Capítulo 1

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Son exactamente las 7 en punto de la mañana, hace como media hora termine de subir las cajas con las pocas cosas que tenemos en la camioneta de mis padres, justo ahora estoy terminando de hacer el desayuno para ellos ya que si no lo ven al bajar me ira muy muy mal.

Como siempre, mientras ellos desayunan en el comedor -o lo que queda de el- yo estoy desayunando en la barra de la cocina lista para atender cualquier llamado de mis padres.

Casi 40 minutos más tarde salimos rumbo a nuestra primer casa, jamas pense que volveria a ese lugar, aunque para ser sincera ni me acuerdo de el, cuando tenia al rededor de 5 años mis padres decidieron mudarse de imprevisto, nunca me dijeron el porque, solo lo hicieron. El resto de mi vida me la pase de casa en casa, de ciudad en ciudad, sin amigos fijos o familia.

Al parecer mi abuelo es él motivo de nuestro regreso, que yo recuerde nunca llamó, nunca lo vi o siquiera supe de su existencia, pero tal parece que mi precencia para él es de suma importancia.

-Al llegar quiero que desempaques y arregles todo- comenzó a decir Patricia, mi madre -despúes te me colocas lo que te dejé en la cama sin renegar, asegurate de acearte muy bien, ¿entiendes?.

-Aja- dije mientras seguia con la mirada hacia la carretera.

-¡¿ENTIENDES?!- dijo a la vez que se estiraba para alcanzar mi cabello y jalarlo con fuerza.

-Si madre- le dije intentando evitar soltar un jadeo.

Ella me solto y durante las proximas casi 9 horas de viaje se la paso diciendole a mi padre que era una mal educada y exigiendole dinero para sus caprichos.

Al llegar pude ver la casa, no era la gran cosa, pero tampoco estaba mal. Es de dos pisos, de color blanco por fuera, claramente se nota que ha estado deshabitada por un tiempo, sin esperar más ingreso con dos cajas. El interior es espacioso, del lado derecho hay una cocina ya equipada, consecutivamente a esta está el comedor, justo en frente de mi hay una bonita sala, al fondo lo que supongo es el baño. A mi izquiera se encuentra la escalera y lo que parece ser un despacho.

Al subir al segundo piso puedo ver cuatro puertas, dos de ellas son habitaciones, una es un baño y la ultima da a un pequeño balcon, mi cuarto tienen que ser el pequeño, eso es ley en mi familia.

Al rerminar de desempacar la mayoria de cosas puedo ver que son las 8:30 de la noche, no pierdo más tiempo y me voy a la ducha para asearme.

-Cuando termines de cambiarte vienes a mi cuarto para peinarte y maquillarte- me dijo mi madre al volver a entrar a mi cuarto ya duchada.

NO.PUEDE.SER.

-¡MAMÁ!- grite.

-¿QUÉ QUIERES?- me grito de vuelta.

-NO PIENSO PONERME ESO, ¿NO HAY MÁS?- en cuanto termine la oración ella entro a mi cuarto, santa madre, esta enojadisima no debí gritar.

-¡¿QUÉ PARTE DE "SIN RENEGAR" NO ENTIENDES?!- me grito mientras se jalaba el pelo -AHORA QUIERO QUE TE VISTAS SIN NINGUN PERO O YA SABES LO QUE PASA.

Me soltó con tanta brusquedad que caí de boca contra la cama. Les explico, mi armario consiste en pantalones, chamarras y blusas sin escote de un lado por decision y gusto propio, pero del otro lado hay una gran variedad de vestidos realmente cortos, minifaldas, blusas que solo cubren el pecho y shorts que dejan ver hasta el alma, esto ultimo por cortecia de mi querida madre y sin mi consentimiento.

Ahora el gran dilema, en mi cama se encuentra un trozo de tela color rojo, eso nisiquiera deberia considerarse ropa, no se si eso esta de frente, de espaldas o de costado ya que hay una gran avertura en medio.

Volviendo A CasaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora