Capítulo 5

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La noche cayó y yo no conseguía dormir. Se suponía que debía descansar para el "gran" día, pero me veía incapaz de conciliar bien el sueño. 

Dios, ¿cómo había llegado a este punto? Es decir, a mí nunca me dijeron que terminaría casándome con alguien que ya de entrada me caía mal. Bueno, y aunque lo hubieran hecho me habría reído en toda su cara. 

Quería llorar, desahogarme. Iba a comenzar una vida que nunca estuvo planeada, y claramente estaba en contra de mis ideales como "vida ideal". 

Llamaron a la puerta de mi habitación y me extrañé. ¿Qué persona normal llama a las doce y media de la noche? Fui y abrí, encontrándome con una mujer más alta que yo, con el pelo rosa y unos ojos azules preciosos. 

-¿Yukia? ¿Puedo pasar? -me preguntó, y aunque no sabía quién era, asentí levemente. 

Entró y se sentó en mi cama. Con un movimiento de cabeza, me invitó a sentarme a su lado, así que obedecí. Ella suspiró y me miró a los ojos. 

Esta mujer me hace dudar de mi heterosexualidad, en serio. 

-Soy Reiju, la hermana mayor de Yonji y Sanji. Tengo entendido que eres la hija de Big Mom y Kaido, ¿me equivoco?

-No sé si por suerte o por desgracia, pero así es -suspiré. Ya me estaba cansando esto de tener que explicar que era la hija de aquel trozo de pan y de aquella desgraciada. 

-Bien. No quiero que empecemos con mal pie, como veo que ha pasado con mi hermano menor. En verdad te compadezco por este giro tan inesperado. Mi hermano no tiene una pizca de humanidad, está completamente podrido, por desgracia. 

La miré sin poder creer sus palabras. Si eso era verdad, ¿se suponía que tendría que huir para no pasar por el calvario de ser esposa de un ser completamente deshumanizado?

No, antes me enfrentaría a él. Como si tenía que matarlo, no me suponía ningún problema, la verdad. 

-Entiendo que sea algo difícil de creer, pero es la realidad. No quiero asustarte, pero esa va a ser tu realidad. 

-No, claro que no me has asustado, sólo estoy pensando en ir a su habitación y arrancarle la cabeza en este momento o meterme debajo de la cama asustada como un avestruz. No, si es necesario lo mataré antes de que intente tocarme. 

Intentaba sonar sarcástica, pero sin mucho éxito. Reiju me miró casi con pena, lo cual me produjo ¿Asco? ¿Desagrado?

-No me mires así. No pienso quedarme de brazos cruzados si mi "queridísimo y amantísimo" esposo intenta algo -lo escupí casi con impaciencia. Temí que mis palabras la incomodaran y me pusiera en su lista negra. 

Pero no. Me sonrió y me acarició la cara mientras sus ojos transmitían ternura. 

No, llorar ahora no. 

Mi cerebro no entendió esta última orden y dejó escapar de mis ojos varias lágrimas. Me estaba convirtiendo en una llorona por culpa de todos los últimos acontecimientos. 

Entiendo perfectamente que el hecho de llorar mucho no convierte a las personas débiles. No tiene nada que ver. Pero por desgracia hay personas que piensan justo al revés. 

La noche dejó paso al día y terminé llorando en brazos de Reiju como una magdalena. Se suponía que tenía que estar descansada para el "gran" día, pero la verdad es que me daba bastante igual. A lo mejor, con suerte, lo espantaba y la boda se cancelaba. 

Y antes de que termine este año de mierda, os traigo capítulo. Ya sé que no es la gran cosa, pero tampoco estoy muy motivada últimamente para escribir. 

¡¡Mucho ánimo para todos en estos tiempos tan difíciles!! Y ojalá que no se vuelva a repetir un año como este. Me gusta adelantarme, así que ¡feliz año nuevo a todos!

An arranged marriageHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora