—¿De qué hablamos hoy? —pregunto recostado en el suelo, con la vista fija en el cielo.
—No lo sé. —me contesta en un murmuro.
—¿Feminismo? —sugiero, ella suspira.
—No debería existir.
Me siento de golpe y le doy una mirada de incredulidad.
Ella alza las manos en señal de paz, sin sentarse.
—No me malentiendas, por favor —acota divertida—. Me refiero a que no deberían existir razones para que ellas existan. Debería haber igualdad de derechos para todos, no debería existir el feminicidio, no debería existir el maltrato a las mujeres, de hecho, a ningún género —suspira y se sienta—. Tampoco debería existir el acoso, las violaciones ni los secuestros.
>>Los gobiernos quieren ocultar cada vez más las cosas que están ocurriendo para mantener a la población en "calma", pero cada vez hay más asesinatos, más violencia y simplemente no hacen nada. —sus mejillas se vuelven rojas, está molesta— Es desesperante ver todo eso y que cada vez intenten echarle un poquito más de tierra para ocultar la verdad de los hechos.
Suspira y sus mejillas de apoco van volviendo a su color normal.
—Es horrible que todo eso suceda y aún así llamen a las feministas "locas". —ella me mira y sonríe levemente.
—Está bien, concuerdo contigo. —le digo, ella suspira y se vuelve a acostar.
La veo extender una mano al cielo.
Murmura algo que no entiendo y la veo extrañado.
—¿Qué dijiste? —ella ríe.
—Nada importante.
—¿No me vas a decir? —alzo una ceja.
Ella niega.
—Bien. —digo justo en el momento en que le empiezo a hacer cosquillas.
Ella ríe escandalosamente y trata de apartar mis manos.
Me acerco a su rostro cuando dejo de hacerle cosquillas. Miro fijamente a sus ojos, ella me devuelve la mirada y sus mejillas poco a poco se tornan rojas. Estamos a menos de tres centímetros.
Me separo de golpe y le sonrío.
—Tienes unos ojos muy bonitos. —ella se pone más roja, si es que es posible.
Parece que me va a contestar algo, pero su celular suena callándola.
Es una alarma, su clase ya está por empezar.
Ella suspira y me da una leve sonrisa.
—Me tengo que ir, nos veremos luego. —antes de levantarse me da un beso en rápido en la mejilla.
La sigo con la mirada hasta que la puerta se cierra.
¿Me besó la mejilla?
No estoy cayendo por ella, me lancé y no me arrepiento.
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Conversaciones en la Azotea (LQSMSL #2.5)
Historia CortaAlex se molestó con su novia. Subió a la azotea para descargar su rabia con el aire, pero no estaba solo. ¿Quién era esa chica de ojos ámbar? Y, ¿por qué estaba en el borde? Libro 2.5 de la Saga "Lo que su muerte se llevó". (no es necesario leer los...