Capitulo 19

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POV Darón

Ha pasado una semana desde que diagnosticaron a Gabriela y hasta el momento no ha mostrado alguna mejoría y el miedo que nunca la muestre me está consumiendo...

Ella y yo hablábamos todos los días, se había vuelto una de mis mejores amigas y alguien muy importante para mí; ella era como mi salida a la realidad cuando muchas veces me deprimía por cómo me trataba Lucía o simplemente me sentía solo, hablar o escribirme con ella era capaz de sacarme una cuantas sonrisas y mejorar todo mi día.

Todavía no podía a creer que se haya intentado suicidar, tenía conocimiento de algunos de sus problemas e incluso en unas cuantas ocasiones había podido evitar que intentara cortarse las venas pero esto es mucho peor...

¡Y todo por la culpa del maldito hijo de p*t@ de Javier!

Es que si vuelvo a verlo... AHHHHHH Lo destrozo a coñ@zos.. ¡Cómo podía dudar de ella si lo quiere más que a nadie? El día de la fiesta Amber lo único que hicimos fue hablar y eso no tiene nada de malo, además TODOS saben que estoy enamoradísimo de Lucía, a pesar que muchas veces al hablar con ella me trata con cierta indiferencia es la que logra acelerar mi corazón y lucharé por ella.

Esta última semana la he extrañado como nunca y cada vez que he podido he venido a visitarla. Como hoy es sábado he estado en el hospital desde las 10 de la mañana; vengo de almorzar con Alexandra y Maximiliano mientras los padres de Alexandra iban a comer con los de Gabriela.

Estuvimos un rato en la habitación de Gabriela hablando entre nosotros y en varios momentos la observábamos en silencio, viendo su pálido color de piel con algunos moretones en ella, tenía un respirador puesto en su nariz al igual que la maquina conectada a su dedo índice que cada cierto tiempo emitía un Pip que indicaba las pulsaciones.

Estar mucho tiempo en esa habitación hacía que un sentimiento de profunda tristeza me invadiera por lo que como Alexandra se quería quedar adentro de la habitación Maximiliano me acompañó a afuera a tomar un poco de aire.

Coloca su mano en mi hombro y me mira con cierta curiosidad y preocupación - ¿Estás bien?

Respiro profundo y comienzo a asentir- Si...

- Vamos, eso no te lo crees ni tú mismo, se nota tu preocupación - me mira esperando una respuesta pero permanezco en silencio - Y creo que sé el porqué te preocupa... te gusta, ¿no?

Lo miro asombrado de su afirmación y él me sonríe con picardía- No, no no no - me rio un poco - ella solo es mi amiga - él me sigue mirando con duda - enserio, a mi me gusta otra chica

-Mmmmm ya veo - apoyo mi espalda en la pared y Maximiliano imita la acción pero apoyando también un pie en ella y introduciendo sus manos en sus bolsillos- pero esa preocupación parece por algo más que una amiga - me dice sin quitar la vista del algo frente a él.

Estoy a punto de responderle pero veo que su ceño se frunce por lo que volteo a ver lo que provoca esa reacción en él y no me creo lo que veo... Javier...

Sentí una ira invadir mi cuerpo y una furia que nunca había sentido acumularse en mi pecho segándome por unos segundos en los que de repente ya tenía a Javier agarrado desde el cuello de la camisa - ¿A qué viniste!

Él me mira con cierta indiferencia y cansancio - Ese no es peo tuyo

Apreté con fuerza mi mandíbula y lo empujé con fuerza contra la pared sin soltar mi agarre - ¡Sabes que está así por tu culpa?

- See- soltó con aburrimiento- al parecer no resistió que le dijeran todas sus verdades en la cara

Apreté más mi agarre y sentí mi garganta cerrarse; todo mi cuerpo comenzó a arder en furia y sin pensarlo lo golpee justo en el rostro. Comenzó un especie de frenesí en donde perdí el control por completo y aunque a veces él intentaba responder golpeando me en la cara no daba ningún resultado, no sentía nada.

La vida de un CristianoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora