Capítulo 46

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Elena

Abro los ojos a un nuevo día, Christian duerme a mi lado, me levanto despacio para no despertarlo y salgo al balcón de la habitación. La vista es subyugante, el color del mar y la playa es algo único. Me parece estar viviendo un hermoso sueño, ayer nos unimos en matrimonio y después de un viaje largo llegamos para pasar la luna de miel. Estábamos tan exhaustos que ni siquiera sacamos la ropa de las valijas y nos acostamos a dormir. Los brazos de mi esposo cubren mi cuerpo y me besa en el cuello.

-Buenos días mi bella esposa, desperté y no estabas a mi lado.

-Buenos días esposo, me dio pena despertarte.

-¿Qué haces acá sola?

-Estoy admirando la vista del lugar. Sintiendo que estoy viviendo un hermoso sueño del cual no quiero despertar.

-Amor no es un sueño, bella esposa estamos juntos disfrutando nuestra luna de miel.

Christian

Se gira en mis brazos, rodea mi cuello con los suyos, puedo ver el amor y la felicidad en sus ojos. Nos besamos y ese simple contacto nos llevó a que sin darnos cuenta hiciéramos el amor. Ese día nos quedamos en el hotel y cenamos en el restaurante del mismo.

Los días fueron pasando, Elena y Christian disfrutaban de pasar todo el tiempo juntos. Pero pronto todo llega a su fin y deberán volver a la rutina.

-Amor te veo pensativa. ¿Qué hay dando vueltas en esa cabecita bella?

-Lo rápido que pasa el tiempo, mañana ya tenemos que volver a casa.

-La pasamos tan bien que nos pasó el tiempo volando. A mi también me cuesta volver, pero se que en algún momento podremos regresar a disfrutar de este hermoso lugar.

-Te propongo hacer de este el mejor día aprovechando para disfrutar del agua y la playa, a la noche podemos cenar en el balcón como despedida.

-Acepto la propuesta de mi esposa.

Christian

La levantó en brazos y rodea con sus brazos mi cuello, le doy un suave beso en los labios.

-Vamos a nadar amor.

-Si, pero no hace falta que me lleves porque puedo ir sola.

-Lo se corazón, pero a mi me encanta tenerte pegada a mi cuerpo.

Me gusta que todos vean como nos queremos, porque deseo que todo el mundo sepa que amo a esta increíble mujer. Entramos al agua hasta que nos cubre a los dos, disfrutamos un largo rato juntos hasta que Elena vuelve a la orilla.

-Salgo un rato amor para tomar un poco de sol.

-Esta bien mi vida, nado un poco más y voy contigo.

Elena

Me secó un poco y me recuesto en la reposera. Cierro los ojos por un momento y mi mente me lleva a recordar los días que pasamos en esta increíble isla. Sus aguas cristalinas, sus playas únicas como la de arena negra que nunca me había imaginado que existiera. Pudimos recorrer toda la isla, en algunos lugares las casas eran blancas con techos azules, todo era muy pintoresco. Christian quiso hacer la excursión al volcán, al principio me dio miedo pero igual no me la quise perder. Llegamos navegando y caminamos por senderos de lava solidificada, una experiencia extraordinaria. Lo que más voy a recordar son las puestas de sol imponentes compartidas con mi esposo, esos momentos fueron únicos.

-Amor tendríamos que ir regresando al hotel.

-Podemos quedarnos tan solo un momento, quiero admirar este paisaje por última vez.

-Sus deseos son ordenes mi bella señora.

Christian

Me cuesta despedirme de este lugar al igual que a Elena. Los días que compartimos acá fueron maravillosos. Mañana tenemos que volver a la rutina, pero lo mejor es que lo hacemos como esposos y eso me llena de orgullo. Regresamos al hotel de la mano caminando despacio, al llegar nos preparamos para disfrutar de la última cena del viaje. Elena pidió servicio al cuarto y lo hizo servir en el balcón. Al terminar de comer abrí una botella de champagne para celebrar por estos días increíbles.

-Amor quiero brindar para que la vida nos llene de felicidad para que juntos podamos formar una gran familia.

-Se que lo vamos a lograr porque por primera vez siento que mi vida tiene todo lo que había soñado siempre.

Elena

Esa noche tuvimos emociones encontradas, felices por estar juntos en un lugar idílico pero a su vez sabíamos que debíamos volver para seguir con nuestras vidas. Ya estamos nuevamente en casa luego de un largo viaje que fue tan cansador como el de ida. Después de descansar un poco ahora vamos a la casa de los padres de Christian que nos quieren agasajar por la vuelta de nuestro viaje. También estamos llevando unos obsequios que compramos para ellos.

-Cuenten cómo fue la luna de miel, se los ve muy bronceados.

-Una experiencia increíble, tendrías que ir a conocerla Mía porque la gastronomía es muy buena. Elena te trajo un regalo especial para vos.

-¿Qué me compraste Elena?

-Mía eres alguien muy especial para mí así que te traje un juego de vajilla completo personalizado para vos.

-Muchas gracias cuñada. Sos la mejor del mundo.

Christian

Mi hermana se ve tan feliz que la abraza por sorpresa a Elena, me gusta mucho verlas quererse tanto. Entre los dos relatamos todo el viaje y los hermosos lugares que recorrimos. Mi hermosa esposa contaba tan animada todo que contagiaba su entusiasmo.

-Mamá tendrían que ir con papá para conocer el lugar y disfrutar mucho como pareja.

-Hijo después de escuchar cómo era el lugar me gustaría mucho ir, solo tengo que convencer a tu padre.

-Dale papá aprovechen a viajar mientras con Mía cuidamos la casa.

-Hijo ya veremos qué hacemos con tu madre. Hoy estamos celebrando el regreso de la feliz pareja.

-Elena por mi parte quiero agradecerte todos los regalos que nos trajiste, no era necesario que lo hicieras.

-Claro que debía hacerlo Grace, ustedes nos ayudaron mucho para la boda y han sido muy buenos conmigo.

-Familia me gustaría inmortalizar este momento con una foto grupal, acomódense que preparó la cámara.

-Buena idea Elliot, quiero una copia para tener en casa. ¿Te gusta la idea amor?

-Me encanta la idea Christian.

La luna de miel llegó a su fin y ya regresaron a su casa. Elena ahora forma parte de una familia que la quiere. ¿Cómo será su vida de casados trabajando juntos?

Dos corazones cambiando su destinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora