Capítulo 6

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¿Han estado en situaciones donde sienten que se les va el alma?, justo ahora me encuentro en una situación así, sólo quiero esconderme, desaparecer o simplemente que me de un paro cardíaco.

Daniel sigue parado frente a mi con los brazos cruzados, Miguel esta entretenido con el celular de su hermano y mi jefa esta hablando por teléfono con mis padres. Yo me mantengo callada y con la cabeza baja como si de una niña castigada se tratase.

¿Cómo llegué a esta situación?

FLASHBACK

-ALESSA.

-¡¿PERO QUÉ CARAJOS TE PASO?!.

-Yo...- no puedo articular ninguna palabra.

-¿TÚ QUÉ?- volvió a replicar Daniel.

Mi cabeza en este momento no está trabajando como debería, así que lo más sensato que considere a realizar fue correr, no lo pensé dos veces y salí como alma que lleva el diablo de aquel pasillo.

Entre a los vestidores y me encerré en ellos, ahora mismo no me importa si alguien quiere entrar, estuve aquí lo que fueron, a mi parecer, 20 minutos. Estaba tan metida en mi trance que no me dí cuenta de en que momento la puerta se abrió. 

Por está ingresaron mi jefa, Daniel con Miguel en brazos y lo que parece ser un sujeto de seguridad con varias llaves. Daniel me mataba con la mirada y mi jefa en cuanto me vio el rostro dijo algo sobre un hospital y mis tutores.

FIN FLASHBACK

Y henos aquí, esperando a que mis "queridísimos" padres hagan acto de presencia, en serio espero que no hagan un escándalo.

-Y bien, ¿no piensas decir nada?- replico Daniel otra vez, pareciera que es lo único que sabe decir de tanto que lo repite.

-No tengo nada que aportar- dije con simpleza aunque realmente por dentro este deseando morir.

-Tus padres ya llegaron linda- comentó mi jefa volviendo a entrar por la puerta, a tras de ella venían dos personas con la mayor cara de sufrimiento posible.

-¿Qué pasó?- fue lo primero que dijo papá, al pasar por mi lado pude ver en la cara de mi mamá que nada iba a estar bien.

-Eso debería de preguntarles yo a ustedes- comenzó a decir Daniel acercandose de forma brusca a mi padre -¿a caso no la ve?, ¿cómo es posible que este así?- me señalo y yo volví a bajar la vista.

-¿Tanto alboroto solo por eso?- comentó mi madre.

-Señora esto es grave, la muchacha esta golpeada- hablo mi jefa.

-No pasa nada señorita es sólo un golpe por caída, es tan torpe que seguido se anda pegando con todo, agradecemos su preocupación pero no hace falta hacer más alboroto- dijo papá sacando unos cuantos billetes -tenga por las molestias ocacionadas.

Como mi jefa no acepto el dinero papá lo dejo sobre una mesa, me tomó del brazo y tiro de este para sacarme de ahí, antes de poder atravesar la puerta siento como alguien me tira del otro brazo haciendo así que frene en seco.

Al voltear puedo ver a Daniel tomando mi muñeca, esté no me mira a mi si no a mi padre, con mi repentino paro mi papá voltea.

-¿Qué estas haciendo imbécil?, suelta a mi hija- soltó papá.

-Lo siento pero no, no pienso dejar que se vayan a ningún lado, no hasta que un médico la revise- dijo Daniel tratando de acercarme más a su cuerpo.

-Que la sueltes- replico papá -no pienso dejar que un delincuente mande sobre mi hija.

-PAPÁ- le grite con la cara roja a más no poder.

Volviendo A CasaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora