Estaba con la vista fija en mi celular mientras entraba a la casa. Lo que se me hizo extraño fue encontrar las luces apagadas. ¿Qué acaso no hay nadie en esta casa o qué?. Con la poca luz que me brindaba mi celular llegué hasta el interruptor para poder encender las luces. Caminé unos cuantos metros hasta haber llegado y coloqué mi mano en aquel pequeño rectangulito posado en la pared y al momento de prenderlas sentí unas manos rodear mi cintura. inmediatamente supe de quien se trataba. Sentí como una cabeza se posaba en mi hombro y me apegaba más a su cuerpo. Coloqué mis manos sobre aquellas que rodeaban mi cintura y me quedé así por un buen tiempo.
Su respiración era calmada y me transmitía tranquilidad, me gustaba estar así, pareciera que nada podría arruinar el momento. Al pasar unos minutos quité mis manos de donde estaban anteriormente y me di la vuelta quedando frente a frente con aquella personita tan especial en mi vida. Seguía con sus manos en mi cintura y mirándome justo a los ojos mientras mantenía una de esas sonrisas que tanto me gustaban. Rodee mis brazos en su cuello y nos miramos fijamente por un buen tiempo. Como si fuésemos los únicos en el mundo, además, estábamos en nuestra casa, y no había nadie más. El ambiente era cálido, y muy acogedor. no pediría nada más, solo que no se terminara este momento jamás. Sonreí ampliamente para después dirigir mi mirar a sus labios, esos labios que tanto me encantan, y luego hacia sus ojos. Me dedicó una mirada dándome a entender que me amaba, las miradas también hablan, ténganlo claro, y esto, es prueba de ello. Nos dimos un lindo, cariñoso, y muy necesitado abrazo. Nuestro amor perduraría durante mucho tiempo. Nos amamos inimaginablemente, quien nos viera diría que somos miel pura en cuerpo de humanos comunes y corrientes. Y si, somos como cualquier persona más en este mundo, no tenemos nada de diferente a los demás; somos humanos, cometemos errores, al igual que podemos llegar a soñar hasta lo que no. Perdí la cuenta de lo mucho que duró nuestro abrazo, que no me di cuenta en que momento ya estábamos en el sillón mirando una serie en la televisión. Mirábamos Netfilx, pero al terminar aquella programación, decidimos buscar otra, mientras él buscaba algo para mirar yo iba a la cocina a preparar alguna botana o merienda. Me levanté del mueble y me fui directo a la cocina, no sin antes haber dejado un corto beso en sus labios al cual me respondió con una sonrisa, un "te amo" venía incluido de nuevo en aquella sonrisa tan acogedora. Sin más fui hasta la cocina y comencé a buscar en la alacena algo para comer. Al final encontré unas palomitas de maíz con mantequilla y otras con caramelo. Opté por preparar las dos. Primero unas, 2 minutos exactos en el microondas, y después las otras, de nuevo otros 2 minutos. Esperé a que salieran primero las de mantequilla para proceder y meter las de caramelo.
Me sobresalté un poco al sentir un brazo alrededor de mis hombros, era él de nuevo. Me abrazaba por los hombros con uno solo de sus brazos. Miraba como las palomitas daban vuelta en el pequeño horno frente a nosotros, mientras que yo me concentraba más en él. ¡Clop! ¡clop!, ¡clop!, sonaba las palomitas haciendo que lleva mi vista nuevamente hacia ellas. Seguían emitiendo aquel sonido dando a entender que estarían muy pronto. 6... 5... 4... 3... 2... 1... y un largo hilo de un "pi" inundó la cocina, ¡estaban listas!, ahora solo faltaban las de caramelo. Retiró su brazo de mi hombro y se alejó con dirección a la estantería con puertas pequeñas en las que solíamos guardar platos hondos y planos, vasos, copas y ese tipo de cosas. En lo que yo esperaba con mis manos recargadas en la pequeña pero a la vez amplia barra, él abría la bolsa y echaba las palomitas en un plato hondo. Observé como lo hacía, en una ocasión se quemó un poco, por el vapor caliente que salía expulsado por aquella bolsa al abrirla. Reí por lo bajo lo cual notó inmediatamente y me dedicó una mirada "matadora" entre comillas, diciéndome "no te burles" o algo parecido, eso entendí yo. Arrugó la bolsa de papel en las que anteriormente venían las popcorn y la tiró justo a la basura. Un "pi" en un gran hilo de sonido apareció nuevamente cuando el microondas se detuvo nuevamente. Las saqué y se las entregué, volvió a hacer el mismo procedimiento que con las anteriores. Por mi parte tomé dos vasos y vertí un poco de jugo de naranja en ellos. Mescló las palomitas hasta quedar completamente revueltas las de mantequilla con las de maíz y continuamos por ir hacia la sala de nuevo. En la mesita de centro coloqué los vasos con jugo y él tomó las palomitas.
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𝐒𝐞𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐏𝐨𝐫 𝐔𝐧 𝐏𝐬𝐢𝐜ó𝐩𝐚𝐭𝐚. 𝐏𝐚𝐫𝐤 𝐉𝐢𝐦𝐢𝐧
FanfictionHAY TRES COSAS QUE NO SE PUEDEN OCULTAR EN ESTA VIDA.. EL SOL, LA LUNA, Y LA VERDAD. SABER MI NOMBRE NO IMPLICA CONOCERME. [ TERMINADA. ]
