- ¡AL! ¡Levántate!
- Mmhm, cinco- no, diez minutos más...
- ¡Dije que te levantes!
- ¡AHGH! ¡OKAY, OKAY! ¡ya entendí!
- ¡Hmph! – refunfuñó mi madre
viernes, 14 de agosto del 2020. Hoy es el día en el que visito a mi padre, a pesar de que yo y mi padre nos llevemos muy bien, estoy completamente seguro de que prefiero a mi madre. Normalmente suelo saltarme el desayuno, el camino a la Universidad está demasiado lejos y no tengo tiempo para un par de huevos y pan tostado, no tener ni auto ni licencia es otro problema la verdad, pero no dejo que eso me deprima. Normalmente saldría a la calle sin problemas, pero dañe mis audífonos. Odio el sonido del exterior, no hace mas que ahogarme y enfermarme, así que hoy usare tapa oídos.
- ¡Ten cuidado Al! – dijo mi madre
- ¡Voy saliendo má!
El calor de mediados de agosto amenaza con quemarme el cerebro, y el sudor recorriendo mi piel no hace mas que darme escalofríos, en el camino comienzo a mirar las plantas y a la gente hacer sus actividades diarias, realmente desearía poder hacer las cosas como ellos, pero al mismo tiempo siento que si fuese así entonces no me sentiría satisfecho con mi vida, soy muy agradecido tengo todo lo que quiero y me esfuerzo para apreciar todo lo que recibo de los demás.
- Jo Jo así que ¿preferiste oírme a mi antes que al exterior? Que tierno♪
- Cállate ¿sí?, ¿qué te hace creer que mi esquizofrenia me hace preferirte? Solo te odio menos que al exterior. – dije sin pizca de perturbación
- Que aburrido joo – Dijo ella, una situación en mi cabeza que apareció hace un año atrás, en mi cumpleaños número diecisiete. Una noche mientras estaba dormido tuve un sueño, estaba en un cuarto en blanco el cuarto tenia forma pero iba y venía, como si este palpitase y se moviese de atrás hacia adelante, de ese movimiento uniforme, unas ondas aparecían, como un pulso invisible, y este iba tomando color desde el blanco hasta el negro, el pulso negro comenzó a ser rodeado por un manto etéreo de color morado, y dentro de ese profundo negro tomo una forma humana, como una mujer, sin ninguna imperfección, al menos a mi criterio.
Se formaron en ella unos labios y ojos, aunque no tenían forma, eran como unas manchas blancas. Me miro con asombró y luego me sonrió con melancolía ¿qué carajos era esta cosa? A pesar de que no tuviese sentido, no podía evitar pensar que se viese hermosa.
- Como sea no me hables, espera a que me compre unos audífonos y déjame en paz
- Ehhhhh, ¡pero si usas audífonos no podré hablarte! – Dijo ella con un tono infantil, y en efecto, si yo uso audífonos no soy capaz de escucharla a ella o al exterior, solo yo y mi música, algo en lo que por fin tengo control – vamos no compres audífonos, ¿sí?
- No está a discusión, ¿y cuándo piensas decirme tu nombre?
- No lo haré, ponme tu un nombre – Dijo ella en un tono picarón
- Jamás te pondré un nombre, eso crearía un vinculo con nosotros, y para ser franco quiero que desaparezcas lo más pronto posible – Dije en un tono autoritario, pero para ser honesto me siento como un idiota ahora que analizo lo que dije.
- ¿Y no crees que saber mi nombre también crearía un vínculo? – Ciertamente, ahora me siento aún más estúpido de lo que ya me sentía con mi anterior comentario – Bueno no importa, deja de hablar, hablar contigo hace que termine hablando en voz alta y la gente me mira extraño
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El Punto Arcano
FantastikNuestro protagonista vive una vida normal y tranquila, hasta que un día un misterioso ser aparece en su decimoséptimo cumpleaños para cambiar drásticamente , la vida que llevaba.