—Parece que quien está en la lista para bajarte las bragas es él. —
Observo a Meghan a través del espejo fulminarme con la mirada y suspiro mientras rodeo los ojos.
—¿Vas a seguir así mucho tiempo? Ya te he dicho que lo siento. —Seco mi cara con un trozo de papel y me giro para mirarla de frente. — Además, es mi vida y soy lo suficientemente mayorcita para saber lo que hago.
Mi amiga suelta una risa irónica y eleva una ceja.
—Esto es lo que me faltaba por escuchar. Si tan mayorcita eres ¿por qué no dejas de comportarte como una puta cría, Rachel? Porque de verdad me gustaría saber la razón.
Tiro el trozo de papel y paso por su lado para salir del baño. Aún sigo un poco mareada por lo que he fumado, pero cuando Jared llegó apenas habíamos fumado, así que no me había colocado tanto.
Meghan me adelanta y va hacia la mesa donde están Ian y sus amigos, entre ellos Jared, claro. Voy hacia la barra y me siento en un banco para después pedirle a Samantha una cerveza.
Después del pequeño percance hemos hablado con Tim y, debido a que nunca le he dado problemas, me ha dejado la tarde libre y ha llamado a otro de los empleados para que me cubra.
Le doy el primer sorbo a la cerveza y siento como alguien se sienta en el banco de al lado, miro disimuladamente con curiosidad y veo un tupé engominado y muchos tatuajes.
Travis.
No le presto atención y sigo bebiendo mientras sueño con llegar a casa y darme un baño caliente.
—Parece que la niña buena no lo es tanto. —Escucho la ronca voz del chico a mi lado y suelto una pequeña risa mientras me encojo de hombros.
—Nunca he dicho que lo fuera.
Tras un rato en silencio me giro para mirarle y veo que él ya me estaba observando. Entrecierro los ojos y le doy una mirada interrogante.
—¿Necesitas algo?
—No de ti. —Se encoje de hombros y le da un sorbo a lo que sea que esté bebiendo.
—Genial. —Murmuro y me giro para mirar la mesa en la que se encuentra mi amiga.
Está sentada sobre las piernas de Ian mientras este le acaricia delicadamente las suyas. Sonrío suavemente al ver esa escena y observo a los demás ocupantes de la mesa. Casi todos están bebiendo y hablando entretenidamente; mis ojos caen en Jared, quien tiene sobre sus piernas a una rubia bastante guapa. Ella solo trata de atraer la atención de el moreno, pero él sigue hablando con el chico de su lado haciendo que la chica no logre su cometido. La rubia no se rinde y comienza a besar su cuello, y él no tarda en apretarle el muslo y girar su cabeza para mirarla antes de plantar un beso hambriento en sus labios.
Pobre chico, le han dejado con la palabra en la boca.
—Estamos acostumbrados. —La voz de Travis me devuelve al mundo real haciéndome saber que he pensado en voz alta, así que decido seguir hablando.
—No es de muy buena educación.
Él se encoge de hombros y se termina el vaso.
—¿Y qué?
Niego con la cabeza como respuesta, ya que no sé qué decir, y vuelvo a girar mi cabeza logrando que mis ojos choquen con los de Jared, que me observa de una forma intimidante, como si me estuviera analizando de alguna manera.
—No te lo aconsejo. —Vuelve a hablar ganándose otra mirada interrogante de mi parte, así que continúa. — Todas aquí pierden las bragas por él.
—Ya, pues no me metas en esa lista, no soy una de ellas.
Levanta los brazos en señal de rendición. Termino la cerveza de un sorbo y me levanto del banco cogiendo mis cosas antes de darle una mirada de despedida a Meghan, quien ya me estaba mirando, y seguir mi camino hacia la salida del local.
El aire frío de la noche choca con mi cuerpo haciendo que un escalofrío me recorra por completo, me abrazo a mí misma y continúo mi camino mientras me maldigo por no haber traído una chaqueta.
Salgo de mis pensamientos cuando siento a un coche llegar a mi lado y circular a muy baja velocidad. Acelero el paso y veo que el vehículo también lo hace.
Me tienes que estar jodiendo, no puedo tener más mala suerte.
—Deja de huir, pesada, que no tengo ningún interés en acostarme contigo o algo parecido. —Escucho una voz conocida salir del coche y me detengo para mirar por la ventanilla del copiloto.
Suspiro con alivio y le enseño el dedo de en medio haciendo que se le escape una sonrisa. Vaya, creo que es la primera vez que le veo sonreír.
—Anda sube. —Vuelve a hablar haciendo un gesto con su cabeza para que entre al coche.
Frunzo el ceño ante esta amabilidad tan repentina, pero me subo rápidamente para refugiarme del frío.
—¿Dirección?
—Yo te voy indicando. -Contesto dudosa y Travis asiente antes de poner el coche en marcha de nuevo.
Tras unos minutos en silencio le indico la dirección y decido seguir hablando.
—Y esto lo haces porque... — Dejo la oración en el aire y elevo las cejas.
—No deberías andar sola tan tarde. —Se encoge de hombros.
—Puedo defenderme sola, pero gracias, supongo. —Mi voz suena tan confundida como lo estoy yo.
Asiente y entra en la calle en la que se encuentra mi casa. Estaciona frente a esta y espera a que baje.
Al bajar del coche, cierro la puerta y me asomo por la ventanilla para darle las gracias, pero su voz me detiene.
—Puede que también Jared me lo haya pedido. —Me giro para mirarle con el ceño fruncido y el continúa. —Parece que quien está en la lista para bajarte las bragas es él.
Y sin más se va y me deja como una idiota en la acera pensando en lo que ha dicho.
Sacudo la cabeza quitándole importancia y entro en mi casa. Voy hacia la cocina y me sirvo un vaso de agua. Subo a mi habitación, estoy tan cansada que ni siquiera me concedo el placer de tomar un baño caliente como llevaba soñando desde que estaba en el bar, y aprovechando que me he dado una ducha esta mañana, me pongo el pijama y me meto en la cama.
Antes de cerrar los ojos, las palabras de Travis vienen a mi cabeza y no puedo evitar pensar en la chica rubia que estaba con Jared, ¿Será su novia?
✨✨✨✨
Hey!
Me odiais, lo sé y lo siento. No voy a excusarme, simplemente no encontraba la forma de que este capítulo me terminase de convencer. Lo conseguí y aquí está. Justo hoy voy a empezar el siguiente capítulo y lo traeré lo más pronto posible.
Espero que os haya gustado y lo demostreis dejando un like y un comentario.
Nos vemos muy pronto.
XX.
A
ESTÁS LEYENDO
D E M O N S
Novela JuvenilA veces la necesidad de dinero ciega a muchas personas obligándoles hacer cosas que jamás pensaron. Pero, ¿que pasa cuando aparece alguien que te hace ver el mundo de otra manera? ¿Y si ese alguien te enseña que el dinero no es lo más importante? ¿L...
