henry me trajo me entregó a El Amo. No vi mas el sol, más nunca me dejaron salir— sus ojos lloran, le doy un vaso de agua y le preparo un sándwich.
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INESTABLE ©
RandomUno es malo.... El otro no tanto... Pero ella... Ella tampoco es lo que aparenta. ¿Quién es quién?
