Capítulo 22

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-Elsa-

Ya había pasado un mes desde que Jack tuvo la sensibilidad de consolarme y acompañarme ante mi enorme terror por Krei. Me hizo sentir tan segura en cuestión de segundos. 

Solo sé que, a partir de ese instante, me sentí más cómoda a su lado, comienzo a considerarlo un buen amigo. Sí esto continua de este modo, presiento que tendremos un lindo lazo. Él sea vuelto muy considerado, tan buen escuchante y claro, me hace reír a montones.

Durante ese tiempo tuvimos mucha más

vigilancia en casa que antes. También esa semana extra que quedé en casa, hice algo de trabajo desde ahí, hasta que miércoles, cuando al fin pisé la empresa... con un pie claro está.

Fue una experiencia extraña, aunque pudo ser peor. Habíamos entrado a la empresa de los Frost donde todos los y las empleadas y empleados habían al menos lanzado una miradita curiosa a nuestra dirección. Claro, había entrado la aclamada pareja que unió a dos empresas poderosas... y yo tenía muletas.

También noté que cierta chica de la oficina de Jack no me miraba con buenos ojos. Una chica de cabello rubio dorado y ojos verdes. Según Jack me dijo que se llama Honey Lemon. Me platicó en casa que tuvo una pequeña aventura con ella, una de las secretarias de la empresa.

Sonó tan cliché que me causo gracia, un poco, aunque igual no me extraño. Si bien, Jack modulo su comportamiento conmigo, sigue siendo él, Jack.

Se llegó a costar con ella durante seis largos meses, como cierto agradecimiento, como él dijo, le solía regalar cosas que a ella le gustaban y decirle cosas dulces. Claramente le dije que haciendo eso no iba a lograr otra cosa más que hacer que la chica se enamorará de él, además con solo mirarlo, cualquier mujer podía suspirar, es muy guapo. Muy atractivo, es magnético a mi pesar, tiene un carisma impresionante y te hace reír sin esfuerzo. En un inicio aquella posibilidad la negó, pero luego rebusco en sus memorias y lo aceptó, pues alguna vez ella le dijo que estaba enamorada de él y no supo que decirle porque claramente, solo la había tomado como una amiga con la que follaba. A partir de eso, termino esa relación con ella. Muy tarde. Pero, al verla supe que ella seguía prendada de él, solo era cuestión de mirarle la cara al verlo; Al ver al diseñador gráfico de la empresa su mirada se suavizaba y sus ojos verdes brillaban.

Siento lástima por ella... aunque no le caigo bien. Y Jack simplemente pasa de sus sentimientos como si no fuesen la gran cosa. Se que no lo comprende porque no está en sus zapatos, así que no le vi caso hacerlo entrar en razón. Solo como su amiga le pude decir que no hiciera eso con las chicas o que encontrará una compañía que buscaba lo mismo que él.

Regresando al hoy, domingo, por fin me podrán quitar este maldito yeso. El pie ya me picaba producto del sudor que queda atrapado ahí, por no lavarlo y porque no le daba aire fresco.

—¿Qué tal se siente saber que ya estarás libre de yeso?

Observé a Jack salir del baño mientras se pasaba un poco de agua en el cabello.

Suspiré —Es como si mi pie volviera a nacer —reí.

—Es la inauguración de tu tobillo, te hubieses arreglado más para la ocasión —bromeó.

Resoplé una risilla —Tonto.

—Lastima, en el yeso se irá todo mi arte. Mira, me lucí —hizo sobresalir su labio inferior en un exagerado y dramático puchero.

Y era verdad, hace cinco días, el martes, simplemente una noche, luego que salió de trabajar, ya que él ya había vuelto a la oficina, se recostó en la cama aún con su chaleco y corbata, se colocó delante de mí yeso con dos plumones permanentes; rojo y negro. Con el ceño fruncido le había preguntado:

¿Cómo Ser Un Matrimonio?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora