Era domingo por la mañana y una chica se encontraba caminando de un lado a otro
-¿Qué hago? ¿Que hagoooo?... Ya casi se van a hacer las 9 y no se como comunicarme con Lila... AHH... Yo quiero ir de nuevo a la iglesia AHHHHH!!!! - miró la hora en el microondas, eran las 9:05 - Ayyyy, yo quiero ir... - se sentó en una silla - Hay, que más da - se resignó- será para la próxima... - sonrió de lado
Estuvo allí un rato calmando su impotencia y después de 5 min se dirigió a su cuarto y seguidamente a su cama Queen en en donde se tiro en ella.
Agarró su teléfono, miró su conversación con Maximiliano y luego la cerró, pensó en escribirle pero tenía sueño, así que prefirió dormir y después escribirle; así que tomó su almohadota (de verdad era una almohada muy grande, más de lo usual) la colocó entre sus piernas, se tapó con la sabana, agarró una almohada medio plana que se encontraba cerca, la colocó en su cabeza y acurrucándose; después de su respectivo tiempo imaginado escenas lindas y perfectas que ella celulara con Max; se durmió.
(...)
Pasaron alrededor de 4 hora y Alexandra ya había pasado su limite de dormir 12 horas y a pesar de que cerrara sus ojos para seguir no conciliaba el sueño.
Se dirigió a su "lugar secreto"donde oró para después volver a su habitación en búsqueda de su celular y escribirle a su novio.
Pasaron 5 horas, en donde se había dedicado a estar en su laptop; los domingos no eran de esos días divertidos, esos días son para hacer la tarea de ultimo momento, dormir hasta donde se pueda, ser lo más vagos que tu cuerpo te permita, pero ese tiempo libre puede ser productivo de muchas maneras, incluso en lo espiritual; Alexandra sentía la necesidad de leer la biblia de escuchar música cristiana, de estar en contacto de alguna manera con Dios, y sabía porque.
Comenzó a buscar música cristiana y encontró varías opciones. Ayo una banda que tenía canciones en ingles y español llamada Hillsong; escuchó Tómalo y le encantó, la repitió varias veces mientras veía su facebook y hablaba con él guapo portador de una sonrisa que la volvía loca que tenía como novio.
Colocó la siguiente canción Vivo estas del mismo grupo y apenas comenzó ya movía la cabeza bruscamente de arriba a como si estuviera en un concierto de rock.
Y así se pasó todo el domingo, con su común cena que era "una tradición" creada por su hermana Mónica, la cual consistía en que todos los domingo comían pizza; ellos pedía la pizza en un lugar cerca de su casa y aveces comían la pizza todos en el cuarto de sus padres mientras veían ¿Quién quiere ser Millonario?.
Ya eran las 11 de la noche y sus padres estaban durmiendo, Alex y su hermana se encontraban alistando las cosas para el día lunes. La hermana menor tomó una biblia que tenían (esa biblia se la había comprado su madre cuando hicieron la primera comunión) se fue al baño, se arrodilló y oró pidiendo sabiduría, entendimiento y discernimiento, para entender que es lo que quiere decir él en lo que iba a leer; ya que no solo es leer, sino entender y discernir si lo que nosotros entendimos es en verdad lo que Dios quiere decir.
Comenzó a leer Génesis 1, quería empezar desde el principio, y al leerlo quedó maravillada, el imaginarse como Dios comenzó a crear era impresionante, tanto, que leyó también Génesis 2; sinceramente Dios era increíble, poderoso, incomparable y era muy interesante leer sobre él, era como leer una biografía muy interesante donde demuestra un amor incalculable.
Al terminar, seguía sintiendo ganas de profundizar más, pero pensó que eso sería un buen incentivo para leerlo dentro de 2 días (se había planteado leerla cada cierto tiempo para acostumbrarse) y nuevamente oro, le agradeció por poder tener la oportunidad de leer sobre él, aparte, también agradeció por el día que había tenido y pidió por él siguiente para que fuera mucho mejor que ese y lo dejaba en sus manos.
Así terminó un día quizás no muy entretenido pero si fue uno donde aprendió muchas cosas de Dios y sinceramente, eso era mejor que cualquier otra cosa.
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La vida de un Cristiano
Teen FictionEsta es la historia de una chica llamada Alexandra de 16 años de edad; que toma la decisión de cambiar su vida al volverse cristiana evangélica, pero ¿Quién dijo que sería fácil? pero también ¿Quién dijo que no valía la pena? Es una adolescente, c...
