Capítulo: 8.

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Los últimos días había estado pensando en esa foto que había recibido.

Se preguntaba qué hubiera sucedido si hubiera visto su contenido. ¿Se sentiría mejor? ¿peor, quizá?

No lo sabía, y ahora eso lo estaba carcomiendo.

Había llegado a pensar varias veces en desbloquear al número que le había mandado aquel texto aquel día, pero no se atrevía a hacerlo. Se retenía, mejor dicho.

Desde entonces ha estado en su cama; acostado y sin hacer nada aparte de sobrepensar algunas cosas mientras veía su techo decorado con una estrella que alumbraba entre la oscuridad.

Recordaba el día en que Niall, con ayuda de Liam y Louis, la había puesto allí. Una noche en la que el chico invitó a sus amigos a quedarse a dormir en su casa, hace ya más de siete años.

También recordaba que el rubio le había dicho algo así como que él tenía bastantes en su habitación y que, para él, no era una molestia regalarle una estrella de su universo, como le llamaba a su techo, a alguien por quién sería capaz de regalarle más que una estrella de plástico. Pero que una estrella era lo que, por el momento, tenía.

Louis la aceptó con una sonrisa y más tarde, antes de dormir, la pegaron al techo. Desde entonces, el techo de Louis tenía un habitante. Una estrella del universo del chico al que apreciaba tanto.

Aún así, sabía que la principal razón de Niall para regalarle una estrella de luz fluorescente que se activaba en la noche, era porque, todos sabían, el rubio le tenía pánico a la oscuridad. Y si se iba a quedar en casa de Louis algunas veces, esa era la oportunidad indicada. Puesto a que Liam no permitía que dejaran la lámpara encendida toda la noche, por cuestiones de "cortes eléctricos" o algo así.

Habían sido unidos, uno con los otros, desde que se saludaron en aquel partido, en la primera vez que se vieron y el coach los presentó y les indicó que estarían en el mismo equipo.

Siempre habían llevado una buena relación. Louis nunca había dudado de ello... hasta ahora.

Inevitablemente, sentía que algo no estaba yendo bien. Y tal sensación únicamente lograba hacerlo sentirse preocupado. Estaba preocupado por su amistad con aquel par de chicos, principalmente con Liam por lo sucedido en su auto.

Y le aterraba discutir el tema con ellos, porque no sabía si sería la última discusión que tendrían. Se negaba a ello rotundamente.

Por ese motivo no había vuelto a ir al instituto; para evitar pasar momentos incómodos y, sobretodo, para evitar esa charla. Pues prefería esquivarla a toda costa en lugar de resolverlo, sabiendo que había una probabilidad de que la discuta terminara con cada uno yendo por su lado.

De repente se sintió cansado. Los últimos ocho días había estado la mayoría del tiempo echado sobre sus edredones. Cuándo salía de su habitación era sólo para comer, y sin embargo, porque hubieron tres veces en las que no bajó a comer y su madre o Harry, le llevaban la cena hasta la puerta de su habitación, o hasta la mesita de noche junto a su cama si no se levantaba a abrirles.

Ese era otro tema; Harry. También había estado evitándolo a él.

De vez en cuando pasaba de estar pensando en sus amigos a pensar en Harry. Los flashbacks de él y de Harry besándose y tocándose como locos se repetían una y otra vez en su mente sin parar. Por alguna razón no le molestaba que eso hubiera pasado, lo que sí, era el hecho de que Harry sabía que él estaba drogado y aún así no hizo nada para detenerlo. Eso apestaba.

Exchange Student • L.SHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora