A veces no sabemos lo que queremos hasta que lo tenemos frente a nosostros.
Mia Hamilton, doctora, hermana menor y padres sanos y fuertes. Pensaba que lo tenía todo, que nada podría faltarle en su vida. Pero el amor te cambia completamente la vida...
Ser hija de un importante dueño de un prestigioso hospital en New York, no es fácil.
Todos esperan lo mejor de ti.
Mi padre Christian, es dueño de un hospital, donde también ejerce su profesión y amor en la medicina, con título en medicina general. Con 48 años ha logrado mucho y todo lo que se ha propuesto. Un gran padre y un gran esposo. Con un metro con ochenta de altura, de piel blanca y tersa. Ojos verdes y cabello rubio, todo un galán de novela. De familia de doctores. Así que la medicina ha ido de generación en generación.
Sus padre también doctores, mi abuelo Santiago en medicina general y mi abuela es ginecóloga. Aunque ellos ya no ejercen su profesión, con 75 y 80 años se jubilaron y ellos viven en una gran casa en el campo aquí en New York. Así que en festividades vamos y los visitamos junto con mis dos tíos, los dos hermanos de mi padre.
Mi madre por otro lado, Emma, también doctora, mis padre se conocieron y se enamoraron en su residencia de medicina, empezaron a juntarse y se enamoraron profundamente. Y entiendo a papá. Ella es muy hermosa. Y todavía aún más con 47 años. Con un metro con setenta, piel bronceada, labios finos y carnosos, ojos azules y cabello rubio fresa. Ella ejerció la medicina en pediatra. Así que ya imaginarán como los trataba a mi hermana y a mi. Súper protegidas ante todo.
Ella hija única de una hermosa pareja que falleció en un accidente justo antes de que ella terminara su carrera. Así que los abuelos maternos no nos conocieron. Pero mamá nos habla tanto de ellos, e incluso nos enseña fotos.
Hablemos de Lía. Ella es mi hermana mayor, solo por dos años. Lia es, como decirlo, complicada. Desde niñas ella se fue alejando poco a poco de mi, no soy una hermana para ella. Y no lo entiendo. Lia físicamente, saco los bellos ojos azules de mamá y el cabello rubio de papá, de figura esbelta y llena de curvas. Ella no siguió la carrera de medicina, ella de echo estudio administración de empresas y actualmente ella trabaja de contadora en una gran empresa multimillonaria. Una reconocida empresa "'Kkskskskkdkdkdk" De personalidad es, un poco reservada, es un poco malhumorada pero eso creo que es solo conmigo.
Y por último yo. Seguí los pasos de papá, me gradué en medicina general y está demás decir que me encanta y amo lo que hago. Actualmente trabajo en el hospital de papá con 25 años, al principio no quería allí pero papá insistió tanto que no pude negarme. Físicamente heredé el cabello de mamá, no es un rojo intenso ni nada de eso, es más bien naranjoso. Yo lo amo. Heredé los ojos verdes de papá y soy la más baja de estatura de toda mi familia. Con mi metro sesenta. Y para nada con curvas, solo un poco pero no tanto para llamar la atención de los chicos.
Nunca me imagine que encontraría el amor en un lugar inesperado. En una gran y grandiosa situación.
Pero es que el cambio mi vida, me hizo ver qué hay cosas que no podemos evitar.