Capitulo 13-.

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Subí las escaleras y pase frente a la puerta de Lía, me acerqué, pero mejor lo pensé mejor, primero quiero bañarme. Así que pase de largo su habitación para entrar a la mía.

Entre y me acerqué al baño, me bañe y salí para empezar a buscar que ponerme. Me puse un pantalón de mezclilla, unos botines cafés, y una blusa sencilla blanca. Me deje el cabello suelto.

Me acerqué a la puerta, y cuando iba a tomar el domo de la puerta sonó mi celular, me acerqué a la cama, donde lo había dejado y lo agarre, sonreí al ver el identificador.

—Amor— soltó en cuanto acepte la llamada.

—Hola— salude y me acerqué a la ventana.

—Te extraño mucho Mia, y eso que apenas nos vimos hace unas horas— reí.
—Pero ya te extraño—

—Yo también—

—No te preocupes, llego mañana en la noche— dijo y sonó más para convencerse a si mismo.

—Te esperare— le prometí.

Y seguimos hablando solo un poco más, y después colgamos.

Camine a la puerta y abrí para empezar a acercarme a la habitación de Lía.

Toque su puerta, pero no escuche nada. Volví a tocar pero nada.
Agarre la manija de la puerta y la giré y se abrió, entre cautelosamente.

—Lia— la llame pero no escuché nada.

Me adentre más al cuarto. Y mire detalladamente la habitación. Su cama con sus sábanas blancas muy ordenada, su closet cerrado, nada fuera de la norma.

Excepto el escritorio, con un cajón abierto, me acerqué y mientras me acercaba escuché el sonido de la puerta del baño abrirse.

Mire el, cajón y dentro de este sobresalía una fotografía.

—Mia!— exclamó Lia y pero no puedo evitar que agarrara la foto, la voltee y mire el rostro sonriente de Nathan. Un elegante Nathan, con un traje negro, en una gala. Lo sé porque esta foto está en internet cuando lo busque en el navegador.

Voltee a ver a mi hermana y ella me miraba a mi.

—Lia— susurre mirándola y después alce la foto.
—¿Que haces con esto?—

—Que te importa— me la arrebato para empezar a romperla en pedazos y después tirarla a la basura.

—No, Lia. Estás mal— susurré incrédula.

—No, tú estás mal Mía— empezó a acercarse a la puerta.
—El me gustó mucho antes que a ti— susurro y la mire.

—Yo no lo sabia cuando lo conocí Lia— me acerqué.
—Me lo dijiste cuando ya lo había conocido—

—No— volteo a verme.
—Lo conocí primero, el me entrevistó en la empresa— dijo y la mire confundida.

—¿Que?— susurre.

Salió de la habitación y salí detrás de ella.

—Lia—

—El personalmente me entrevistó— empezó diciendo, pero no dejó de caminar.
—Me dio el trabajo con solo nomas verme—

Dejamos las habitaciones atrás y empezamos a caminar el por pasillo hacia donde están las escaleras.

—No es cierto— dije y voltee a verme furiosa.

—Es cierto— se acercó a mi.
—¿Pero sabes que?— susurro y sonrió.
—El no te quiere, Mia—

—Lia— susurre con la voz quebrada.

Solamente Tú y Yo [Editada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora