Capitulo 13

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- ¿Pensabas decírmelo en algún momento? -Jungkook le preguntó a Hana mientras se dirigían camino a su departamento. -Si yo no los hubiese descubierto, ¿me lo hubieras dicho?

-Bueno. Tal vez tu Padre te lo hubiera dicho.

-¿Quién es ese tal Seojung?

-No sé.

- ¿De dónde se conocen mi padre y él?

-No sé.

- ¿Entonces por qué querría hacer negocios con él? ¿Y qué clase de negocios?

- ¡No se Jungkook! -Hana gritó apartando la vista del camino por unos segundos. La primera vez que su novia le gritaba en casi tres años. - Mira, no creo estar en el lugar para responder ese tipo de dudas que tienes. Yo solo estaba ahí porque me obligaron. -Le aclaró ya un poco más calmada mientras se estacionaba frente al edificio en donde Jungkook vivía.

-No te molestes en venir esta noche. -El orgullo del ojimarron era una de las cualidades más despreciables que tenía. A él no le gritaban, en especial una tonta como lo era Hana, que ni siquiera era capaz de responder coherentemente a sus preguntas y probablemente nunca lo hubiera hecho si él no hubiese descubierto de que se trataba en parte toda esa situación. Abrió la puerta del auto y con un fuerte portazo se alejó de ella lo más que podía, no estaba en humor para hablarle y mucho menos como para despedirse correctamente de ella. De todos modos, probablemente lo llamaría llorando en cinco minutos diciendo que lo sentía mucho y que lo amaba incondicionalmente como hacía siempre que discutían aunque sea por la idiotez más pequeña del mundo. Era difícil hasta para él entender si estaba enojado porque su novia actuaba indiferente a todo lo que estaba pasando o si estaba enojado porque el grito de la joven había quebrantado su ego. Para algunas parejas seguramente era común discutir y gritarse mutuamente, pero para ellos no.

- ¿Dejaste que la idiota de Yong te
gritara? -SeokJin estuvo más que encantado de dejar su horario de trabajo para ir a escuchar los problemas de Jungkook, una de las ventajas de ser el mejor amigo del jefe. -Yo la hubiera dejado en ese preciso momento. No tienes que dejar que te trate así.

-Hablas como si me maltratara. Solo me gritó y fue la primera vez que lo hizo.

-Y será la última luego de que termine con ella. -Dijo tomando asiento en el enorme sofá de la sala del ovimarron, quien lo siguió segundos después junto con un cansado Nun que aprovecho la oportunidad para recostarse sobre el sofá y apoyar su cabecita en las piernas de su dueño.

-No te llame para hablar de eso Jin. -Acarició a su mascota, no podía mirar a su mejor amigo mientras decía esto porque ya podía imaginarse sus insulsas y totalmente inapropiadas bromas respeto al tema.

- Además de encontrar a mi papá y a Hana en el club, me encontré con alguien más.
- ¿Tu madre? -Jungkook negó con su cabeza. - Bueno no conoces a mucha gente así que vas a tener que decirme de quien se trata.

-El bailarin del sábado. -Dijo rápidamente, aun sin mirar a Seokjin.

- ¿El gatito? -El joven rió al escuchar al apodo que su amigo había adoptado para referirse a Jimin.

-Se llama Jimin.

-Entonces considerando que ya sabes su nombre, supongo que hablaron ¿No es verdad? -Una sonrisa abrió paso en el rostro de Jungkook, recordando la excitante situación que le había tocado vivir con el bailarin.

-Tal vez.

-Si... Definitivamente hicieron algo más que hablar. -Seokjin podía entender a su amigo a la perfección solamente con una mueca.- ¿Algo que quieras contarme? .
Otra de las cualidades de la personalidad de Jungkook que a veces también era sumamente detestable, era lo cerrado que era con respecto a sus emociones, sentimientos, o situaciones que habían marcado un antes y un después en su vida diaria.

DULCE TENTACIÓN - KOOKMIN(Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora