Misael
Alelí mantenía sus ojos cerrados, sintió los paso fuertes de alguien que se acercaba y abrió sus enormes ojos verdes de par en par, tenia miedo de aquellas criaturas pero nunca lo daba a demostrar, sabia que en algún momento saldría de allí, sabia lo que le pasaría si no lograba escabullirse de entre aquellas cuatro paredes, pero sabia también que ella era especial, que por alguna razón podía ver a aquellos seres, que por alguna razón ella siempre podía escucharlos, aunque había tratado cientos de veces de dejar de sentirlos, o de que ellos no le hablaran.
Su ángel guardián Misael le había dicho muchas veces que aquello que ella renegaba tanto era uno de los maravillosos dones que Dios le da a las personas….
-sabes cuantas personas desearían ver lo que tu ves? –le había dicho el ángel en mas de una ocasión.
-pero es que yo no pedí esto!!!! Yo no quería verlos, no sabes el martirio que es descubrirlos en cada lugar a cada instante, es una maldición. –gritaba la pequeña una y otra vez con lagrimas en sus ojos.
- Alelí varias veces te he explicado que desde antes de nacer ,tu has escogido lo que quieres vivir, lo que deseas aprender, por alguna razón desconocida para ti, cuando fuiste escogida para venir al mundo ,al ser cuestionada que deseabas aprender en el contestaste que deseabas tener el don que ahora tildas de maldición, no se lo que paso en aquel lugar en donde descansan los espíritus, esperando recibir un cuerpo que te hizo tomar esa decisión solo sé que el creador te la otorgó después de muchas conversaciones contigo, que tu no lo recuerdes es otra cosa pequeña, pero de que un propósito tiene esta habilidad en ti, es cierto.
-pero Misael como sabré cual es mi propósito, como sabré cual es la finalidad de este don si Dios no me escucha, si puedo verlos a ustedes y el parece estar escondido siempre de mi? –cuestiono la pequeña.
-nunca dudes de su amor por ti, ten presente que él sabe lo que necesitas y sabe lo que puedes hacer sola y aquello en lo que necesitaras de él. Se fuerte y valiente por que la maldad te acecha, deberás confiar en el creador para poder sobrevivir y quizás en el camino logres descubrir tu destino. – con aquellas palabras su ángel guardián había culminado su misión con ella .
Caminaban juntos cuando llego el olor a azufre, cuando todo se oscureció, el miedo se apodero de ella, temblaba asustada, nunca había sentido tantos seres negativos a su alrededor, nunca había sentido tanto temor, vio a Misael girarse sobre sus talones ,este flotaba sobre el piso, su cabellera rubia relucía como el sol naciente, sus ojos eran totalmente brillantes solo podía ver el resplandecer de estos cuando el miraba hacia algún otro lado, ya que cuando hablaba de frente a ella sus ojos permanecían cerrados,
-por que no puedo ver tus ojos?- le había preguntado la pequeña en algún momento
-por que su brillo podría cegarte, por eso no debes mirarme a los ojos. –había contestado Misael con seriedad
-Misael que pasa? –pregunto la pequeña asustada ,al observar como el cielo se tornaba totalmente negro frente a sus ojos y se escuchaban los gritos de los demonios sobre el cielo.
-pase lo que pase, Alelí trata de disimular que no nos ves.
Dicho aquello Misael extendió sus enormes alas blancas , aquellas que eran mucho mas grandes que el, su armadura dorada resplandecía aun en aquella oscuridad, sobre su pelo una especie de corona pequeña reposaba en la cual dos alas una a cada lado demostraban la legión a la que pertenecía. Los Guardianes de Heaven Town, los ángeles con más fuerza y determinación de todo el reino celestial, aquellos que no se detienen ante nada. Aquellos que juraron proteger aquel pueblo aun con su vida, el temor no habitaba en ellos, las dudas tampoco, eran creados para defender, para proteger para morir si era necesario, estaban allí para recordarles a los humanos que a pesar de todos sus errores el continuaba confiando en ellos.
Misael observo como aquella nube de demonios se extendía en el cielo, sabia que la mayoría de los ángeles guardianes estaban muertos, escuchaba sus alabanzas en las alturas en el lugar de descanso de los espíritus. Sabia que ese era el ultimo momento que tendría para tomar cualquier decisión, miro fijamente a la pequeña abriendo sus ojos iluminando todo a su alrededor, Alelí quedo inmovilizada, ni siquiera podía hablar entonces Misael tomo a la pequeña en sus brazos y le susurro algo al oído tiernamente…..
Habían pasado dos días cuando Alelí logro volver en si, trato de recordar algo de lo que había pasado, solo recordaba haber visto sangre, haber escuchado gritos, y su ángel guardián Misael había desaparecido, el dolor la había embargado, se sentía vacía, pero a la misma vez una especie de paz la consolaba, recordaba el brillo de aquellos ojos que refulgían dorados, la calidez que emanaba de ellos, y como una vez paso aquello se sentía caer en medio de una noche eterna, en medio de un abismo que no podía detener.
De eso ya había pasado varios días, ella no había sabido nada de su ángel guardián por tanto supuso que este había muerto en mano de los demonios aquella noche.
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Entre el bien y el mal ( Malaquiel)
ParanormaleMalaquiel es un demonio , es encargado de completar una mision en la tierra ,pero esta sale mal y uno de los angeles que debe destruir se escapa, acompanalo en su busqueda de el angel fugitivo, y descubre junto a el la verdad.
