capítulo 30

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Narra: Alana

Después de cenar con mi hijo, los niños y jóvenes bajo las estrellas y al lado de una fogata.

Nos dispusimos ir todos a descansar ya que fue muy extenuante y agotador el día, pero contentos con los resultados obtenidos cada familia ocupó una viviendo donde tendrían todos lo que necesitan, también ubicamos tres parejas de mates en una vivienda ya que estas casas tienen tres habitaciones, y solteros del mismo género para evitar futuros problemas.

☆ Los niños que no tienen padres los hospedamos en la mansión, mientras que se les organiza un sitio solo para ellos con todo lo que necesitan, para que su estadía sea más agradable con un personal adecuado que se encargué de sus necesidades, al igual que los ancianos ya que ellos no están es condiciones de andar de arriba para abajo.

Les comento que mis amados amigos  no se les volvió a ver  en toda la noche, por mi parte seguí sintiéndome muy mal, los mareos hicieron su aparición y los vómitos no me permitieron dormir muy bien que digamos.

— Buenos días, osita !!— No hay cosas más deliciosa que te despierten con mimos. Los besos de Antla por toda mi espalda activiban mis feroces hormonas, mi loba ronronea en respuesta a las caricias de su mate. Últimamente ando con mucho apetito y mi plato fuerte es mi insaciable rubio.

— Buenos días, osito.! —  le contestó aún medio dormida, sus manos trazan círculos en mis caderas, su jugosa lengua baila en mi oreja. Por mucho que trato de controlarme es muy difícil cuando es mi propio cuerpo el que me traiciona.

— An..Antla DETENTE... AAHHH.! — Esta es una pelea que ya tengo perdida,  mi cuerpo cobra vida y se maneja solito, trato de concentrarme para poder controlar mis alborotadas y traicioneras hormonas, me inclino así atrás cuando siento que soy penetrada de forma brusca.

— AHHH... AN..ANTLA... MAD..MADRE MÍA — Hablar ya no creo que sea posible. — Dios, antla..oh madre mia — Digo llevando mi mano hasta su pierna que está sobre la mía, donde hago presión para sostenerme y no quiero salir volando de la cama.

— MAMI, QUE DELICIA — sus manos aprietan mis caderas, su miembro llega lo más profundo de mí, robandome un estruendoso gemido que retumba en toda la habitación. Sus penetraciones me vuelven loca, su desenfreno avivan la pasión y el descontrol de la loca ninfómana que habita en mí.

— AHHH.. ANTLA MASS..!! — Me impulsó hacia atrás permitiéndole enterárse más profundo, mis ojos lagrimean por tan deliciosa sensación que me abruma y desconcierta a la vez. Nunca había experimentado tanto éxtasis. Así seguimos hasta alcanzar un maravilloso orgasmo.

Nos entrelazamos en un fuerte abrazo donde nos envolvimos en besos y caricias, regulando nuestras respiraciones suspiro por lo feliz que soy por tenerlo a mi lado, ese chico que fue mi mejor amigo por años y amé desde siempre. Hoy es mi mate, mi pareja destinada.

— ¡¿Alana?!— salgo de mis pensamientos  al escuchar por como me ha llamado por mi nombre, levantó la vista encontrándome por sus hermosos ojos.

— ¡UMMM!— Respondo porque he quedó muda al escuchar mi nombre es sus labios. Se escucha tan sexy siempre me ha hablado con mimos.

— Alana, se que te parecerá extraño  que te llame por tú nombre y no por mi osita como lo hago siempre — Dice muy serio y ya me esta asustando su actitud.

— ¿Qué pasa Antla?— preguntó ya al borde de los nervios. — ¿Qué sucede? — cuestionó al verlo ansioso, me aterra que se haya arrepentido de estar conmigo y me quiera dejar por una de esas putizorras.

— TE QUIERO MARCAR — suelta de sopetón ruborisandose en el proceso, suelto una risita. Se ve tan tierno.

— Era eso, yo que pensé que me querías dejar — los dos soltamos una carcajada, la verdad es que somos unos loquillos.

— lo digo en serio mi osita, quiero marcarte como mía — Dice acariciando mi mejilla, Lo miro a los ojos y en ellos veo amor profundo.

— y que esperas para hacerlo — Me mira a los ojos buscando algo que le indique que lo digo enserio.

— ¡¿Estas segura?!— Asento confirmando con ello lo que deseo y siempre he deseado que es ser suya a toda regla.

Baja su cabeza enterrandose en mi cuello, pasa la lengua por la zona de debe ir la marca de mates, deja en su camino una lluvia de besos húmedos. Mordisquea mi cuello despertando en un enloquecido deseó de posesión, lo quiero ahora, mañana y siempre a mi lado.. que me haga suya en estos momentos es lo que deseó, entierro mis  uñas en su cadera.

El descontrol hace de mi persona lo que  quiere, mi loba quiere tomar el control y lo más seguro es que lo haga porque no tengo fuerzas para reñirla.

Antla de un movimiento rápido se posiciona sobre mío envolviendo mi cuerpo entre sus cálidas manos, ya esto se descontroló cuando me siento poseída nuevamente por él, volviendo nuevamente a mi cuello. Tanta es la lujuria, pasión que no sentí el momento en que sus afilados colmillos perforaron mi delicada piel, un sabor metálico pero a la vez dulce corre por mi lengua

RECHAZADA POR DEBILDonde viven las historias. Descúbrelo ahora