Capitulo 13

57 17 1
                                        

Melody:

Un nuevo día para mí, muy bien. Hace unos días atrás había dicho que no me  arrepentía de aver hecho literalmente un desastre en el supermercado, incluso dije que me divertí como nunca. Y si, fue así me divertí. Pero ahora sentía todo lo contrario a diversión.

Una señora que al parecer decía que era mi madre, me miraba fulminantemente con una pizca de enojo en su mirada, podría decir que era la perfecta comparación del Grinch.

Esperaba el momento para volver a ver a Ryan, pero no precisamente era para darle cariño era de todo menos lo bueno. Por qué si, justamente ahora estaba en problemas serios con mi madre y tan solo por culpa de unas galletas.

—Sigo esperando una explicación—hablo mi madre después de un par de minutos en los que yo no había dicho ni una sola palabra.

—Bueno, digamos que estoy creando un escenario en mi cabeza—la mire unos segundos y le hice no sonrisa inosente—¿Por qué no vamos al punto? ¿De cuánto tiempo será el castigo?

—No, primero me darás una explicación del por qué—dramatizo, esperando una respuesta tomo una pose algo—demasiado—amenasante.

—Puedo dartela pero no creo que sea necesario has visto el vídeo—respondi agachando la mirada.

Si señoras y señores, hay un vídeo de lo que pasó exactamente en el supermercado. En unos momentos cuestionaba a los trabajadores del supermercado como traidores, por qué en cuanto mi madre puso un pie dentro de su perímetro echaron a andar para contarle el chisme y no precisamente con palabras.

Recuerdo averiguar dicho que mi madre frecuentaba mucho ese lugar por que esa tienda era la más cercana para encontrar sus presiadas galletas.

—¿Cuando planeabas decirme?—cuestiono ya irritada por el asunto, pasó sus manos por su cara dándole un toque más interesante.

Hice una mueca, por que sabía que la respuesta no le agradaría, aver a quien en su sano juicio le diría a su madre algo que hicieron, exacto, nadie.

—Solo dime mi castigo—suspire triste, por qué no hubiera gustado que mi madre se enterará por tecerceras personas y aunque yo pude decirlo no lo hice, así que la culpa aquí era mi y solo mía.

—Cuando, empiezen las vacaciones de verano buscaras un trabajo y no dejaras el trabajo hasta que pagues todo lo que rompieron.

Asentí lentamente con la cabeza—¿Es todo?

—No podrás salir, nunca había puesto en práctica lo de de la escuela a casa así que así se trabajará ahora.

¿Espera que?

—¿Y que hay de Royer y Sam? ¿Y sobre todo de aquel chico lindo?—cuestione, por qué el problema es que no pudiera salir, por qué realmente no era algo que hiciera común mente.

Pero no quería entrar de nuevo a ese círculo vicioso en el que entre alguna vez, los necesitaba a ellos. Ellos eran mis amigos, había entrado en todos los momentos, ellos eran como mi soporte de vida, simplemente no podía hacerme esto.

No cuando estaba apunto de acercarse la fecha.

—No te has separado de ellos desde lo ocurrido, creo que una manera sana de hacerlo sería superandolo principalmente tu.—dijo sin mirarme y con un tono bajo— Puedes hablar con ellos en la escuela, pero no podrás tener visitas de ellos o salir.

»Y sobre aquel chico, será tu decisión, tu misma lo dijiste apenas lo conoces. Lo veraz en la escuela y puedes decirle el por qué de tu castigo quizá el lo entienda al fin de cuentas fue por el que estás así ahora mismo.

La mire conmocionada, ¿Encerio todo lo que dijo era cierto? No podía creerlo ¿Acaso lo culpaba a el de mi castigo? ¿Acaso quería alejarlos a todos por una cosa tan diminuta? Todo esto era surreal, no podía hacerlo o al menos no debía, ella mejor que nadie sabe perfectamente lo que he sufrido.

—¿Que?

—Es todo puedes irte—contesto señalando las escaleras.

—Eso no, madre tú sabes mejor que nadie por lo que he pasado. Sabes que tengo que ahogarme literalmente en agua y pastillas para sobrevivir.

—Sabes que no es así.

—Para mi lo es, tengo que refugiarme en medicina para no decaer, respeto lo del trabajo, pero no alejarme de mis amigos. Respeto lo de no salir, pero no lo de las visitas y menos cuando en poco tiempo viviré lo mismo que todos los años—mis ojos se cristalizaron en el momento y un nudo en mi garganta hizo presencia, trague en seco para evitar sacar un sollozo.

—Es mi última palabra—entorno su frase con superioridad.

—Por favor—suplique, por qué haría de todo por hacerla cambiar de opinión.

Ella solo se volteó para dirigirse a algún lado de la casa, dejándome en aquella sala que acompañaba mi nostalgia. Y ahí fue cuando lo entendí, dijera lo que dijera, hiciera lo que hiciera jamás haría cambiar de opinión a mi madre.

Una lágrima resbaló por mi mejilla callendo por mi labio y humedeciendolo, la limpieza rápidamente y me quedé unos segundos quieta intentando calmarme, algo que no ayudo en mucho por qué me sentía peor que antes.

Necesitaba mi refugio, necesitaba aquella medicación que de un momento a otro se había convertido en una adicción para mí, necesitaba ayuda y lo peor es que ya no la tendría.

O al menos por un tiempo muy justificado.

Nota de la autora:

Muy bien, espero que todos se encuentren bien y que sigan dándole cariño a esta historia. De verdad me gustaría que comentaran por qué me gusta saber las teorías que conservan y sobretodo que votarán por que eso significa que les está gustando la historia.

Lose, tarde demasiado para este capítulo, pero entre el regreso a clases y las tareas mi tiempo y mi distracción q otros asuntos no me ayudaba a pensar en otro capítulo, sin embargo aquí les traigo el nuevo capítulo.

Espero verlos de nuevo en el siguiente capítulo, áre todo lo que pueda para no tardarme en las actualizaciones.

Para más contenido o adelantos de los capítulos pueden seguirme en mis redes sociales.

Instagram— aline_a.flo
Twitter—Aline_Flores

Gracias por leerme ❤️.

Vida A Ciegas [EN PROGRESO].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora