Capitulo 17

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Tengo que decir que esto no me lo esperaba y mucho menos que estuviese en toalla y recién salido de la ducha, como asi me da a entender su pelo mojado, este me mira de arriba a abajo y me sonríe con descaro, no puedo evitar observar su torso desnudo, siempre había fantaseado con verlo así pero no me imaginaba que sería de está manera.

-¿Te has quedado muda?- Pregunta conteniendo una sonrisa.

Me doy una palmada mental ¿Cuánto tiempo lo he estado mirando? 

-No esperaba verte.- Es lo único que soy capaz a articular, mi cabeza es un caos ahora mismo.

-Fivi se ha ido hace un rato.- Dice finalmente y se prepara para cerrar la puerta cuando yo lo freno.

-Me he dejado la mochila aquí.- Le informo, él frena y se apoya en la puerta.

-¿Mochila?- Pregunta.- ¿No se han acabado ya las clases?

-Voy a particulares y llego bastante tarde.- Me apresuro a decir y él niega con la cabeza apartándose y dejándome pasar.

Entro a toda velocidad y voy directa a la habitación de Fivi, no tardo en dar con la mochila, la cojo y me la cargo en la espalda pero cuando voy a salir Mark me intercepta.

-Enana.- El mote cariñoso me pilla desprevenida y siento como me tiembla el labio.-¿Te parece si vamos a dar una vuelta como en los viejos tiempos?

-No creo que sea buena idea.- Digo sin mirarle.

-¿Porqué?

-Ya te lo he dicho, tengo que volver a la academia.- Le respondo resoplando.

-¿Quien eres y donde esta la Laila que yo conocía?- Pregunta con diversión.

-Mark...

-¡Venga ya! Hace un año que no te veo, tenemos que ponernos al día.- Dudo en que responder y él lo nota.- Te invito a tu hamburguesa favorita.- Añade poniéndome morritos y no puedo evitar sonreír.

-Vale..- Digo finalmente no muy convencida.

-¡Esa es mi chica!- Exclama alejándose y entrando en su habitación.

Me planteo si salir huyendo sería una buena idea, luego tendría que darle alguna explicación o simplemente evitarlo, la idea se me hace cada vez mas atractiva pero mis planes se chafan cuando sale por la puerta vestido con un jean negro y una camiseta blanca que le quedan de maravilla.

Lo observo con detenimiento mientras coge las llaves y se acerca a mi, coge la mochila que cuelga de mi hombro y la tira a un lado del pasillo.

-No la vas a necesitar y te va a pesar.- Me dice al ver que lo miro con duda.- Cuando volvamos la recoges y te llevo a casa.- Añade y yo suelto una carcajada a lo que el me mira confundido.

-Por su puesto que me llevas a casa, vas a explicarle tu a mi madre porque no he ido hoy a la academia.- Le informo y el sonríe con altanería.

-Eso no es ningún problema.- Dice y yo lo miro con recelo.- Venga Laila, sabes que tu madre me adora.

-Ya veremos...- Concluyo y salimos de su casa.

Nos tiramos gran parte de la mañana dando un paseo mientras hablamos de que tal le ha ido en Francia, tengo que reconocer que lo echaba de menos.

Después de un rato caminando me doy cuenta de a donde vamos, y así es, no tardamos en llegar a nuestro sitio especial, así lo llamó él cuando vinimos la primera vez, veníamos aquí con frecuencia a fumar algún porro o simplemente sentarnos hasta el anochecer para a ver las estrellas.

Nos sentamos en el banco y el saca una chivata con maría.

-Como añoraba venir aquí.- Dice sacando el papel y un filtro para liar un porro.

-Me añorabas a mi, no mientas.- Digo sonriendo y el ríe.

-Eso ni dudarlo.- Concluye y comienza a liar.

Mientras yo lo observo en silencio, diría que está mas guapo que cuando se fue, su cuerpo y facciones han cambiado, ya no tiene esa cara de niño ni está tan delgado como antes, hasta diría que el tono de su voz a cambiado ligeramente, pero igual es mi imaginación después de tanto tiempo sin verlo ni oírlo.

-¿Tengo monos en la cara o que?- Pregunta al verme embelesada y yo me sonrojo al darme cuenta de que me he quedado embobada mirándole.

-Yo.. es que...

-Olvídalo.- Dice riendo y me relajo riendo con él.- ¿Lo empiezas tu o yo?

-Venga va, le doy yo.- Contesto y él me da el porro y un mechero.

Lo coloco en mis labios y tapo la llama del mechero para que el aire no la apague, cuando noto que se ha encendido doy una calada larga y cierro los ojos mientras expulso el humo.

-Esto es la gloria..- Digo en un susurro y él sonríe.

Fumamos en silencio, como siempre hemos echo para que el porro no se consuma y disfrutarlo al máximo, lo disfruto acordándome de todas las veces que hemos hecho esto, hasta que por mi mente pasa un recuerdo y no puedo evitar reírme a carcajada limpia.

-¿De que te ríes?- Dice mirándome serio y vuelvo a reir mas fuerte.- Laila, tía, de que te ríes.

-Te acuerdas..- Me río al recordarlo de nuevo.- De cuando tu...- Pero no puedo terminar ya que la risa me lo impide.

-¿Ataque de risa?- Pregunta y yo asiento.

El suspira y se deja caer sobre el banco haciendo que la tabla donde estaba apoyado ceda haciéndonos caer a ambos al suelo de espaldas, del susto me quedo callada pero al ver su cara de circunstancias vuelvo a reírme como una posesa y esta vez el ríe conmigo.

-No me jodas que te estabas riendo por la ultima vez que me pasó esto.- Yo asiento ya que no puedo parar de reir y él se da una palmada en la frente.

Nos quedamos así un rato hasta que conseguimos tranquilizarnos y él me ayuda a incorporarme y a sentarme de nuevo en el banco.

-Menos mal que esta vez no estaba embarrado.- Dice sacudiéndose el pelo ya que tiene hiervas enganchadas en el.

-Calla, no quiero reírme mas.- Digo aguantándome la risa y apretando mi barriga ya que me duele.

La ultima vez que le pasó había llovido y el suelo estaba embarrado, cuando se levantó estaba calado de barro hasta las trancas y yo no podía parar de reírme.

-Pensé que a estas alturas lo habían arreglado.- Comenta dándole una patada a la madera y sentándose a mi lado.

-Pues como has podido comprobar por ti mismo no es asi.- Digo con sorna y él me fulmina con la mirada.

-Que graciosa..

De repente el sonido de mi móvil llama mi atención, lo saco del bolsillo y veo que es Peter quien me llama, dudo en si cogerlo o no y al final decido rechazar la llamada.

Ya lo llamaré luego.

-Nada importante.- Le digo a Mark que me observa en silencio.- Bueno que, ¿Vamos a por esa hamburguesa?- Le pregunto y el asiente.

-Me has quitado las palabras de la boca.- Concluye levantándose.



Mi Sexy Profesor de Academia.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora