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23 de noviembre 2020

ARTE Y MORAL

El cuestionamiento de la moral dentro del panorama artístico ha resultado determinante en la carrera de algunos artistas y sus vidas personales, como son los casos de actores como Kevin Spacey, de la serie House of Cards o Dylan Minnette de 13 Reasons Why. Ambas situaciones presentan contextos idénticos, sin embargo se ha puesto en duda la dualidad de estos artistas moralmente y artísticamente, creando una contradicción interesante.

El arte, en sus amplias posibilidades de ser expresada, es percibido como aquello que fascina, que atrae y aún más importante que gusta. En ocasiones se valora la actuación o las pinceladas de un artista basándose en el mensaje que se transmite, la manera en que lo hace y la belleza en él. Y parece irónico que la comprensión del mismo se basa en los principios morales de cada persona y que,a partir de estos, se juzga la obra del autor a nivel personal y artístico. No obstante, uno puede admitir la capacidad de un artista de crear algo sin necesidad de compartir aquel mensaje que transmite. La habilidad de un intérprete no se debe de poner en cuestión basándonos en su vida personal, mas no hemos de juzgar el código moral de otro por interpretar un papel ficticio en una serie o película.

Pongo estos ejemplos con el fin de explicar los casos de los actores anteriormente mencionados. Kevin Spacey es Frank Underwood en House of Cards, su interpretación dentro de la serie es impecable, carismática e inigualable podría decirse. Pero su fama fue en decadencia cuando se presentaron denuncias por acoso sexual en contra del actor. ¿Qué relación hay entre una obra de arte interpretativa con su vida personal? ¿Acaso deja de ser Spacey un buen actor por unas denuncias de las que se desconoce su veracidad? También fue el caso del actor de 13 Reasons Why, quien interpreta un adolescente quien tiene un código moral con el que la mayoría de nosotros no estaríamos de acuerdos y a pesar de que Clay Jensen sea un personaje ficticio, varios fanáticos de la serie han proyectado su odio sobre el joven artista, juzgandolo por una moral que, insisto, él no comparte. ¿Contradictorio verdad?
El ser humano relaciona involuntariamente la moral de una persona con su capacidad de crear arte y no debe de ser así. Un músico no recibe un Grammy por promover la paz mundial, ni un actor recibe un Óscar porque ha ayudado a salvar la Antártida.

El concepto de arte no está ligado a la moral, son elementos que sí se complementan, pero al juzgar cada uno de estos se debe de hacer de manera individual y no como un conjunto. Pues, la belleza o el rechazo ante una obra reside en los ojos del que mira.

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