Esperanzas, iluciones, sueños, doce deseos, que todo el mundo, quisieran convertir en uno.
Alegrías, tristezas, sonrisas y llanto, un poco de nostalgia tal vez, más sigamos adelante, levantemos nuestra copa, a las doce de la noche y brindemos, por ti, por mi, por los que estan y por los que se fueron, más nunca se olvidaran.
Animos, anhelos, fe, doce deseos, que todo el mundo, quisieran convertir en uno.
Pena, regocijo, aflicción y satisfacción, un poco de melancolia tal vez, pero hay que seguir de frente, sin temores, con ganas de vivir, levantemos nuestra copas, a las doce de la noche y brindemos, por ti, por mi, por los amigos, por los tuyos, que están a tu lado.
Júbilo, gozó, confianza, doce deseos, que todo el mundo, desea convertir en uno.
Dolor, regocijo, soledad y compañia, un poco de amor tal vez, para dar de regalo, a todos aquellos, que quieran compartir contigo, levantemos nuestra copas, a las doce de la noche y brindemos, por ti, por mi, por todos, los que quieran brindar, esta noche, que se termina como cualquier otra, más vendrá un número nuevo.
Fantasías, quneras, utopias,
doce deseos, que todo el mundo, quisieran convertir en uno,
Pesar, confianza, desconsuelo y seguridad, un poco de paz tal vez, para poder dar, un abrazo a todas esas personas, que lo necesiten, levantemos nuestras copas, a las doce de la noche y brindemos, por ti, por mi, por todas las personas, que habitan este planeta, sin mirar diferencias, si es pobre o rico, Moreno o blanco, hombre o mujer, vaya para todos un deseo, que Dios, buda, Jehová o en lo que quieran creer, los cuide y bendiga siempre,
Y que todo lo que deseen, se convierta, en paz y amor, que vendría siendo uno.
Doce deseos, que quisiera se convirtieran en uno solo, en amor para todos.
De un tal escribeletras, amontonador de palabras y ahora letrador, que se hace llamar.
Carlos Chávez Guzmán.
