Minsu no era la clase de chico que se preocupaba por otras personas, además de sí mismo. Pero no pudo evitar esa sensación de intranquilidad que sintió cuando la música del acto de Jimin comenzó a sonar en el lugar, pero el chico no aparecía por ningún lado. Y conociendo la situación en la que vivía, era imposible que repentinamente decidiera no salir y bailar porque sabía las consecuencias que esa actitud "rebelde" le traería. Cuando ya había pasado un minuto y vio como el público empezaba a ponerse impaciente, decidió tomar cartas en el asunto; le hizo una seña al DJ para que detuviera la música porque había un problema, rápidamente entendió la situación e intento animar el lugar con diferentes ritmos hasta que el conflicto estuviese resuelto, ojala fuese pronto. Los pasillos del club estaban desiertos en este punto, los bailarines que habían quedado en el lugar o estaban afuera fumando, en el bar charlando animadamente con los demás empleados mientras disfrutaban de una bebida, o en los vestuarios descansando un poco. Sólo había un bailarín en el lugar que tenía un vestuario para él solo, y ese era Jimin. Su puerta se encontraba cerrada, lo que significaba que él aún estaba adentro o ya había salido del cuarto. Pero si lo hizo ¿en dónde se había metido? El joven sacó de su bolsillo el duplicado de llaves que siempre llevaba con él y estaba dispuesto a entrar al vestuario sin permiso, pero justo cuando fue a meter la llave en el cerrojo de la puerta, esta se abrió y para su sorpresa, Hana salio del lugar completamente distraída y se lo llevó por delante. Parecía que algo les molestaba. -Con más cuidado, Hana. -Le dijo riéndose, hasta que la situación lo golpeó. ¿Qué hacía Hana ahí? - ¿Te pasa algo?
-No solo, estoy apurada. -Respondió con rapidez mientras lentamente se iba alejando. Minsu no parecía muy convencido, mucho menos después de ver como la chica parecía esconder algo detrás de su espalda. - ¿Qué estabas haciendo en el camerino de Jimin?
-Qu-queriaaaaa... Decirle una cosa que su padre me había ordenado que dijera. -Hana debía de saber, que sus falsos tartamudeos e improvisado nerviosismo ya no comprarían a nadie en un futuro. Tal vez había burlado a Minsu en el pasado, pero parecía que el joven ya no sería una víctima de su actuación; En un descuido Hana dejó a la vista su brazo que estaba escondiendo detrás de su espalda, y al ver la manga de su camisa rasgada, Minsu supo que algo raro estaba sucediendo... O había sucedido. -La próxima vez me lo dices a mí y yo se lo diré a Jimin, yo soy el encargado de todo eso. ¿Entendido? -Le dijo de mala gana, a lo que la joven solo asintió. - ¿Qué le pasó a tu camisa? -Ahh... -Miro su brazo y a su prenda de ropa arruinada, regañándose a sí misma por el error que había cometido. Y también dejando ahora a la vista de Minsu un par de rasguños que aún seguían sangrando. - Al perrito de mi novio le encanta jugar. -Rió nerviosamente para intentar disimular un poco la pobre excusa que había dicho.
-Claro, deberías ir a cambiarte. -Le dijo mientras abría la puerta del cuarto. -Largo de mi vista,Hana.
No era noticia que la empresaria no era del agrado de Minsu, bueno, en realidad el trataba mal a todo el mundo y además Hana nunca le había dado un motivo para odiarla realmente, solo que las personas como ell a le colmaban la paciencia su "idiotez" lo ponía de mal humor... Poco sabía el que eso era solo una máscara para cubrir a la verdadera hija de puta que Hana Yong era realmente. Cuando entró al camerino del chico lo vió vacio, entonces, ¿Qué estaba haciendo Hana aquí? Lo primero que se le cruzo por la cabeza fue algo que tuviera relación con Jungkook, y para ser sincero tenía un poco de miedo de que la empresaria se entere de los encuentros de Jimin con su prometido, aun que el obviamente que un "idiota" como ella no sería capaz ni de herir a una mosca. Pero luego escucho el sonido de la canilla del baño, el agua estaba corriendo y definitivamente había alguien ahí. Mientras caminaba hasta la puerta del pequeño baño que estaba dentro del cuarto, y en su distracción, piso algo que estaba tirado en el suelo y lo escucho quebrarse al no resistir su peso; las orejitas de gato que eran parte del vestuario de Jimin estaba tiradas en el suelo, y ahora, rotas. -Minsu... -Jimin sabía que esto no iba a terminar en nada bueno cuando salió del baño y vió a su mejor amigo en su vestuario.
- ¿Qué pasó? -Fue al punto en seguida, ya estaba entendiendo toda la situación sin siquiera haberla presenciado.
-Nada. -Comenzó a caminar a través del cuarto, con la cabeza gacha mientras parecía estar buscando algo en el suelo. - ¿Has visto mis... -Minsu quitó su pie del lugar donde las orejitas de Jimin estaban tiradas, estaba tan intrigado que se había quedado en el lugar que estaba cuando escucho el crujido del plástico, ni siquiera le importo la molestia que sentía en la planta de su pie. - ¡Minsu! Tengo que salir al escenario y tú me rompes las cosas. -Parecía molesto, camino hasta uno de los mostradores y abrió el cajón que tenía repleto de moños y otros accesorios para su cabello. -Bueno, ya estas bastante retrasado para tu segundo acto. Creo que podrías retrasarte quince minutos más y explicarme que mierda pasó. Y no me digas que nada porque te conozco y sé que algo sucedió. Te he visto hacerlo tantas veces frente a tu padre que a mí no me engañas. - Jimin no respondió. - Así que te lo preguntaré por última vez. ¿Qué pasó?...
-No toques a Alex. Está bien, lo haré. -Buena chico. -Fue lo último que la joven dijo para hacerse a un lado y apareció un joven uno al cual nunca había visto y este estaba comenzando a desabrochar sus pantalones... En ningún momento de su vida se había odiado tanto como lo estaba haciendo en ese momento. Pero poco le importaba lo que él sentía, hacía tiempo que había renunciado a sus sueños y sentimientos para poder ver feliz a su hermana o a cualquier persona cercana de su entorno. En ese momento no sólo iba a hacer esto por Alex, también lo estaba haciendo por Jungkook . - ¿Piensas ir a acostarte con Jungkook luego de esto? -Preguntó sin levantar la vista del suelo, no quería levantar la mirada y encontrarse con la morbosa situación que estaba por vivir. Hana rió junto al joven y para la suerte de Jimin, se detuvo justo cuando estaba a punto de bajar sus boxers.
-Lo que yo haga con mi novio no es de tu incumbencia.
-No lo mereces. -Le dijo con furia. -Eres una hija de puta. - ¿Y crees que tú lo mereces? -Se cruzó de brazos mientras miraba hacia abajo, donde Jimin estaba arrodillado. Y honestamente, disfrutaría esto aún más si él la mirara a los ojos cuando escupiera las siguientes palabras en su cara. Con una de sus manos tomo las falsas orejitas de gato que decoraban la cabeza del bailarín y las tiro al suelo, para luego tomar su cabello y tirar de él, para que sus vistas se encontraran. Disfrutó tanto el rostro de dolor que Jimin mostraba. -Eres un puto, solo mírate de rodillas frente a él. Jungkook se ama demasiado como para salir con alguien como tú. Y su reputación a veces le importa más que él mismo, no correría el riesgo de arruinarlo con alguien tan asqueroso como tú.
- ¿Yo soy asqueroso? -Preguntó riéndose. - Tendrías que mirarte al espejo más seguido. -Hana no aceptaba que atacaran a su ego de esa forma, volvió a tirar del cabello de Jimin y este gritó, esta vez había sido más fuerte que las veces anteriores.
-Te conviene que lo hagas bien, y no quiero nada de mordidas si no quieres tener problemas con tu padre.-Dijo el joven. El estraño joven volvió una de sus manos para poder hacer a un lado la única prenda que cubría su parte baja. Pero no contó con el hecho de que Jimin era más inteligente de lo que ellas pensaban, no deberían subestimar a las personas, y antes de que la empresaria y el joven pudiera lograr su cometido, Jimin tomó la manga de su camisa y tiró de ella con fuerza y rápidamente hasta que el joven soltó su cabello, y para su sorpresa no solo logro lo que quería, sino que también hizo que Hana cayera al suelo y su camisa se rompiera, sus propios pantalones que estaban bajos le habían tendido su propia trampa al joven. Pero no iba a dejar que terminara así, cuando Jimin intento ponerse de pie ella tomo su brazo con fuerza sin intenciones de soltarlo, y el bailarin ante la desesperación de escapar, se sorprendió cuando inútilmente intento rasguñar el brazo que lo sujetaba con sus cortas uñas y lo logro, ya que Hana gritó y lo soltó. Y ese fue el momento perfecto que aprovecho para correr y encerrarse en el baño de su camerino, dos contra uno no es muy justo que digamos. - ¡Maldita puta! ¡Sal de ahí! -El muchacho comenzó a golpear y patear la puerta en su inútil intento por abrirla. Jimin estaba haciendo lo imposible para mantener su respiración a un ritmo normal, pero sus propios nervios le estaban dificultando el aire. - ¡Voy a hacer de tu vida un infierno! ¿Me escuchaste?-Dijo Hana
"Suerte con el intento" pensó Jimin, su vida ya de por sí era un infierno. -Creo que cuando la música comenzó a sonar se asustó y se fue. Así que aproveche para lavarme la cara y quitarme el maquillaje que se había corrido por mis lágrimas. No pensé que tú estuvieras aquí. - Terminó de explicarle a su amigo.
-Los voy a matar. -Dijo Minsu entre dientes. -Sabía que era una idiota desde el momento que cruzo esa maldita puerta. -El bailarín respiró profundamente antes de continuar. -No quiero que hagas nada, Minsu. Tengo que resolver mis problemas por mí mismo.-Ese es el punto Jimin. -Estaba intentando no gritarle. No podía arriesgarse a que alguien escuche lo que acababa de pasar. - Siempre resuelves tus problemas por tu cuenta, y eso te está matando. Un poco de ayuda no te va a hacer peor.
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DULCE TENTACIÓN - KOOKMIN(Editando)
Fanfiction~ Ir a lo seguro siempre fue su mejor opción. Pero nadie le dijo que irse a lo prohibido podría ser la mejor decisión de su vida. O talvez si, ignorando todo. ~ Top: Jungkook Bottom: Jimin ______________________ -Esta historia es una adapción. ...
