Capitulo 2

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Amaneció un nuevo día y Alexandra se levanto 15 minutos más temprano de lo que acostumbraba para orar.

Ayer, cuando conversó con Lila le comentó que para un cristiano le debería ser rutina hablar con Dios tanto en la mañana como antes de acostarse; así que decidió comenzar gustosamente de inmediato.

Después de terminar de orar se comienza a alistar para la escuela, colocándose esta vez la ropa de educación física; donde, ya como de costumbre, su progenitora la llevó a la escuela después de dejar a su hermana mayor Mónica en la universidad.

Al llegar a la escuela, se encontraba muy alegre y decidió hacer lo mismo de siempre: buscar a algún amigo con quién pasar el tiempo hasta que empezaran las clases.

Mientras recorría la escuela divisó que se acercaba Maximiliano, llamado por la mayoría "Max"; un chico de 16 años de edad, test dorada claro, cabello marrón oscuro, ojos marrones oscuros y que medía 1,73 m; popular y deseado por la mayoría de chicas por su excelente físico y enorme trasero... chico, que había robado el corazón Alexandra desde el primer momento que lo vio.

- Hola Alex - la saludo alegremente mientras seguía su camino.

- Hola Max - saludo de la misma manera, pero tratando de ocultar la emoción que sentía y con un leve rubor en las mejillas.

-Si!, me saludó - pensó la joven mientras la sonrisa del gato de Alicia del país de las maravillas emergió de sus labios y un sonrojo más pronunciado asomó por sus mejilla.

Mientras ella festejaba internamente una de sus amigas se acercó a ella con una cara alegre pero curiosa- Hola Alexandra - se detuvo frente de ella.

- Hola Alejandra - saludó animada y volviendo a su color natural.

- ¿Y por qué tan feliz? - curioseó su amiga sonriendo inocentemente.

- Por algo...

-¿Tendrá que ver con un chico? - preguntó con picardía dando en el blanco

- Ehhhh....

Alejandra al ver que se sonrojaba, suelta una risita- ¡Si es un chico! - exclamó en voz alta y Alexandra se limitó a solo ver su amiga sonriente y sonreír tímidamente.

-Vamos, tenemos historia - señaló agarrando la mano de Alejandra y jalándola buscando cambiar de tema, aunque en el interior sabía que quería contarle "su gran hazaña"

- ¿Y quién es? - preguntó Alejandra ansiosa aún siendo arrastrada

- ¿Quién es quién?

- Sabes a lo que me refiero - dijo nuevamente con picardía

Alexandra suspiró conteniendo la emoción- Es Max

Alejandra abrió la boca asombrada- ¿En serio? - preguntó emocionada

-Si

- ¿Y... qué pasó?

- Me saludó - recordó entusiasmada

- ¿Y qué más? - movía sus manos en forma de circulo dando a entender que quería que siguiera.

-Y yo lo saludé

La sonrisa se borró del rostro de Alejandra- ¿y eso es todo?

-Si...- respondió aun sonriendo de oreja a oreja

- Ay dios chica, yo pensaba que había ocurrido algo interesante

Alexandra no dijo nada, solo estaba feliz, el simple hecho de que él la haya saludado bastaba para terminar de alegrarle la mañana.

La vida de un CristianoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora