RYDER
Estaba muy a gusto bailando con ella. Demonios, quería llevarla a mí habitación.
Apenas nos acercamos a la pista no fue muy díficil pegarla a mí cuerpo, sentír sus movimientos tan cerca solo me provocaban más y más. Me gusta ver cómo se mueve y como cierra sus ojos dejándose llevar por la música, ver como el sudor le corre por sus pechos y su frente, me tenía embriagado.
Estando tan cerca pude inhalar el olor de su cabello, olía a Coco. Dulce de coco. Era exquisito y embriagador...
Pero el hechizo se rompió cuando mí teléfono vibró en mis pantalones, un solo mensaje me devolvió a la realidad.
Mike: llegaron los hombres de Dylan, te espero en el taller.
El deber llama así que le susurro a Gina en el oído que vayamos a sentarnos un rato, ella asiente y la llevo a la cocina. Ese es el único lugar de la casa que no está lleno de gente, hay unas cuantas parejitas alrededor pero no creo que causen problemas.
Ella toma asiento en unos de los taburetes de la isla e inmediatamente mira a su alrededor en busca de su amiga, pero no tiene éxito en encontrarla. Le busco un poco de agua y le digo que me espere allí, ella vuelve a asentir y me marcho al taller.
El taller queda en la parte trasera de la casa a mano izquierda, muy cerca del pequeño muelle que está en la playa, pero oculto en el pequeño bosquejo.
El lugar está rodeado de árboles a excepción del pequeño camino por donde se accede desde la carretera principal, antes solíamos hacer nuestras fiestas allí pero debido a que el lugar es más oculto lo utilizamos para guardar la mercancía.
Al llegar veo tres Toyotas negras estacionadas y unos doce tipos alrededor. El negocio era simple: La coca por el dinero y la chica por el traidor que nos jodió la vida.
Henry Black
Cuando tenía 11 años mis padres murieron a causa de un accidente, dejándonos huérfanos a mi hermana Samantha y a mí. No teníamos más familiares así que Servicios Sociales se encargó de nosotros y nos enviaron a un orfanato. Allí fue donde conocí a Mike, nos hicimos buenos amigos y cuando cumplimos la mayoría de edad emprendimos nuestro camino fuera de ese lugar.
Conocimos a Henry gracias a un amigo de Mike que nos dió su número para que nos diera Trabajo. Henry era un tipo duro y ambicioso, rondaba más o menos los 35, él nos ayudó con techo y comida a cambio de que le ayudemos con sus negocios.
Sus negocios no eran mierda que la policía debería de saber, él traficaba drogas y armamento ilegal.
Aceptamos el trabajo, pues tampoco es que teníamos muchas opciones, además, yo necesitaba tenér un trabajo estable para que me dieran la custodia de Samantha, que para ése entonces ya tenía 8 años de edad.
A pesar de que el "trabajo no era legal" Henry poseía un taller mecánico que servía como "tapadera" para el verdadero negocio.
Al principio todo iba muy bien, pero el maldito era muy ambicioso y terminó metiéndose en Red de trata de blancas. Luego de seis años cuando lo pescaron, nos tendió una trampa y nos agarraron a Mike, a mí y a muchos de sus hombres, mientras el huía a un país del sur de América cómo el maldito cobarde que es. Pero él no huyó sólo, se llevó a mi hermana con él.
Juré vengarme mientras estuve 5 años en prisión. Diariamente me imaginaba el momento en el que le arrancaría la cabeza a ése cabron.
En prisión aprendes muchas cosas unas peores que otras, pero si sabes mover bien tus cartas puedes conseguir buenos contactos, esos contactos tienen hilos que mueven marionetas y esas marionetas nos sacaron a Mike y a mí antes de cumplir nuestra condena.
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INESTABLE ©
De TodoUno es malo.... El otro no tanto... Pero ella... Ella tampoco es lo que aparenta. ¿Quién es quién?
