Capitulo 7

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Llegaron frente a las puertas de la ciudad cabalgando, estas se abrieron de par en par en cuanto fueron vistos y al entrar, frente a ellos, el gobernador de pie. Una sonrisa descarada y llena de burla en sus labios. Era un hombre de unos cincuenta años con el cabello y la barba blanca, llevaba una túnica azul marino ajustada en el estómago con un lazo morado.

—Un bastardo que se convirtió en rey consorte, nuestra nación está destinada a la perdición.- Exclama el hombre con mofa mientras sus guardias se quedan de pie tras el titubeantes ante como reaccionar.

—Vayan a hacer su trabajo.- Ordena firme aún arriba del caballo.

La mitad de los hombres obedecen dirigiéndose hacia las casas de los pobladores por los impuestos y cosechas. La otra mitad de los soldados se quedan a su lado de pie y con arma en mano. Hyukjae baja del caballo y con una sonrisa se acerca al hombre.

—El rey tiene una voluntad benevolente hacia su pueblo y no desea aislarlo o tomar reprimiendo contra ellos, pero ordeno un ultimátum para aquel que osa ensuciar su nombre y su persona con nada más que blasfemias.- Dice el alfa con tranquilidad, no era exactamente lo que Donghae había dicho pero se asemejaba. Obedecería hasta cierto punto a su esposo pero el mismo se iba a encargar del ultimátum.

—Un rey con buen corazón no nos sirve para ganar una guerra.- Escupe con disgusto el anciano dándole la espalda a Hyukjae y caminando hacia el interior.

—Ignorar y darle la espalda a su alteza real es castigado con la muerte.- Grita uno de los soldados. —Al igual que blasfemias contra su rey.- Termina con la mano en la espalda.

—¿Cuantos años tiene su hijo?- Pregunta curioso Hyukjae cuando ve que sus soldados se acerca con el pequeño hijo del gobernador. Éste se para en seco y no se mueve pero la tensión en cada uno de sus músculos es visible.

—Este es su ultimátum, su hijo será puesto a cargo con los eruditos formándose en la filosofía y creciendo en la política de nuestro rey, espero que la próxima vez que vaya a decir o escribir algo lo piense dos veces. -Es lo último que dice el alfa antes de girarse.

Toma al niño en brazos y lo sube al caballo que el mismo monta unos momentos después, toma las riendas y las guía fuera de la ciudad. Sus hombres regresan rápidamente con las cosechas e impuestos los cuales guardan en las carretas mientras se dirigen nuevamente al reino.

El sol está en lo alto del cielo, algunas nubes grisáceas están esparcidas por lo alto como si acecharan o esperaran el momento exacto para descargar toda su furia. Para las personas más pobres la lluvia es casi una maldición prefieren aguantar el sol incandescente y la sequía a el frío y la humedad por doquier llena de enfermedades.

Sabía que el gobernador Kim no estaría en paz y aunque el reino tuviera a su hijo intentaría algo más, no era alguien que se pueda mantener bajo órdenes, si por el fuera ya lo hubiera degollado pero Donghae tiene la rara idea de ser pacifico y político a él no le queda nada más que intentar que así sea y sacar la espada cuando el diálogo no funcione y estaba seguro que no faltaba mucho para ello.

Llegaron de regreso al palacio por la noche, el cielo estaba de un color violáceo casi completamente oscuro. Dejó al niño en la academia de los eruditos y fue directo al palacio del rey. Los soldados dejaron las cosechas en su almacén y entregaron los impuestos recaudados a los contadores.

Camino por los pasillos largos del palacio apenas iluminados con las lámparas. Abrió las puertas de los aposentos y vio a las criadas dentro.

—¿Donde está el rey?- Pregunto sin siquiera mirarlas. Mientras desabrochaba el cinturón con la espalda y la dejaba contra la columna.

—Tomando un baño.- Respondió la chica inclinándose completamente en una reverencia.

—¡Fuera!- Ordeno dirigiéndose a la siguiente habitación donde estaba el omega dentro de la tina de agua caliente, podía verse el humo salir de la bañera y del cuerpo del joven dentro de esta. —Fuera.- Repitió a las que se encontraban ahí ellas miraron a Donghae y cuando éste asintió salieron rápidamente del lugar dejándolos a ambos solos.

—Debo concluir que alguien terminó muerto.- Hablo el más joven mientras movía las manos sobre el agua, jugando con ella, provocando que pequeñas y diminutas olas se formaran mientras las hierbas para calmar sus nervios hacían efecto.

—Concluiste mal, sólo quise ir a observar que tus órdenes se cumplieran además del ultimátum que dijiste.- Hablo el alfa sentándose en la orilla de la bañera con una sonrisa.

—Me da miedo preguntar por el ultimátum.- Dice Donghae sin voltearlo a ver.

—Me traje a su hijo y lo deje a cargo de los eruditos con una amenaza implícita, no lo detendrá pero por el momento se mantendrá en línea.- Responde el mayor mientras recorre la vista por las suaves facciones del joven. Después de unos segundos este asiente con cautela antes de hablar.

—Entiendo tu punto, pero pudiste tener la decencia de decírmelo o consultarlo conmigo. Espero que al menos tendrás la decencia de pedirme perdón.- Dice el omega con los ojos entrecerrados y el enojo en su voz.

El alfa se pone de pie y camina hasta estar tras el más joven toma el largo cabello castaño y lo peina hacia atrás, hundiendo sus dedos en las suaves y húmedas hebras. Toma con una mano la jarra de bronce donde está el agua caliente y le deja caer un pequeño chorro sobre el cabello del más joven con cuidado.

—Le pido mi más sinceras disculpas su gran alteza real por haberlo dopado y dejarlo medio inconsciente entre sus sábanas. Pero debe entender que no tenía tiempo de explicarle mi plan y convencerlo de que era una buena idea porque es un testarudo.- Dice Hyukjae en voz suave y melódica. Se acerca aún más al oído del omega y acaricia su mejilla. —Quiero lo mejor para ti y nuestros hijos, que puedas hablar sin esperar la aprobación de nadie, ni siquiera la mía pero para eso no pueden usarse solo palabras.- Le Susurra mientras camina alrededor de la tina de madera. Se coloca a un lado y le ofrece ambas manos para que el otro las tome y se ponga de pie.

La vista de Donghae está perdida y su mente nublada, la melódica e hipnótica voz de su pareja es como un canto que atrapa tus sentidos logrando que todo se vuelva confuso, que pierdas tu objetivo.

El omega toma las manos del mayor y con la ayuda de este se pone de pie completamente desnudó. El alfa sonríe ante la exquisita vista. Se acerca a él y le toma las mejillas con cuidado. El omega cayó en sus voz y en sus palabras. La mayoría de los alfas usan su voz, como voz de mando para ordenar, dirigir e intimidar. Sin saber que al tener a una pareja la puedes usar para consolar, endulzar o alentar al igual que los omegas a ellos y al igual que Donghae en su noche de bodas.

—¿No quieres que procreemos a nuestros cachorros?- Cuestiona caminando hacia atrás haciendo que el omega lo siga hasta salir de la bañera y terminar con la espalda pegada a la pared de madera.

—Sí, quiero.- Dice enredando sus brazos en el cuello del más alto e inclinándose para unirse en un beso.

Desabrocho sus pantalones y saca su miembro y se masturba hasta estar completamente erguido. Toma los muslos desnudos del más joven y los envuelve en sus caderas. Toma los glúteos de su omega y los separará sintiendo como la autolubricación le moja los dedos mientras escurre por los muslos internos del más joven.

Alinea su pene en la entrada del menor y lo penetra de una sola estocada, disfrutando del calor de lo apretado que está. Besa a Donghae y lo embiste mientras el menor se deja hacer mientras gime de placer, tan manso, tan obediente, tan sumiso.

—Perdóname por no decirte que obedecer tus órdenes y mandatos tiene un precio y eres tú.- Le Susurra contra los labios mientras sale y entra del delgado y cálido cuerpo. El omegas completa y absolutamente desnudó aprisionado ante el cuerpo vestido de su alfa.

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¿Que tal les parece la historia? Y
¿Que tal les parece Hyukjae?

Espero que la trama les sea interesante, las leo en los comentarios y no olviden votar. Les quiero ❤️💙😘🤗

High King [Omegaverse]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora