Capítulo dieciocho / parte dos

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Maximiliano cayó rendido a un lado de Brynn, está estaba con la mirada perdida soportando no golpearlo y no llorar. Maximiliano la atrajo a él y solo le depositó un beso en la coronilla.

- Necesitaba estar ya en casa para estar juntos - susurra Maximiliano.

La noche transcurrió. Brynn se despertó primero y solo tomo las cobijas para cubrirse y buscar algo que ponerse. Fue al baño a peinarse y cepillarse los dientes. Bajó en silencio y desayunó imitando la acción. Su plan de escapar seguía, Maximiliano cortó las líneas telefónicas y era más difícil para ella.

- ¡Huele delicioso hermosa! - se escuchó desde arriba. Solo rodeo los ojos.

Solo estaba desayunando cereal. Lo olió, el cereal no tenía olor, al menos el que estaba desayunando.

Maximiliano bajó arreglándose la corbata y el traje. Era atractivo pero estaba loco.

- Creo que hoy no vendré a dormir. Susana quiere que vayamos a ver las cosas sobre la fiesta de Samu...

- Ya te dije que ese niño no me interesa - dice seriamente.

- Es tu primo ya te dije. Y no me hagas enojar que amanecí muy bien. Ahora desayunemos que tengo que llegar a la oficina rápido.

A lo lejos de ahí. La familia Rumfallo se encontraba preocupada, hasta Ashton también. Pero él sabía y no podía decir porque Maximiliano lo había amenazado con matar a Brynn y a la familia de él. Pero Brynn corría peligro estando con Max.

Hablando de Ashton, se encontraba saliendo de una tienda de mascotas cuándo vió a a Maximiliano quien iba subiendo a su camioneta. ¿Y si lo seguía? Iba a poner en peligro a todos. Subió a su auto y lo siguió, llegó a una casa a casi salir de la ciudad. Frunció el ceño. Maximiliano abriendo la puerta miraba a todos lados, había una ventana, una cabellera rubia, oh no... Era Brynn.

Brynn estaba, ¿secuestrada?

BrynnDonde viven las historias. Descúbrelo ahora