Cinco meses después, la graduación empezaba a estar presente en la mayoría de las conversaciones de los estudiantes de séptimo. Eran mediados de abril, y faltaba aproximadamente un mes y medio. Hermione, Luke, Luna y un estudiante de Ravenclaw, llamado Taylor, eran los encargados de la organización.
Una tarde, Luke y Hermione planeaban la decoración mientras Taylor distraía a Luna. Ella quería mucho a su amiga, pero sabía que si la dejaba intervenir terminarían siendo centros de mesa hechos de ramilletes de rábanos en vez de flores.
Por lo que les había dicho McGonagall, la graduación constaría de dos partes. La primera, la ceremonia protocolar, en los jardines del castillo. Colocarían un gran escenario donde los estudiantes pasarían a recibir sus diplomas y medallas, y sillas para todo el que quisiera estar presente. Luego, se haría una sencilla cena en el Gran Comedor con los graduados y sus familias y amigos cercanos. Deberían utilizar su túnica del colegio en el acto, pero podían llevar algo más ligero por debajo para la cena. Y si querían, podían ir a cambiarse a las habitaciones. Esto causó un revuelo, las chicas decían que no iban a poder cambiarse en 20 minutos y los chicos no tenían problema, sólo se cambiarían la túnica por un traje de gala. Finalmente, las chicas decidieron llevar algún vestido debajo del uniforme, así se podían preparar desde antes del acto.
Mientras pensaban, reunidos los cuatro en el Gran Comedor, entró Ginny. Llamó a Hermione y a Luna aparte y les dijo:
- Se me ocurrió una idea. - ambas la miraron, expectantes. - Tendríamos que hacer una fiesta, luego de la cena.
- ¿Para qué?- preguntó Hermione.
- ¿Cómo para qué? ¡Para festejar, por supuesto! Será nuestra última semana en Hogwarts, vamos chicas.
- No creo que McGonagall lo apruebe.
- Eso es lo mejor. No se tiene que enterar.
- ¡Pero Ginny, eso es contra...!- pero la pelirroja la interrumpió:
- Contra las reglas, si, si. Pero piénsalo, ya no nos pueden expulsar. Además, nosotras conocemos un lugar muy conveniente, que pasará desapercibido...
- ¿Te refieres a la sala de Menesteres? - dijo Luna
- ¡Exacto! Vamos Herms, no sería la primera vez que nos escondemos allí...
- Pero se divulgaría su existencia... - dudaba la castaña
- Todos los que estamos en séptimo la conocemos. Ya sea por el Ejército de Dumbledore, porque nos escondimos el año de la guerra o porque salieron a través de ella el día de la batalla de Hogwarts. Vamos, nos merecemos esto. - Hermione se vio sin más argumentos.
- Muy bien. Pero nada de pedirle comida a los elfos de las cocinas, ¿De acuerdo?
- ¡De acuerdo! - Ginny saltó emocionada.
Hermione se puso contenta, era la primera vez que la veía emocionada desde que... Bueno, desde antes de Navidad. No sabía exactamente qué había pasado en la Madriguera, pero Ginny y Harry habían cortado. Ella habló con los dos, y aún no entendía mucho la causa de su rompimiento. Ginny decía que Harry no le prestaba atención, y que creía que estaba enamorado de otra chica. Y que no le importaba, que para estar con un novio que no le hace caso mejor no tenerlo. Aunque ella sabía que le había dolido mucho. Luego de 7 años esperándolo, que la abandonaran no debía ser fácil. Por su parte, Harry decía que Ginny se había vuelto dependiente, abrumadora y celosa. Lo cual si era cierto, desde su punto de vista. Pero si la amaba podrían haber intentado hablar, ¿Verdad? Tampoco notaba nada raro en él, como si se hubiera enamorado de otra como ella afirmaba. De hecho, estaba más atento con Hermione. La trataba como antes, como por quinto año. Luego de las vacaciones, le pidió perdón por la pelea que habían tenido, y le dijo que si ella confiaba en Luke él también lo haría. Ron, por su parte, no dijo nada. Solo se cruzó de brazos y asintió a todo lo que Harry decía.
Más tarde los chicos llegaron, y fueron los tres en la cabaña de Hagrid. Durante el año, Hermione lo visitaba regularmente, y cuando Harry y Ron iban pasaban a saludar.
- ¿Cómo van los preparativos, Hermione? - preguntaba el semigigante.
- Muy bien, de hecho. Hoy estuvimos preparando la decoración. Con Luke pensábamos
- ¿Luke es el nuevo de Slytherin, verdad? - la interrumpió él.
- Sí
- Se ve agradable - comentó Hagrid
- Lo es- respondió la castaña sonriendo. Se escucharon dos bufidos al unísono. Ella miró al lugar del cual provenían, y le dirigió una mirada de reproche a ambos.
- ¡Luke esto, Luke lo otro, Luke es genial!- se burló Ron - ¿Por qué no salen y se dejan de dar vueltas? - Hermione se ruborizó. Harry miró a Ron como si quisiera ahorcarlo. Hagrid no entendía.
- ¿Quién dice? ¡Tal vez lo hagamos!- le respondió enojada ella. Harry la miró con una mezcla de disgusto y susto. Hagrid seguía la conversación como quien sigue un partido de tennis.
- ¡Y bueno! ¡Apúrense!
- ¡Suficiente! - interrumpió Harry. - déjala en paz. Estábamos hablando de otra cosa. Los preparativos, ¿Entonces?
- Ah si, eso. Estábamos pensando en comprar los fuegos artificiales de Sortilegios Wesley, y que formen la palabra "egresados" mientras se hace lo de todos los años de tirar chispas con la varita cuando termina el acto. Y en el Gran Comedor queremos poner imágenes de nuestros años en Hogwarts que se reproduzcan sobre las paredes, para eso deberíamos colocar algún tipo de fondo blanco o negro... Y dividirlo en partes, poner algunos sillones además de las mesas dónde será la cena, un espacio para sacar fotos mágicas, una pista para bailar...
- Quedará espectacular- aprobó Hagrid. - cualquier cosa que necesiten, ya sabes, me avisas.
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Harmione One Shots
Fiksi Penggemar¿Una romioner escribiendo Harmione? Puede sonar raro, pero es posible. Empecé a leer más sobre esta pareja, y sé que yo defendí Romione a muerte en otros tiempos, pero poco a poco me fui enamorando de la idea de que Harry y Hermione fueran más que a...
