«Soobin es un niño de siete años que diagnosticaron con Hafefobia a muy temprana edad. Yeonjun es un niño de ocho años que no sabe por qué tiene que jugar con otro pequeño que ni siquiera conoce y además parece tenerle miedo.»
✜ Adaptación autorizad...
La madre de Soobin se encontraba en su alcoba mientras el pequeño jugaba con el peluche que tanto le gustaba.
— Hijo, debes ser más amable con Yeonjun. Él pregunta por ti todos los días, y sabes que sólo quiere ser tu amigo.
— Nunca he tenido uno ¿Los amigos se dan galletas? —Al pelinegro le gustaban las galletas de chispas de chocolate, esperaba que Yeonjun pudiera darle algunas.
— Si, pueden compartir galletas y jugar todos los días si quisieran. Sólo, trata de mantenerte calmado cuando estés con él ¿Bueno?
— Oki Doki.
La mujer intentó acariciar la mejilla del infante en un gesto cariñoso, pero Soobin puso una expresión de pánico y se escondió bajo la manta que tenía a su lado.
— Lo siento, cariño. A veces lo olvido.
Yeonjun entró a la habitación con una flor en sus manitas, y la mujer olvidó por un momento la tristeza que se le presentó, invitó al de cabellos rosas más cerca de su hijo.
— Los dejaré solos.
Yeonjun asintió y se sentó junto a Soobin pero sin llegar a hacer contacto alguno.
— Tu pelo es divertido, me gusta, es bonito.
El de ojitos bonitos sonrió.
— Gracias, Soobinnie.
Aquella tarde, los pequeños pudieron hablar más de lo que habían intentado en los últimos días.
Yeonjun se fue a su casa con un peluche.
Soobin tenía una flor en su mesita de noche, junto a un dibujo.
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Quise actualizar dos veces hoy porque estoy un poquito más feliz que en todo lo que iba de la semana.