Capítulo V

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Salí del consultorio con mi corazón y cerebro hecho una maraña de sentimientos, en unas horas me convertí en padre, descubrí que tenia un posible hijo perdido, mi esposa se comporto como un ángel y ahora estaba en el hospital a la espera de las pe...

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Salí del consultorio con mi corazón y cerebro hecho una maraña de sentimientos, en unas horas me convertí en padre, descubrí que tenia un posible hijo perdido, mi esposa se comporto como un ángel y ahora estaba en el hospital a la espera de las personas que me ayudarían a proteger al pequeño Bartolomeo. 

Me sentía abrumado por tantos cambios repentinos y en el fondo me sentía feliz de poder ofrecerle un hogar estable al pequeño niño después del infierno que debió pasar; estaba tan molesto con Carmen que quería ir a buscarla y estrangularla, aunque fuera una mujer.

Espere impaciente durante una hora en la sala de estar, cuando llegaron Emilia Sorrentino y uno de los directores del departamento de familia, respire intranquilo al ver quien los acompañaba, ellos venían con unos documentos en sus manos y detrás venia la madre biológica de Bartolomeo.

- ¿Qué hace esta mujer acá? - dije enojado mirando a Carmen que sonreía con suficiencia-  va a perturbar a mi hijo y a mi esposa –  Emilia se sorprendió al escucharme decir que el bebe era mi hijo con tanta convicción.

-Entendemos su preocupación señor Ricci- dijo el director- como sabe ella es la madre biológica y debe estar presente para autorizar todos los tratamientos que se le hagan al pequeño, le prometemos que no permitiremos que el niño sufra ningún daño.

- ¿Ahora si te interesa? - dijo Carmen con ironía- ¿ahora si quieres ser su maldito padre?  nos dejaste cuatro años abandonados muriéndonos de hambre y te casaste con esa mujerzuela- reclamo  indignada, como si en algún momento le hubiese prometido casarme con ella.

-Jamás me dijiste de su existencia- dije apretando mi mandíbula enojado- no hubiera dejado a mi hijo en manos de una drogadicta durante tanto tiempo, no soy un idiota irresponsable como quieres hacerme ver-  estaba molesto porque ella no se cuido, estaba furioso por perderme los primeros cuatro años de vida de mi hijo y tenía ganas de matarla de pensar en el infierno que le hizo vivir al pequeño- asi te embarazaras tres veces, tu jamás tendrías la posibilidad de ser mi esposa –  ella abrió su boca indignada- Sara será una madre perfecta para Bartolomeo. 

-Ja ya veremos si tu mujercita te acepta con el bastardo enfermo- dijo ella y sonreí de la ingenuidad de esta mujer, mi esposa a aceptaba a Bartolomeo con todo y lo que representara, el niño se aferro a ella como si fuera su verdadera madre.

-Basta ya- dijo la trabajadora social- señor Ricci por favor llévenos con el niño y su esposa-  bufe enojado y les enseñe el camino hasta el consultorio, golpee tres veces la puerta y Lucian nos dio acceso, al parecer todos los doctores ya hicieron las primeras revisiones generales; Sara y Bartolomeo estaban sentados en la camilla jugando con los muñecos de goma que mi esposa le compro al bebe. 

-Mira es una mariposa- dijo ella haciendo volar el juguete sobre la cabeza del bebe- es hermosa- la acerco a la barriguita del niño- y te comerá- le hizo cosquillas al bebe que soltaba chillidos de carcajadas infantiles.

¿Juntos? Por Siempre  ( #3 Saga Amor prohibido)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora