Capitulo 13

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—Aún no encontramos las arcas de oro, señor.- Responde uno de sus soldados inclinado en una reverencia.

—Llevamos tres meses instalados en el palacio y no han encontrado nada, ni siquiera las cosechas. Me pueden explicar como el rey Donghae ordenó que las ciudades se cierren y sean vigiladas dos y noche si no está aquí.- Dice Choi dirigiéndose a su padre.

—El omega aún tiene el poder y la lealtad para hacerlo, aunque está escondido como una rata el un santuario.- Le responde su progenitor viendo el trono del fénix vacío.

—Debemos quitárselo.- Siwon camina alrededor de la sala como un león enjaulado.

—No seas estúpido, el debe conservarlo para que cuando se casen sea tuyo.- Le dice el hombre mayor.

—Ya debe de tener los seis meses de embarazo, si ese bebé nace...

—Lo mataremos como al padre, debemos invadir el santuario lo antes posible.- Habla con voz fuerte y estricta.

—No, si dejamos este lugar podrían regresar.- Siwon camina hasta el trono y siente el cosquilleo en su piel por poseer ese lugar.

—No hay oro, comida o el omega. Aquí no hay nada de valor más que el trono.- Su padre le recrimina mientras sale de la sala sin decir nada más.

Lee Donghae no se burlaría de su persona, seguía gobernando donde sea que estuviera y lo seguían obedeciendo. Ni siquiera cien de sus soldados fueron asesinados, todos habían huido, probablemente estarían atacando, necesitaba un momento de vulnerabilidad.

Se giró con rapidez y camino hasta donde estaban sus soldados, estos al verlo se pusieron de pie esperando a que hablara.

—Quiero que busquen a alguien que tenga un familiar o algo dentro del santuario y puedan comunicarse. Debemos encontrar una persona que nos avise cuando Lee Donghae comience con dolores de parto, el día que de a luz ese día atacaremos.

—¡Si, señor!- Respondieron todos con firmeza saliendo del lugar.

No podía esperar para poner sus manos en ese pequeñito cuerpo y hacerle pagar por la humillación que estaba pasando, el pueblo debía estar riéndose de él.

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Estaba recostado contra el pecho de Hyukjae, tenía las piernas cruzadas y encogidas hacia arriba. Su estómago estaba descubierto, las grandes manos del alfa estaban sobre éste acariciando con suavidad. Aún no se ponían completamente de acuerdo, ni solían ceder con facilidad pero con el bebé había suavizado bastante las cosas entre ambos y el mayor era más comprensivo con el.

—¿Crees que realmente logremos volver al palacio?- Pregunta con cierta incertidumbre.

—Donghae, cada uno de los gobernantes de las ciudadelas ha obedecido tus órdenes. ¿Por qué crees que Choi te quiere vivo? Si tú mueres el jamás podría tomar el trono, no habría un primogénito para la sucesión y la sangre real de tu padre se extinguiría contigo. Solo quedaría tu madre y su familia, serían los únicos con el derecho, si no te tiene, no tendrá nada. Está en el palacio, en el trono, en el reino y aún así no es el rey.- Responde Hyukjae sobre su hombro, la voz grave del alfa y su aliento caliente lo arrullan como a un bebé.

—Sora dice que me dolerá mucho el parto.- Dice el castaño, cuyos cabellos caen sueltos enmarcando el delgado rostro de facciones agradables.

—No puedo hacer mucho respecto a eso, no se que haré con tres bebes llorones.- Dice mientras desliza la yema de los dedos por su vientre.

—Yo no soy un bebé llorón.- Responde el omega con un puchero en los labios.

—Mjam.

—Hyukjae, ha dicho algo el hombre que tienen apresado, el que entró junto a las chicas después de nosotros.- Dice Donghae estirando las piernas manteniéndolas separadas un poco.

—Es como si le hubieran lavado el cerebro, en su cabeza no hay más que estúpidas ideas sobre que Choi es el elegido para levantar este país y bla, bla, bla.

—Tengo hambre.- Dice el más joven con un tono de voz casi infantil.

Sin decir nada el alfa se pone de pie y sale de las sábanas donde estaban recostados, va a la habitación de lado y se pierde de vista por un momento. Acomoda la bata correctamente en su cuerpo anudándola, el pantalón suelto es bastante cómodo pero se sienta en posición de meditar sobre una almohada. El alfa regresa con un tazón de sopa tibia y té sobre una pequeña mesa de madera, la apoya en el piso y le deja sobre la superficie una manzana.

—Si sigues comiendo así terminarás tan gordo como un oso.- Le dice Hyukjae con burla.

—No es verdad, todo es para los bebés además estoy produciendo leche para alimentarlos así que deja de molestarme.- Le dice el omega llevándose un poco de sopa a la boca.

Sigue comiendo en silencio con el suave sonido del rio corriendo cerca, suele arrullar al castaño por las noches y el resto del día. Al terminar Hyukjae se lleva los trastos sucios, mientras Donghea se gira para recostarse nuevamente, le es incómodo moverse ágilmente con su enorme estómago así que avanza a gatas hasta su lugar.

Pero antes de llegar unas enormes manos lo toman de la cadera, las rodillas se cuelan entre las suyas separándole las piernas sintiendo la hombría del otro contra sus glúteos.

—Aunque estes tan grande como un oso sigues siendo jodidamente hermoso y apetecible.- La voz ronca de Hyukjae le da escalofríos mientras las grandes manos bajan sus pantalones hasta la mitad de los muslos.

Quiere resistirse más por orgullo que cualquier otra cosa, pero no puede negarle algo al alfa así que se apoya en sus antebrazos y separa aún la alas piernas, la humedad entre sus glúteos comienza a aumentar debido a su lubricación natural.

Siente los ojos del otro sobre el, sabe que se está masturbando mientras lo devora con la mirada. Mantener relaciones durante el embarazo está mal visto pero no están en el palacio ni hay doncellas fuera de su ventana así que solo cierra disfruta de la sensación de ser llenado completamente y volverse uno solo con su alfa, con su compañero y el hombre que estará junto a él incluso después de la muerte y en su siguiente vida. Espera que en la siguiente también puedan llevar una corona sobre la cabeza.

Las embestidas comienzan a ser suaves y cuidadosas, después de unos movimientos se vuelven más feroces y certeras deshaciéndolo en placer y gemidos. Ignora en la posición que está, vulnerable y ofrecido, solo se concentra en disfrutar la unión de ambos, la intimidad y el orgasmo que los llena de placer y paz.

Paz que no durará mucho.

High King [Omegaverse]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora