Capítulo: 6.

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El auto se quedó en silencio después de lo último pronunciado por el menor de los Tomlinson.

Harry no se atrevió a decir nada más, realmente se sintió muy enojado hacía la pregunta que había hecho Louis, principalmente porque era ilógica y completamente ridícula. Pero más que todo, se sintió decepcionado.

Louis se sintió muy avergonzado con Harry, pues aparte de haberle hecho perder mucho tiempo en el parque, le acababa de decir las palabras más cortantes que había escuchado en toda su vida.

Enseguida pensó en que si no se preocupara por él no hubiera ido a buscarlo al parque en primer lugar, mucho menos lo hubiera defendido de Mitchel o lo hubiera golpeado por haberle faltado el respeto físicamente.

Estaba jodido. Y ya ni él mismo se entendía.

Pero quería disculparse, eso lo tenía más que claro. Más no lo pudo hacer ya que cuando estuvo a punto de abrir la boca para expresarle a Harry que lo que había dicho estuvo mal, otro auto paró de manera sensata delante de ellos.

Louis lo reconoció de inmediato, el auto que acababa de parquear era el de su madre, y habían llegado casi al mismo tiempo.

Entonces los pensamientos de que todo había sido en vano empezaron a aparecer. Nada había valido la pena ya que ellos y la señorita Jay llegaron prácticamente al mismo tiempo.

Y el esfuerzo de Harry para convencer a Louis había sido inservible, aparte le había tocado golpear a un tipo que Louis odió desde el instante en que lo tomó en sus brazos y le dió un beso, que sinceramente fue el peor beso que le habían dado en toda su corta vida.

Mitchell era su amigo, claro que lo era, pero juró que dejaría de serlo desde que cometió el peor error de su vida; hacer más de una cosa sin el consentimiento de Louis.

Quizá el castaño le había dado mucha confianza y por eso se sintió con la suficiente de ella cómo parar besarlo como si no fuese nada, quizá fue mala idea irse del colegio con el chico que sabía que siempre le había tenido ganas, y era algo de lo que estaba seguro que no volvería a pasar.

Ahora lo tenía más que claro: no cometería esa o otra cosa similar a esa hasta después de soltar ese peso que llenaba su espalda y al fin pudiera sentirse libre de hacerlo con quién él quisiese, cuando él quisiese.

Un carraspeo por parte de Harry lo sacó de sus pensamientos y agradeció internamente por ello, según lo que su madre le repetía continuamente, no era sano pensar mucho.

—Louis, yo...

—Ya no importa, Harry. —Interrumpió sin pensar, antes de que el rizado pudiera terminar de decir lo que sabía que diría, porque estaba seguro de que trataría de hablar con él civilizadamente y hacerle entender que lo dijo estuvo mal.

No comprende cómo, pero también supo que Harry le preguntaría acerca su sexualidad. No directamente, pero lo haría.

Y es de verdad, no entendía por qué a Harry le importaba saber si le gustaban los chicos o no.

Y aunque no lo demostrara, estaba muriendo de vergüenza. Louis tenía claras las veces en las que le había repetido tanto a Harry como a él mismo que no era gay, y no quería que por un simple beso, del cual nunca estuvo de acuerdo en dar y mucho menos recibir, el rizado pensara lo contrario. La razón por la que él no hizo nada para romper el beso fue porque tuvo miedo a hacer un mal acto, algo saliera mal y terminara jodido tanto física como mentalmente, igual que una vez en el pasado, y no se sentía establemente bien como para pasar por eso de nuevo.

No quería cometer el mismo error otra vez.

Necesitaba tiempo para procesar todo lo que estaba pasando, no podía simplemente decir lo que pensaba o manifestar lo que su cuerpo le rogaba por hacer.

Exchange Student • L.SHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora