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Desde que habían cortado, para Jeon se había vuelto casi una rutina ir a aquella terraza y simplemente pasar las tardes enteras ahí.

El aire de ahí lograba calmarlo mucho, y evitaba tener que recurrir a aquella caja de cigarros que siempre cargaba.

Su mente podía estar en completa paz y pensar.
Ver las cosas con mayor claridad y comenzar a ordenar las prioridades que tenía en aquel momento; y tratar de comenzar a hacer algo con otras que daban vueltas.

Como era costumbre suya, se encontraba en el borde de aquella terraza, simplemente mirando a algún punto que siquiera había definido, y donde solo descansaba su mirada.

Su guardia estaba bastante baja, como para poder siquiera escuchar el leve sonido de que una persona estaba subiendo por las escaleras hacía aquella terraza.
Tampoco podía ver, dado que el depósito estaba entre medio de ambos extremos, por lo que de todos modos nunca se hubiera enterado.

Si no fuera porque fue sorprendido en medio de aquel momento de reflexión.

—¿Qué haces acá?

Sus pensamientos parecieron materializarse sin siquiera pedirlo.

—Es mi lugar, Jimin.

Ambos estaban bastante sorprendidos de ver al otro en aquel sitio; porque Jimin también había visitado aquella terraza algunas tardes. La vista del lugar era algo que realmente lo maravillaba.

Pero en especial a Jungkook, que luego de verlo junto con la compañía de sus amigos, no imaginaba ni en sus sueños encontrárselo justamente.

Park aún tenía las bolsas de sus compras en los brazos; y tal como Jeon, buscaba la paz de aquella vista casi privilegiada.

—¿Vos qué haces acá?— el castaño no podía quitarle los ojos de encima, aún le parecía irreal ver el cambio en Jimin. El modo en el que parecía una persona aún más arriesgada y libre que antes.

—No sos el único que también quería pensar en completa paz...—

El peli-rosa caminó hacia el borde de aquella terraza, dejando las bolsas detrás de él; y se sentó, manteniendo cierta distancia, pero aún así sobre el mismo lado.

—¿Querés que me vaya? Por ahí así podés pensar mucho mejor...— Jungkook colocó su brazo extendido al lado de su torso con la intención de usarlo como apoyo para levantarse del suelo.

Pero Park agarró su brazo, dándole a entender que era un "No".

—Es tu lugar, no tenés que irte si no querés. El que tendría que irse sería yo... pero extrañaba el lugar. Tiene una vista hermosa.

La mirada de Jimin captaba cada detalle del atardecer.
El sol escondiendose entre los edificios y casas, y aquella mágica mezcla entre el final del día y el comienzo de la noche. Ese naranja intenso y el azul celeste que comenzaba a tomar fuerza.

De la misma forma, maravillado, Jeon miraba a Jimin. Aún cuando sabía que este se daba cuenta de aquello.
Quizás era lo que esperaba.

—Yo también extrañaba mucho la vista.

—Es mucho más hermosa cuando la mirás bien, ¿Sabías? Porque tus ojos parecieron no darse cuenta...— Jimin giró suvamente su cabeza para verlo; porque sabía perfectamente que ambos se estaban refiriendo a vistas distintas.

—Se muy bien a qué vista me refiero, Park.

Estaba clarisimo que Jimin no se iba a atrever a contraatacar con ese tema. No aún.
Por lo que solo hizo una mueca con sus labios,  mientras rodaba sus ojos.

Unknown Letter [Kookmin AU]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora