SECUESTRADA POR UN PSICÓPATA | 37

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Mariana: ¿¡Francia!? -dice sorprendida pero a la vez triste-

Tú: Si.

Mariana: Pero está muy lejos... -agacha la mirada-

Tú: Y por eso mismo. Necesito estar lejos de todo, comprendí muchas cosas durante este poco tiempo, y decidí que era hora de madurar, y hacerlo por mi cuenta. Tengo el dinero suficiente en mi cuenta bancaria, además... A los siete años me inscribieron en una academia de idiomas, entre ellos el coreano, inglés, chino, francés y japonés. Diez años de tanto estudio no se irán a la basura después de todo. -reímos ante mi comentario- Pero de verdad lo necesito. Prometo que algún día vendré a visitarte.

Mariana: Entiendo. Si es lo que quieres y necesitas no me opondré, te apoyaré en todo momento. Te quiero amiga. -dice con lágrimas en sus ojos-

Tú: ¡Ay no llores!, todavía ni me voy -hago puchero-

Mariana: Tienes razón, mejor me las guardo para mañana. Quiero aprovechar este día al máximo contigo, ya que será el último.

Tú: Está bien, haremos lo que quieras. -sonrío-

___ Al día siguiente. ___

Eran las 12:35 a.m., tenía mis maletas y todo lo que necesitaría justo en la puerta de la casa. Hoy me desperté alrededor de las 6:15, pues quería asegurarme de tener todo listo y que nada me faltara. Miraba ansiosa mi reloj, pues era hora, y si no me apresuraba llegaría con retraso, y lo menos que quiero en estos momentos es dar una mala impresión, pues sería la última y no quería dar una mala imagen de nuevo. Tomé mi bolso y las llaves de la casa para disponerme a salir de ella. Tomé un taxi al cual le di la dirección a la que me llevaría y al finalizar unos veinte minutos pudimos llegar. Le di la cantidad de dinero pedido y me dispuse a entrar al gran edificio en el cual se había citado. Tomé el elevador y presioné el piso 15. Las puertas se cerraron y se volvieron a abrir cuando por fin, después de unos cortos minutos de espera en el elevador habían terminado. Caminé por uno de los extensos pasillos hasta llegar al frente de una puerta. 1:02 p.m. Suspiré profundo y me decidí a entrar, al hacerlo pude notar la presencia de las cinco personas a las que había mandado llamar para dar un "aviso". Tenía el tiempo medido así que debería de ser breve y clara. Todos dirigieron la mirada hacia mí y hablé antes que cualqier otro lo hiciese.

Tú: Bueno antes que nada, buenas tardes y gracias por venir. Como verán, los cité aquí para comunicarles algo, por lo que seré breve.

Jonathan: ¿A qué se debe esto querida? -me mira atento-

Sra. Jones: Concuerdo con la pregunta que hizo mi hijo, ¿a qué se debe esta citación?

Tú: Me quiero disculpar por mi comportamiento pasado, actué de una manera demasiado infantil para mi edad. No pensaba bien las cosas y tomaba decisiones a la ligera, no miraba por el bien de otro y mucho menos por el mío, solía ser un tanto, egoísta. 

Sr. Jones: Me alegro que haya recapacitado y pensado muy bien las cosas, pero sigue habiendo algo que me intriga señorita Kim, ¿cuál es el motivo de esta junta?

Tú: El motivo de está junta señor Jones, es muy simple. Decidí madurar, antes me consideraba una persona madura a pesar de que no lo fuera, vivía en un mundo de fantasía en el que pensaba que todo sería color de rosa. Lamentablemente me di cuenta de la realidad de una forma un tanto... ¿cruel?, por así decirlo. Tomé la decisión de no volver a pasar por eso y de ser lo que soy, una mujer, no soy una niña ni una adolescente que vive su primer amor y piensa que todo tiene un futuro con esa persona, persona a la que consideramos el amor de nuestra vida cuando no lo es y que puede que no esté cerca de serlo. El amor llega en su momento, cuando nos proponemos a conocer a personas nuevas, sin embargo, puede llegar a ser un tanto infantil o inmaduro ese sentimiento, por lo que en ocasiones es mejor borrarlo de nuestro radar. En especial cuando nos referimos al trabajo. - "1:15 p.m." - Muchas veces es importante saber tomar las decisiones correctas sin importar que no nos agraden del todo, o no sean para nuestra propia felicidad, debemos aprender a manejar las cosas dependiendo de la situación. Empresas se juntan y hacen acuerdo entre si para tiempo más tarde convertirse en socios, cumpliendo con las normas tantos en las fijas de una empresa como en las que se acordó cuando decidieron formar una alianza. Los matrimonios entre empresario o sus hijos suele ser muy común en este tipo de eventos, tanto así que te ves forzado a ceder. Pero no importa, es para el beneficio de tu trabajo, en el que haz empeñado tu tiempo y dedicación, todo "vale la pena" en esas circunstancias. Aprender a madurar es aprender que no todo lo correcto va en base a tu felicidad, ni a la de los demás. Y yo, me decidí por madurar.

T/p: Me alegra demasiado escucharte hablar de esa forma tan decidida. Te escuchas como toda una adulta.

Sr. Jones: Estoy completamente de acuerdo, usted ha demostrado que es lo suficientemente madura y que sabrá mantener un buen matrimonio. No todos tienen ese tipo de agallas, y eso, es de reconocer. La felicito señorita Jones. Tiene toda mi aprobación.

Sra. Jones: La mía igual. Será un placer tenerla de nuera

Tú: Gracias. Pero este no es el caso. -digo con una sonrisa de por medio-

Jonathan: ¿Qué? -pregunta incrédulo-

Tú: Como lo escucharon, este no es el caso. Apenas tengo 19 de edad, tengo una vida muy por delante, no voy a estar atada a un matrimonio al que no estoy dispuesta. - "1:26 p.m." - Si, anteriormente mencioné que a veces debemos de afrontar nuestras acciones o decisiones así no queramos, que muchas veces no nos llevarán a nuestra felicidad, pero serán las correctas. Ya lo mencioné antes, me decidí por madurar, dejar de ser aquella niña la cual se dejaba manipular por todos, que no tenía voz ante nadie, aquella niña de 19 años de edad quien no había madurado aún. Jonathan, tú tienes 32, eres una persona muy mayor desde mi perspectiva, puedes encontrar a alguien con quien compartir tu vida sin la necesidad de un contrato. ¿Casar a su hija con la edad de 16?, deberían de pensar mejor sus acciones, han arruinado la vida de ella, pero no es tarde para remendar sus errores. Finalmente, para así concluir con esto, tomé una decisión, no a la ligera.

T/m: ¿Qué decisión Tn? -dice seria-

Tú: Es muy sencilla madre. Comenzaré desde cero mi vida con una estable madurez, estarán ya muy enterados que seré madre, así que por ese mismo motivo es que no seguiré en lo Ángeles, es un lugar en el que menos quiero estar. Así que esta será nuestra última vez juntos como "familia", aunque estoy segura de que nunca fuimos una. - "1:32 p.m."- Con su permiso, me retiro.

T/p: ¡Ven aquí Kim Tn!, tú no te vas a ningún lado. -dice intimidante-

Tú: -me paro justo al frente de la puerta- Lo siento padre, ya no soy aquella Tn, todo cambió desde un día en específico. No pedí permiso ni autorización para hacerlo, es fue una decisión que tomé y que van a respetar. Hasta pronto. -dije sin verlo dándole la espalda y después salí-

Salí de aquella oficina en la que me sentía un poco incómoda. Podía apreciar perfectamente los gritos de mi padre llamándome pero no les presté atención. Comencé a caminar y al mirar la hora me sorprendí. ¿¡1:35!?. Ya es demasiado tarde. Apresuré mi andar hasta volver a pedir un taxi y que me llevara a mi casa. Recogí mis maletas y eché un vistazo rápido a la que se convertiría en mi antigua casa desde el momento en le que cruzara la puerta. Sin tanto rodeos y sabiendo que llevaba el tiempo más que medido me apresuré a salir de ella. Quince minutos más y ya estaba en el aeropuerto con mis dos maletas en mano despidiéndome de mi mejor amiga, la cual no cesaba su llanto sobre mi hombro, con el poco tiempo de conocernos creamos lazos demasiado fuertes.

- "Última llamada para los pasajeros con destino a Francia"

Tú: Debo irme. Mi vuelo está por salir. -dije mientras la abrazaba-

Mariana: Solo no olvides que te quiero, y mucho menos te olvides de mí ¿si?

Tú: Claro que no, nunca haría eso. Yo también te quiero, pero debo irme,te prometo que te llamaré en cuanto pueda.

Mariana: Está bien. Te quiero -seca sus lágrimas-

Tú: Yo igual amiga.

Tomé mis dos maletas y le dediqué una sonrisa a Mariana para después comenzar a caminar hasta aquella puerta por la que entraría al avión. Era un paso muy importante en mi vida el que estaba por dar. Ni siquiera yo me creía la idea de que comenzaría a madurar y estaría sola. Por primera vez, sin el apoyo de nadie, solo era yo...

Mariana: Adiós amiga... -dijo para si misma-

ELLA YA NO ESTÁ ROTA. ES MÁS FUERTE, MÁS SABIA Y MÁS BELLA QUE ANTES, PORQUE TOMÓ SUS PIEZAS ROTAS Y CON AMOR LAS RECONSTRUYÓ PARA SER SU MEJOR VERSIÓN.

-Anónimo

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𝐒𝐞𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐏𝐨𝐫 𝐔𝐧 𝐏𝐬𝐢𝐜ó𝐩𝐚𝐭𝐚. 𝐏𝐚𝐫𝐤 𝐉𝐢𝐦𝐢𝐧Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora