Capítulo IV

6.8K 741 268
                                        

"Voy a protegerte."

Abro los ojos lentamente tratando de adaptarme a la luz del sol que se filtra por las cortinas de mi habitación. Me duele un poco la cabeza y estoy mareada, quizá se deba a que caí rendida el día de ayer.

Realmente me sentía bastante agotada.

Giro la vista hacia el reloj  y veo que son exactamente las diez cuarenta y ocho de la mañana.

Dormí demasiado, ya es muy tarde...

¡Ya es muy tarde!

Me levanto a toda prisa de la cama y corro hacia el baño. 

Olvidé completamente la cita de hoy, además, anoche por quedarme dormida no escogí el atuendo para el encuentro.

¡Dios!

Creo que lo mejor será cancelarlo, de hecho, no es como si en verdad estuviera demasiado emocionada por hacerlo.

Regreso a mi habitación buscando mi teléfono celular y cuando lo encuentro y la pantalla se ilumina noto que tengo un mensaje de texto. 

Es de Casper Anderson.

"Lo siento, se me presentó una junta de trabajo de último momento. ¿Podemos dejarlo para después?"

No entiendo por qué de pronto me siento tan decepcionada; acabo de decirme a mí misma que no es para tanto. ¿Qué está pasando conmigo?

"No te preocupes, el trabajo debe ser primero ;) Gracias por avisarme. Ten un buen día"

Bueno, creo que respondí como toda una persona adulta. 

Me siento sobre la cama y cruzo las piernas. 

¿De verdad estoy decepcionada? 

Suspiro.

Si soy sincera conmigo misma, creo que solo estaba ansiosa por verlo porque, de alguna manera, me recordaba a Satoru.

¡Kyoko Saitō, por el amor de Dios, madura de una vez!

El sonido del dispositivo vuelve a sacarme del transe, lo reviso y no puedo evitar sonreír.

Esta bien. Tampoco puedo negar que me encanta su personalidad.

"El trabajo NUNCA será más importante que una cita contigo, pero esta vez es inevitable; quiero verte pronto. ¿Puedo llamarte más tarde?"

No pienso mucho en la respuesta, ahora definitivamente tengo ganas de verlo de nuevo.

"Sí."

No volvemos a intercambiar mensajes durante un par de horas y, a decir verdad,  eso no me hace sentir molesta; él me dijo que estaría ocupado y mi respuesta no fue exactamente una que diera pie a que eso pasara.

Una vez cancelado el encuentro, decido organizar y hacer cosas en casa.

Paso la mañana haciendo un poco de aseo  y revisando qué cosas nos hace falta para poder salir al supermercado a hacer las compras más tarde. Cuando estoy revisando las gavetas de la cocina suena el timbre. 

Voy a abrir la puerta.

Del otro lado está una sonriente Jess, sin bebé, sosteniendo bolsas de... ¿una tienda de ropa?

Me hago a un lado como señal clara de que puede pasar y lo hace, coloca todo en el sofá, después, vuelve a poner su atención en mí. 

Su sonrisa desaparece.

Falling. | Satoru GojōDonde viven las historias. Descúbrelo ahora