Me encuentro viendo televisión. Jean Paul ingresa a la sala y puedo ver que le ha crecido su cabello. Le comento sobre eso, él se ve en un espejo y señala que necesita un corte. Lamentablemente no puede ir a una barbería. Yo me ofrezco a cortarle el pelo. Él se sienta en una silla y yo me encargo del corte. Jean Paul intenta distraerse con el celular.
Su cabello ya esta largo, una parte de mí no quiere cortárselo, por alguna razón quiero verlo con el cabello largo. A mí también me ha crecido el cabello, pero trato de no tomarle importancia. Siempre trato de ver el lado bueno de las cosas.
—Oye Antonio, ¿ya no has vuelto a tener ese sueño del bebé? — me pregunta.
—No, parece que no volví a soñar con ese bebé— respondí deprimido.
—Ya veo, con que eso era— dijo Jean Paul— ¿Has pensado en perforarte las orejas?
—¿Perforarme las orejas? ¿A ti te gustaría que me perforara las orejas? — le pregunté.
—Tal vez sí quiero— responde Jean Paul.
—Sí eso quieres puedo perforarme las orejas. Aunque tal vez lo haga acabando la pandemia.
—Yo puedo hacerlo. Cuando termines de cortarme el cabello te ayudare— dijo Jean Paul.
Yo le respondo que sí, pero una parte de mí esta asustado. Obviamente me va a doler, pero lo haré por Jean Paul.
Finalmente terminé de cortarle el cabello, lo dejé igual al mío solo que con el fleco hacia un lado. Se ve hermoso. A él le encanto. No está acostumbrado, pero le encanta porque fui yo quien le hizo ese corte. Jean Paul me dice que ahora sigue la perforación por lo que nos vamos al baño.
Una vez de haberme perforado las orejas, nos sentamos en el suelo para comer comida china. Jean Paul se burla de las caras que puse cuando me perforaba las orejas. Yo estoy avergonzado, pero ver su sonrisa me mantiene alegre. No traemos calzado. Él parece sentirse libre.
—Me he preguntado si es posible tener una vida feliz fuera de VILE— dijo Jean Paul— Cuando me hablaste de ese sueño, por alguna razón traté de imaginarme una vida sin ser ladrones.
—¿Y como te la imaginaste? — le pregunte sintiendo curiosidad.
—Ese es el problema. No pude imaginármela— me responde con tristeza— Vivía con miedo de ser atrapado por VILE quienes terminarían matándonos por traición. Una parte de mí se pregunta si debió haber escapado con Carmen cuando ella lo hizo.
—Yo también a veces lo he pensado— le dije provocando que me mirara a los ojos— A veces me arrepiento de haber hablado de VILE.
—¿Hablas de la misión del dinero falso? — pregunta Jean Paul.
—Sí, donde tuvo su primera aparición. Creo que hubiésemos escogido habernos ido con ella antes que haber intentado matarla.
—Sabes, mejor cambiemos de tema— dijo Jean Paul.
—Supongo que si deberíamos evitar ese tema— le dije con tristeza— Oye, cuando te hablé sobre el bebé, creo que hablamos sobre mascotas.
—Sí, tú querías un perrito y yo un gato— dijo Jean Paul.
—Dime Jean Paul, en caso de que ya no le sirviéramos a VILE. ¿Te gustaría adoptar un gato conmigo?
—Sabes, pensándolo bien, creo que estaría mejor adoptar un perro— me dijo Jean Paul.
—¿Pensé que querías un gato?
—Sí, pero un perro haría las cosas más divertidas— responde Jean Paul algo sonrojado.
Escucharlo decir eso me alegro. Llega la noche, él se fue a dormir por lo que aproveche para buscar en internet sobre cachorros en adopción. Traté de buscar uno económico y que el vendedor fuera confiable. Puede que sea un ladrón, pero robarme un perro sería perjudicial para VILE porque los profesores son estrictos. Finalmente encontré una buena opción de adopción.
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Romance secreto
FanfictionAnte la pandemia, Jean Paul se va a vivir a casa de su amigo Antonio para pasar ahí la cuarentena. La historia es contada desde el punto de vista de Antonio (El Topo), quien tras tener a su amigo viviendo en su casa, comienza a dudar de sus emocio...
