"Eres la luz del sol en mi vida otra vez; la segunda venida de mis sueños de infancia; el entorno se vuelve cada vez más transparente; ve al lugar donde se aclara; toma mis manos ahora; tú eres la causa de mi euforia..."
—Te conozco, eres la chica linda que salió huyendo del profesor Gojō hace algún tiempo. No recuerdo tu nombre, pero definitivamente sigues siendo muy bonita. —honestamente no esperaba que ninguno de estos chicos me recordara, pero creo que esto de alguna manera hace las cosas más sencillas para todos.
—Soy Kyoko Saitō, es un placer volverlos a ver, Nobara Kugisaki y Megumi Fushiguro. —les sonrío, esperando que eso alivie un poco la tensión que hay entre todos nosotros.
Primero pensé que esto sería sencillo, que solo nos veríamos y nos presentaríamos como si fuera la primera vez que nos vemos en la vida, sin embargo, creo que eso es difícil, sobre todo tomando en cuenta el tipo de profesor que los instruye.
Simplemente vergonzoso.
—Kyoko, estos son Panda, Maki Zenin y Toge Inumaki, son los estudiantes de segundo año. —me dice Ijichi mientras me señala con la mirada a las personas que también nos acompañan; debo haber causado una gran impresión con mi falta de educación, pues ni siquiera pude notar que estaban aquí, tal vez estaba más nerviosa de lo que pensé.
—Puedes llamarme Maki. —asiento con la cabeza hacia la chica que habla en estos momentos. Realmente luce dura, adorable y... linda, aunque dudo que si se lo digo le cause gracia.
—Tú eres la chica que vino cuando Itadori murió. —la mirada penetrante de Megumi me pone los pelos de punta; sabía que me recordaba, pero no esperaba que estas fueran sus primeras palabras hacia mí.
—¿Eres la última del clan Saitō? Sinceramente, creí que estaban extintos. —regreso mi vista a Maki y suelto un suspiro.
Detestable juventud y las dudas que surgen de ella.
Voy a responder a todos de una vez, pero Ijichi me interrumpe.
Mi maldito héroe.
—Kyoko, necesito mostrarte tu habitación, ya tendrás tiempo de hablar con ellos. —los miro a todos y agito mi mano en forma de despedida, ellos responden mi gesto y eso me agita el corazón.
Les sonrío.
Nobara se lleva las manos al pecho y les dice a los demás mientras comienzo mi camino detrás de Ijichi.
—Su sonrisa es incluso más linda, ¿no lo creen? —ya no estamos lo suficientemente cerca como para poder escuchar las respuestas de los demás, pero me sonrojo y rio un poco de la actitud de Kugisaki.
Realmente me agrada mucho.
—Siempre me sacas de las situaciones incómodas; muchas gracias, Ijichi.
—Mi deber es cuidarte. —se encoge un poco cuando lo dice mientras yo camino un poco más deprisa para alcanzar su paso y caminar junto a él.
—Pareces aliviado. —le digo.
—Lo estoy. Si algo te llega a pasar, Satoru me corta las pelotas. —río; aún me parece gracioso y adorable el miedo que le tiene a Gojō.
—Discúlpame por siempre presionarte a hacer cosas que no quieres.
—No te disculpes, simplemente es quien eres y espero que eso no cambie. —se sonroja después de lo que me dice, carraspea un poco y sigue caminando, en silencio.
—Bienvenida de vuelta, Kyoko Saitō. —nos detenemos y pongo mi vista en la persona que esta parada justo frente a mí, sonrío de oreja a oreja y me arrojo a sus brazos.
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Falling. | Satoru Gojō
Fiksi Penggemar"Olvida lo que dije, No es lo que quise decir, No puedo retractarme, No puedo desempacar el equipaje que dejaste." ¿Algún día vendrás a decirme cómo terminamos de esta manera Satoru Gojō? Nota: Algunos personajes pertenecen a Gege Akutami (la ma...
