CAPITULO 7

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Higuchi estaba ordenando una nueva entrega de flores que le había llegado hace poco.
Estaba ya por cerrar, ese día decidió ir a casa más temprano, quería pasar más tiempo con su hijo y con Akutagawa...

Akutagawa...

Desde que el peli-negro pareció de nueva cuenta en su vida ya no está segura sobre cuáles son sus sentimientos por él.
Durante los años en los que se fue de la Port Mafia, prácticamente entregó todo su esfuerzo y energía a la crianza de su hijo y a tratar de mantenerse estable económicamente, pero a pesar de ello en más de una ocasión Akutagawa inundó su mente, principalmente pensaba en un "tal vez si.." o un "que hubiera pasado si...".

Los sentimientos de Higuchi por Akutagawa seguían ahí y estuvo tan arraigada a reconstruir su vida que ni siquiera había caído en cuenta de ese hecho o tal vez solo lo había ignorado.

—Buen día, Higuchi— la puerta del local fue abierta, emitiendo el característico sonido de campana.

La rubia fue sacada de sus pensamientos por la nueva presencia en la tienda y dirigió su atención a el nuevo cliente, llevándose una gran sorpresa al identificarlo.

—¡¿Kouyo-san?!

La nombrada soltó una ligera risa ante la reacción de Higuchi.

—Es un gusto verte— dijo en un tono cortes mientras en la tienda entraban otros dos clientes, específicamente un hombre de cabellera oscura y una niña de cabello rubio.
—Buen día, lamentamos la interrupción— Saludó Mori, posicionándose junto con Kouyo.

El ambiente cambió por completo al Higuchi también notar la presencia del líder la de Mafia.

—¿Qué hace aquí?— su tono de voz cambio a uno más amenazante.

—Calma, calma— pronunció mientras trataba de aligerar el ambiente— Vengo sin ninguna mala intención, no planeo tocar a tu hijo con malas intenciones— se defendió
—¿En verdad es así?— afiló más su mirada— Claramente me dijo si me volvía a topar con usted o uno, era mera coincidencia o dos, tendría que tomar medidas drásticas con mi hijo.

—Higuchi por favor— intervino Kouyo— No le haremos nada malo al niño, además esto no ha sido idea de Mori, yo fuí quien le pidió venir.

Ichiyo relajó sus facciones y su postura ante la breve explicación de la pelirroja. Esto le pareció muy curioso a la Ozaki.

¿Instinto maternal?—se preguntó vagamente— Como sea, le pedí que me trajera porque quiero conocer a Rin, si me lo permites claro.
—¿Mm?— la miro un tanto confundida— ¿Por qué quiere conocerlo?— Ichiyo se le hizo muy extraño, siempre se imaginó que si algún otro miembro de la Port Mafia quisiera conocer a su pequeño (cuando ya saliera a la luz su existencia) serían Kaiji o incluso Elise-chan pero ¿Kouyo-san?.

—Me causa curiosidad, además siendo una de las líderes también me interesa ver por mi propia cuenta que tan grande es como amenaza— respondió mirando las flores que adornaban el lugar.

Higuchi les dijo que esperaran afuera un momento mientras ella terminaba para cerrar.

Ya iban en camino al edificio donde vive la rubia con su pequeño. Al entrar en el departamento se da cuenta que Akutagawa ni Rin estaban allí.

Sacó su teléfono y recién vio un mensaje por parte del peli-negro diciendo que iría con Rin a dar una vuelta.

—Disculpen, Akutagawa fue con Rin a dar un pequeño paseo, ya no han de tardar— explicó mientras se dirigía a la cocina— tomen asiento.
Higuchi preparó té y colocó con un tazón algunos dulces, principalmente para Elise-chan, y los llevo a la sala dejándolos sobre la mesa de centro.

—Higuchi— le llamó Kouyo— ¿Desde cuándo.... Akutagawa se ha vuelto tan cercano con Rin?
Pensó un momento mientras observaba ningún punto fijo en el departamento.
— Creo que desde algunas semanas, al principio le tenía miedo y aunque le gustaba su compañía por momentos parecía verse desconfiado y algo incómodo— la miró— por eso le pedí a Akutagawa que fuera un poco más suave con él, es solo un niño.

Kouyo asintió tomando su té y así pasaron algunos minutos hasta que se escuchó la puerta del apartamento abrirse, dejando a la vista un par de pelinegros.

—¡Mami!— el niño de inmediato corrió a los brazos de su madre al verla.
—Hola cariño— levantó a Rin y besó su mejilla sacándole un risita—¿Qué tal estuvo el día?
—Fuimos al parque a jugar, el mismo que papá y la tía Gin me llevaron en mi cumpleaños— dijo con una sonrisa.
Y si, hace unas semanas atrás Rin tuvo su cumpleaños número 6, en el que Ichiyo le preparó un pequeño pastel que compartieron junto con su hermana, Gin, Tachihara y Hirotsu; y Akutagawa en un intento de regalo de cumpleaños lo llevó a dar un paseo por la tarde—¡fue divertido!
—Me alegro— dirigió su mirada a Akutagawa que estaba parado aún en la entrada de la sala—¿Estuvo todo bien?— preguntó sonriendo.

Akutagawa se limitó a asentir, se acercó a la rubia y acarició el cabello del pequeño que tenía en brazos
—Es bastante enérgico— comentó casi en un murmullo dibujando en su rostro una muy ligera sonrisa.

—¡Ejem!— soltó Mori llamando la atención de Higuchi, Akutagawa y Rin—lamento interrumpir el hermoso momento familiar que están teniendo pero vinimos por algo ¿saben?.

Tanto Higuchi como Akutagawa fruncieron el ceño, en cambio Rin miraba curioso a los extraños allí presentes.

Kouyo se levantó de donde estaba y se acercó a Higuchi o más bien a Rin.
El niño posó su rojiza mirada en ella, haciendo que la pelirroja le regalara una sonrisa.
—Linda....—murmuró apenas audible para Higuchi y Kouyo, esta última riéndose bajo por la reacción del niño.

—Mi nombre es Ozaki Kouyo, soy la superior de tu papá en su trabajo— apuntó a Akutagawa— he escuchado mucho de tí y vine a conocerte ¿no te importa?
Rin miró a su mamá y después a su padre, preguntándoles con la mirada si podía confiar en la mujer frente a él.

Después del secuestro, Rin desconfía en demasía de toda persona que se le acerque, además de que le aterra quedarse solo, prácticamente pasa la mitad del día pegado a Akutagawa y la otra mitad a Higuchi y ambos entendía su comportamiento, pero sabía de debía de tratar ese asunto más en profundidad.

Ambos asintieron al pequeño. Rin dirigió nuevamente su mirada a Kouyo.
—No, no pensé que alguien viniera de visita pero está bien— dijo algo desinteresado y de cierta forma en tono "frío"
Sin duda es su hijo, dan la misma pinta— pensó algo divertido— Bien ¿que tal si jugamos un rato? No quiero que desconfíes de mí y también podrías conocer a Elise-chan
—Ni hablar– mencionó la ya nombrada— me quiero ir— hizo un puchero al ver que tendría que quedarse más tiempo.

Rin después de unos segundos aceptó y le fue a enseñar sus juguetes a Kouyo junto con su mamá a su habitación.

Ese momento aprovechó Mori para llamar a Akutagawa.
—Necesitamos hablar, Akutagawa— el peli-negro se sentó frente a su líder.
—¿Sobre qué?
— Sobre Rin— tomó uno de los dulces del tazón— Aunque principalmente vine por petición de Kouyo, también quería hablar contigo.
—¿Qué pasa con Rin?— pregunto con un tono fuera de lo normal.
—Tú— pronunció dejando confundido a Akutagawa– déjame preguntarte algo...¿Rin sabe sobre Rashoumon? O ¿Siquiera de la existencia de las "habilidades sobrenaturales"?

—No lo sé....creo que se a de dar una idea pero no es nada concreto— respondió algo pensativo.
—Deberías de hablarlo con él, no solo porque hay una posibilidad que el tenga o desarrolle una habilidad, sino que también por tí.
—¿A qué se refiere?
— Es simple— se acomodó mejor en el sofá y miró al peli-negro— Perteneces a una mafia con miembros que poseen habilidades y segundo...¿nunca se te pasó por la mente la reacción de Rin con respecto a Rashoumon?
—......—
—Eso creí— soltó su suspiro— aún eres el perro de la Port Mafia, uno de los asesinos más despiadados de la organización... ese hecho no lo podrá cambiar nadie y no podrás ocultarlo de tú hijo por siempre.

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Hey^^
Aquí de vuelto con otro cap y disculpen la tardanza pero les tengo capitulos para los próximas semanas \:D/

Los publicaré los viernes.

Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo
Bye bye~

Familia [AkuHigu]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora