Cápitulo 8

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Son 10 para las 6 de la mañana y ya estamos en la sala de abordaje, no se a donde vamos para ser sincera, ahora mismo me encuentro acostada en dos sillas mirando al techo, mis padres estan en las sillas de atras, mi abuelo está sentado junto al señor Jones en frente mio.

Cierro mis ojos un rato tratando de no quedarme totalmente dormida, anoche me costo un poco hacerlo y para acabarla de molar me estuve levantando varias veces durante la noche.

-¡Ya lo se carajo, un poco más y ese metiche infeliz nos habría descubierto!- escuche que "susurro" mi padre, aunque realmente parecíera que gritara bajito.

-Pero no fue así- era mamá -de todas formas el pago ya casi está completo, no hubiera sido nuestro problema- de que hablaran.

-Ni que lo digas, no puedo esperar para recibir mi parte y deshaserme de la moco...

-Ya esta listo para abordar señor- una voz mascúlina corto a mi padre e hizo que abriera los ojos.

Sin decir nada tomo mi pequeña mochila y sigo a los adultos, no es que antes haya viajado en avion, pero pense que antes te hacían alguna clase de revisión, a menos que sólo ocurra en las peliculas. Al cruzar una puerta llegamos a lo que parece ser un hangar, en medio de este se encuentra un avion un poco más chico que los de afuera.

-Alessa querida, ¿te gusta?- me pregunto él señor Jones.

Mi mamá luego luego me pellisco el brazo a modo de advertencia.

-Si, es bonito- dije sin mirarlo a la cara.

Al llegar al avion al inicio de las escaleras estaban 2 hombres, por su vestimenta supongo que el piloto y copiloto, al lado de estos estaban 3 mujeres y otro hombre, sus trajes eran similares así que ellos tienen que ser los azafatos, detras de estos habían unos 5 hombres vestidos con un traje negro, lentes oscuros y lo que parecía ser un auricular.

-En cuanto abordemos quiero que estó este sobre el aire- habló con voz dura él señor Jones.

-Si señor- contesto uno de los pilotos.

-Alessa ven con migo, te mostrare todo- él señor Jones me tendío la mano.

Estuve a nada de rechazar la oferta pero, un pequeño gran codazo en mi cadera por parte de mi madre me hizo cambiar de opinion. Con desagrado le dí la mano y deje que me guiará, él hablaba y hablaba pero yo no prestaba atención, me mostro la cabina, la pequeña área de cocina, los asientos y el baño.

-Ahora quiero que veas esto- se coloco a espaldas de mi y me empujo, casi no fue necesario eso ya que yo solita avanzaba con tal de no tener contacto con él.

Llegamos al final del pasillo y nos detenemos frente a una puerta, él saca una llave y la abre, dentro se encuentra una gran cama, también hay otra puerta dentro del cuarto.

-Es muy bonito señor, pero me gustaría ir con mis padres- dije bajito, estar aquí con él detras mio no era nada comodo.

-Relajate un poco muñeca, ¿por qué no pruebas la cama?- dijo y comenzó a empujar de nuevo.

Cuando mis rodillas tocaron la cama me di la vuelta para tratar de salir, esto obviamente fue en vano ya que él aprovecho para tirarme en la cama, con una mano tomo mis muñecas y con la otra desabrocho mi sueter y me bajo la blusa dejando ver el inicio de mis pechos.

-Por... por favor- apenas podía hablar.

-Shhh, te gustará linda- trato de abrir mis rodillas con la suya para ponerse entre mis piernas, mientras yo hacía esfuerzos sobre humanos para mantenerlas cerradas -si dejas de moverte tanto no te dolera- después de un poco de forcejeo logró colar una pierna entre las mías.

Volviendo A CasaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora