Presente
Jacob:
Lo admito tenia demasiado miedo de perder al amigo más real que tenía, porque para mí no es fácil confiar en las personas, pero con Mike todo fue diferente. Me mostró que estaba para mi desde el día en el que nos conocimos hasta ahora.
La policía nos informó que los frenos de su auto fueron cortados y que el auto con el que chocó se dio a la fuga. Revisando las cámaras de la zona se dieron cuenta que la placa era falsa así que rastrearlo sería más complicado de lo que imaginamos.
Estos días han sido difícil para todos. Bryceida se había encargado de solicitar los permisos en el instituto y Paula y yo no nos habíamos separado de Mike.
Paula mencionó conocerlo desde hace algún tiempo y querer decirle que recordaba al muchacho que le salvó la vida aquel día, pero yo no me atreví a preguntar nada para no ponerla más nerviosa.
Tres días, tres malditos días en los que no habían mejoras en él y eso era desesperante, porque haber estuvimos lejos por un tiempo, pero nos manteníamos en contacto y sabía que él estaba bien. En cambio, ahora él estaba postrado en una cama de hospital, conectado a no sé cuántos cables y sin mejorar o dar alguna señal de que mejorara.
Él no puede solo dejar este mundo porque quizás perdió a su madre y nunca conoció a su padre, pero me tiene a mí y ahora también tiene a Paula.
Bryceida:
Definitivamente estos días han sido de lo peor porque el hecho de no poder hacer nada por despertar a Mike o consolar a Paula y Jacob me deja atada de manos al no poder hacer nada.
Mi pequeña hermana realmente sentía algo por él y lo estaba demostrando al quedarse aquí con. Ella no se ha movido del hospital, se duchaba en uno de los baños que tienen las habitaciones y su alimentación había vuelto a ser un completo desastre y yo no puedo decirle nada porque no quiero discutir con ella cuando la está pasando tan mal.
Jacob solo se movía de aquí para ir al departamento a bañarse y cambiarse de ropa y sus horas de descanso eran mínimas, por lo menos él estaba aportando un poco más de ayuda en cuanto a su cuidado y salud se refiere, pero eso no quiere decir que este bien, porque no lo está.
Mike:
No sabía dónde estaba, todo era blanco y mi último recuerdo era estar en mi auto con dirección al supermercado para conseguir algunos dulces y tener una noche de películas con Paula y de repente me vi tratando de controlar el auto para evitar chocar contra aquel auto que parecía dirigirse directamente hacia mí, pero no lo conseguí y terminamos estrellándonos. Mi vista no tardó mucho en volverse borrosa y mandarme a la inconsciencia total.
Y ahora estaba en un especie de jardín o bosque, siguiendo una pequeña bola de luz que parecía querer decirme algo que claramente yo no conseguía entender.
Cuando el camino de piedras terminó, la luz desapareció dejándome aún más confundido, pero no pasó más de un minuto cuando mi madre apareció frente a mi sonriéndome y abriéndome sus brazos a lo cual no dude y corrí, envolviéndola en un abrazo.
Paula:
Estaba vistiéndome luego de darme una ducha en el hospital, lugar del que no me había movido desde hace tres días y no pensaba irme a menos que sea junto a Mike. Mi teléfono me hizo colocarme la polera lo más rápido posible y lo tome viendo que era un número desconocido.
Llamada telefónica:
P: Alo, ¿Quién habla?
X: Veo que borraste mi número.
P: ¿Jason qué diablos quieres?, no es un buen momento para soportarte.
J: Oh claro que sé que no es un buen momento, o ya olvidaste que yo me entero de todo.
P: Juro que sí tú tienes algo que ver, haré que esta vez te arrepientas de todo lo que me has hecho.
J: Querida pensé que ya sabrías que siempre cumplo mis promesas.
Fin de la llamada telefónica.
Me acababa de confirmar que él era el responsable y si antes me sentía culpable ahora sabía que mientras este junto a él siempre estará en peligro por mi culpa.
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Enamorada Del Playboy
Teen FictionDICEN QUE EL AMOR CAMBIA A LAS PERSONAS... ¿SERÁ VERDAD?
