Los tres chicos esperaban a su amiga en la entrada de la universidad, querían hablar con ella y decirles lo que había decidido acerca de su propuesta, no les había hablado en toda la jornada de clases y eso les confirmaba que aún seguía molesta.
Siempre había sido así, orgullosa hasta los huesos, por lo que siempre, uno de ellos tenía que dar el primer paso, y en este caso podría tener un poco de razón el enojarse.
Si por ella fuera, duraba años sin hablarles.
Ya se habían acostumbrado, era su amiga y debían aceptarla tal cual era.
La vieron ir en su dirección y decidieron adelantarse para acortar el camino.
La chica caminaba como si no los conociera, con la cabeza en alto, pero viendo a cualquier punto que no fuese en el que se encontraban ellos .
Pretendía seguir de largo cuando estuvieron de frente, pero la voz de Fernando la detuvo.
--- Deja de actuar como si fuéramos invisibles Megan,--- comenzó a decir y esta lo miró con mala cara --- Y también deja el orgullo, sabes que nos necesitas.—- continuo.—- Hemos pensado, y hemos decidido escuchar tu propuesta, tú plan para evita que nuestras vidas se vayan a la mierda si lo hacemos.
Megan sonrío victoriosa y luego habló:
--- Créanme, tengo todo planeado.
(.*.*.*.)
Se encontraban en el departamento que compartían Andru y Fernando, habían elegido ese lugar porque era el más espacioso, y tendrían más privacidad que en cualquier otro sitio.
---Comienza cuando quieras.--- habló curioso Ellien, sabía que la chica era astuta y calculadora, muy pocas veces se le escapaba algo.
Megan se acomodó en el sofá donde estaba sentada y suspiró.
--- Cómo les dije, secuestraremos a cuatro persona...
--- ¿Podrías, por favor ir directo al plan? --- dijo un incomodo Andru. No veía la necesidad de volver a mencionar esa parte.--- Ya sabemos lo que vamos hacer, no lo menciones porque me hace recordar lo jodidos que estamos.
Megan lo miro por unos segundos, y luego suspiró.
—- Las cosas como son querido Andru.—- le respondió la chica con seguridad.—- Si no crees que puedas con esto, es mejor que no lo hagas, no voy a arriesgarme a nos descubran por qué eres un cobarde.
—- Recuerda que somos todos o tú sola Megan.—- intervino Fernando.
Aunque Megan había dejado en claro que lo haría sola de ser el caso, también sabía que los necesitaba, y que había muchas más probabilidades de tener resultado entre los cuatro, que sola, por eso no le presto atención al comentario de su amigo y continuó con su explicación.
--- Esto es lo que haremos, durante ésta semana buscaremos a nuestra víctima.--- dijo muy centrada, los chicos conocían lo poco empatíca que podía llegar a ser, pero de verdad les sorprendía que no mostrara ningún remordimiento mientras hablaba.--- No podemos tardar más que ésta semana, ya el tiempo del proyecto comenzó a correr, necesitamos empezar cuanto antes.--- los chicos escucharon atentos todas y cada una de sus palabras.--- Debemos varios métodos para ver cual nos da mejor resultados.
--- ¿A que te refieres?—- pregunto Andru con curiosidad.
—- Tratarlos de diferentes formas. Ser empáticos, ostiles, rudos...
—- ¿Rudos? no pienso maltratar a nadie. --- advirtió Andru, aún más disgustado.
--- Nadie maltratará a nadie por Dios.--- soltó Megan cansada.--- Pero tenemos que tratarlos de diferente maneras para obtener resultados, todas las personas son diferente.--- Le estresaba mucho la forma de Andru, sin embargo se relajó cuando vio Fernando y Ellien parecían entender a qué se refería. Continuó.--- Aparte de buscar a nuestras víctimas, debemos buscar un lugar, obviamente lejano y seguro donde meterlas durante ese tiempo.
--- ¿Un lugar dónde? --- volvió a preguntar Fernando, habían nacido en Inglaterra, pero la ciudad de Oxford muy grande y prácticamente desconocida para ellos.
--- Dios, no tengo que decirles todo, usen la cabeza.--- dijo.--- Yo ya tengo el mío.
--- Pues ahí está ¿Para qué buscar otro? --- cuestionó Fernando.
Megan suspiró y lo miró.
--- No podemos meterlos a todos en un mismo lugar, es contra producente y arriesgado.--- de verdad se estaba planteado hacerlo sola.
--- ¿Se puede saber qué lugar es ese? --- pregunto Ellien, no tenía idea de qué sitio podría estar hablando Megan, creía que cuando no estaba con ellos, estaba en su casa.
—Es un lugar secreto.--- le respondió dejándolo más intrigado.--- Lo conocerán cuando me ayuden a secuestrar a mi víctima y la llevemos allí.
--- ¿Ayudarte? --- está vez habló Andru.
—Sí,—dijo obvia.—¿No pretenderán que secuestre a un hombre yo sola ¿o sí? --- respondió obvia, esa era una de las razones por la que los necesitaba.—- A la hora del secuestro debemos estar los cuatro por si algo sale mal, obviamente lo haremos según vallamos encontrando a nuestra víctima, no sé si me entienden.--- dijo y ellos asintieron.--- Pues creo que es todo, está demás decirles que debemos ser cautelosos y comprometidos con el plan de principio a fin.
--- Creo que sería favorable que sean personas poco sociables ¿no?--- habló Andru al grupo, tratando de decir aquello de la mejor manera posible.--- Me refiero a personas.. ya saben...
--- Te entendemos.--- lo corto Megan, odiaba que las personas balbucearan; sin embargo, le agradaba que ya estuviera pensando un poco más y de forma productiva para el plan.--- Eso queda en sus manos, lo que sí deben de ser, del sexo opuesto, ósea mujeres en el caso de ustedes, para los que nunca entienden.--- agregó y miro a Andru.--- A menos que sean gays, no los voy a juzgar.
Bromeó.
--- ¿Pensaste en cuando los reporten como desconocidos? Porque estoy seguro que alguien lo hará. ¿Vas a aguantar esa presión?--- preguntó Ellien, Inglaterra no era un país donde hubiera mucho crimen, y para que una persona desaparezca y a nadie se le haga extraño, debía ser prácticamente un indigente, y sabiendo cual eran los resultados que que querían lograr, ese tipo de personas no eran las que necesitaban, por esto, le parecía mas importante esa pregunta que cualquier cosa que hubieran dicho antes.
--- No tengo idea de lo que hablas.--- dijo con tranquilidad Megan, con Ellien no tenía que hablar mucho, él entendía.-- Ninguno de nosotros sabemos de que hablas, y nadie va a sospechar de cuatro universitarios que no tienen ninguna relación con las víctimas.
(.*.*.*.)
Ellien subía las escaleras que llevaban a su departamento, había acabado la reunión con los chicos, tenía un reguero de ideas y pensamientos, pero no pensaba echarse para atrás.
Cuando llegó al pasillo se percató de algo muy usual y recurrente que pasaba en el condominio donde vivía. Su vecina adolescente discutía con su padre, se atrevia a asegurar que ocurría diario, varias veces y cuando no sucedía estaba seguro que alguno de los dos no estaba en la casa.
No sabía que pasaba con ellos, pero no hacía faltas ser un genio para darse cuenta que no tenían buena relación.
--- Me tienes harta.--- la chica salió del departamento donde vivía y azotó la puerta con furia.—Déjame en paz.
—¿Ah sí?— el padre contraatacó desde el marco de la puerta sin importarle que Ellien estuviera presenciando aquello.--- Pues ahí está la puerta, eres libre de irte.
—No te preocupes.--- gritó sin dejar de caminar.--- Algún día lo haré.
Dicho esto paso al lado de Ellien y ni siquiera se molestó en mirarlo, estaba muy enojada, nunca habían conversado y le daba pena que siempre que se cruzaban, estaban éstas situaciones de por medio.
¿Será esto una señal? Se preguntó Ellien a sí mismo mientras veía como la chica desaparecía escaleras abajo.
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Estocolmo ©
Short StoryEl síndrome de Estocolmo aún es desconocido, no se saben cuales son las circunstancia exactas que llevan a una víctima a empatizar con su secuestrador. En una clase de la universidad de Oxford, los estudiantes de psicología deben realizar un proyect...
