📌[T-E-R-M-I-N-A-D-A]
📌Sinopsis:
Sofia collins es una chica soñadora y muy amable que está por comenzar su tercer año en la universidad ella sueña con vivir su propia historia de amor y espera poder encontrarla pronto.
Harry Thompson es un problem...
Al cabo de unas horas, desperté, no estaba segura si el acetaminofén ya habíahecho efecto, estaba acostada así que no podía saber si ya había hecho efecto. Me quedé en la posición en la que me encontraba, cerré mis ojos tal como si estuviera dormida, mi respiración estaba fuerte, me costaba un poco respirar.
Tocaron la puerta, y rápidamente dije que pasará, pensé que era mi papá trayendo me más acetaminofén, luego no escuché nada, ni una palabra, me gire y me senté viendo a Harry de pie casi cerca de la cama. Me dio vergüenza porque me viera así;
empecé a sentir mis mejillas arder y mi corazón acelerándose, esta guapísimo y yo...
-Hoy no te vi en la universidad, y tenemos que continuar con el trabajo.
Claro, por eso estaba aquí, por el trabajo, por nada más, no era nada más, pensaba que no era solo eso, de hecho no pasó por mi mente, pero si, era eso, el trabajo, solo el maldito trabajo, como pensé que era por mí, que vino aquí por mí.
-Si lo siento, estuve un poco mal, y no pude ir- baje la mirada a mis dedos. ¿Cómo pude pensar que vino por mí?
-No te preocupes por eso, por eso estoy aquí.
¿Qué? ¿Cómo que por eso está aquí?
-¿Qué?- levanté la vista de nuevo hacía el, tenía un brillo hermoso en sus ojos.
-Estuve preocupado de que no fueras y no verte en la biblioteca, quería asegurarme de que estabas bien.
Me dejó sin palabras, no pude decir nada, no pude articular ni una sola palabra, ¿Cómo era posible? Se preocupó por mí, ¿Por qué? Mis mejillas ardían mucho más,
mi corazón se iba a salir del pecho y entonces él se empezó a acercar con lentitud a mi cama, hacía mí, dentro de mi había todo un caos, me estaba desconcertado,me estaba perdiendo en su mirada, en ese azul cielo de sus ojos.
Poso una rodilla en mi cama, y con una mano tomo mi cara, pensé en detenerlo,debía detenerlo, pero no lo hice, no podía hacerlo, el me lo estaba impidiendo, su tacto tenía fuerte efecto en mí. Mi respiración se iba acelerando, y él se acercaba
más y más, lo tenía a solo centímetros de mí, su boca estaba ligeramente abierta, se lambio su labio inferior y eso hizo que se me erizará la piel, podía saber qué es lo que quería hacer, y solo deje que lo hiciera Me besó, por fin nuestros labios se juntaron, por fin pude sentir esa exquisita suavidad de ellos. Solo nos quedamos ahí, solo éramos él y yo en el universo, y no podía haber otro momento en el mundo que no lo disfrutará más. Él tenía sus ojos
cerrados y su mano aún permanecía en mi rostro.
Su boca empezó a moverse lentamente, acto al que correspondí de igual forma. Su boca sabía a dulces, estabán suaves, se movían con agilidad pero manteniendo su
lentitud haciendo que el beso fuera tranquilo. Se separó unos segundos para acomodarse mejor, ahora sus dos rodillas estaban sobre la cama, no tomo mi rostro solo me seguía besando con esa lentitud, delicadeza y agilidad, que lo hacía maravilloso.
Pasaron, puedo decir que unos minutos, y nos separamos; el abrió sus ojos que estaban llenos de brillo, su expresión de notaba necesidad, pero felicidad. Sonrió de lado mirándome, relamió sus labios, se posicionó frente a mi aún de rodillas
sobre la cama, me rodeo con los brazos, y volvió a besarme.
Lenta y exquisitamente.
Levanté mis brazos y rodeé su cuello, empujando suave su cabeza para que se pegará más a mí, el beso se empezaba a profundizar, ya no iba tan lento, empezaba a encender todo dentro de mí, y luego mordió mi labio.
Se separó y junto su frente con la mía, sin soltarme, sin yo soltarlo, sin decir una palabra, parecía ser que el universo estaba hecho para nosotros.
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