Cap.37

1.6K 189 108
                                        

Ya llevaban gran parte del recorrido en auto, habían abandonado la cuidad de San Petersburgo en busca de la siguiente sorpresa que Rusia tenia preparada. Hacían paradas de vez en cuando, para ir al baño o solo apreciar la vista, en especial para que México captara el paisaje en una foto. En esos momentos México y Rusia habían parado en un lugar abierto, lleno de nieve y unos cuantos arboles lejos de ellos.

- Entre más avanzamos se pone más frio.- dijo México paseando su vista un momento al lugar, para terminar viendo al ruso, que lo miraba atento a cualquier movimiento que hacia.

- ¿Tienes frio? te puedo prestar un abrigo si gustas.- le apresuro a decir cuando escucho a México quejándose del frio.

- No, tranquilo, si aguanto...- ambos se sonrieron sin borrar el contacto visual.

El silencio del lugar fue interrumpido por el sonido de una música, proveniente de un celular.

- Seguro son mis chamacos.- dijo el mexicano mientras sacaba su celular de su bolsillo, su rostro se transformo a uno de sorpresa y alegría.- ¡Chapín! cuanto tiempo-

- ¡¿EN DONDE ESTAS?!.- ambos países lograron escuchar el grito del centroamericano, sin siquiera tenerlo en altavoz, incluso México tuvo que alejar el teléfono de su oído para no quedar aturdido. México miro a Rusia sabiendo que se metería en problemas, Rusia le devolvió la mirada con una sonrisa y lamentando la regañisa que tendría.

- Ando de vacaciones...- dijo con nervios aflojando un poco la bufanda que tenia alrededor del cuello, prestada por el ruso.

- ¡¿En donde?!...- el latino miro alrededor pensando en que decirle.

- Ando con Canadá...- Rusia le hizo una expresión de confusión con un enojo algo camuflado, el mexicano se encogió de hombros sintiendo como los nervios subían por sus piernas.

- México...- al nombrado se le congelo el corazón unos segundos.

-...Canadá esta ahí ¿cierto?.-

- Si...

México palmeo su rostro, la cago en grande, Rusia negó con burla, parece que México no se le iba bien mentir bajo presión.

- Estoy con Rusia...Perdón si no te avise...- el tricolor trato de calmarse un poco para no volver a empeorar la situación ya arruinada .

- México no tienes que mentirme, solo quería saber que estabas bien...- percibió como la voz del su amigo, vecino y hermano se relajaba, transmitiéndole tranquilidad.

- Perdón...- sonrió con alivio, siempre se sentirá tan afortunado de tener a Guatemala en su vida.

- ¿Qué haces por allá?.

- Rusia me trajo a ver unas cosas, ando de turista.- su semblante cambio a uno más tranquilo y alegre, a como se mostraba siempre, esto de igual forma calmo al euroasiático, parece que ya tiene todo bajo control.

- Que bien, mándale mis saludos...y que si te pone un dedo encima le parto la cara.- México soltó una risa.- De hecho te llame porque no te vi en la fiesta que hizo arge...

- *Gasp en taco* ¡¿Hicieron fiesta sin mi?!.- dijo en un tono de indignación, apenas se va y ellos hacen fiesta.

- ¿Querías que te esperaran?.- escucho la burla de guatemalteco en la línea.

- Que bonito me extrañan.- dijo imitando un puchero infantil. 

Rusia le miraba desde lejos para no interrumpir su charla con su ser querido. Podía verlo así durante horas y no se quejaría en lo absoluto, ¿Acaso México tenia un especie de hechizo que lo hacia hipnotizarse? porque estaría abierto a recibir esa respuesta. Últimamente se sentía más relajado con México a su lado, obviamente él no era su salvación, sabia que tenia que arreglar muchas cosas en su vida, pero México se estaba volviendo un lugar con el que podía sentirse libre y en paz, el mexicano le estaba cambiando como no lo creyó posible, y se sentía tan bien.

¡Cambio De Planes!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora