Capitulo 2.

163 45 20
                                        

Chicos, antes que lean el capítulo pido disculpas por mi demora. Tuve un par de asuntos que atender. Espero que disfruten el capítulo, estaré actualizando lo más seguido posible, besos.

Aline Flores.


Melody:

Mis ojos estaban completamente abiertos como si quisieran salirse. Que vergüenza. Mi mirada viajaba de su bastón hacia el pobre chico.

Mi mente estaba tratando de procesar o al menos dándome tiempo a pensar en algo. Una de las primeras ideas que se me cruzó fue correr, literal. Pero no creí que fuera la forma más correcta de tratar un asunto.

Me agache de forma cuidadosa y tome el bastón del piso, este era completamente negro era como un palo algo delgado tenía como una base a mitad de este donde podías agrandarlo o hacerlo más corto.

—Lo siento—musitó, hablo un poco bajo pero aún así pude comprender lo que decía.

—No te disculpes, fue mi culpa. Para empezar no debí ponerme en medio de la nada impidiendote el paso.

—Ni siquiera me notaste.

Me quedé callada. No sabía que decir, ya no sabía si era el calor o mis propias acciones que hicieron que se me encendieran las mejillas. ¿Por qué me pasan estás cosas a mi?

Me mire de arriba abajo, estaba completamente mojada de la parte de enfrente y más mi camisa. Abrí los ojos de más al darme cuenta que se me empezaba a transparentar la parte de arriba.

Diablos, ni siquiera traje suéter, me voltee a ver al chico. Este si tenía.

No, no. Antes muerta que hacer el ridículo.

¿Más?

Estúpida conciencia, ayudame.

¿Que quieres que haga? Recuerda que soy tu, no pienso en estos casos.

Mierda, mire al chico de melena negra, fruncí un poco el ceño al ver lo que hacía. Sus manos estaban enfrente suyo como si quisiera encontrar algo o ¿A
alguien?

—¿Sigues aquí?—pregunto con un poco más de fuerza.

—Eh, s-si aquí estoy—respondí tomando sus manos.

Empezó a mover su mano de forma en que la suya cubría completamente la mia. Esto es raro. Aún así no dije nada, sin embargo; de un momento mire sobre mi hombro, un chico alto y moreno me veía con un poco de interés, no sabía por que me veía de esa forma. Hasta que lo procese por unos segundos.

La camisa.

Baje la mirada y me solté abruptamente de el para poner mis brazos cubriendo la parte importante.

—Lo siento.—trago saliva, dijo el chico al ver qué solté sus manos—No quería incomodarte.

Me lo habría tomado mal si yo fuera el pero en mi caso tenía una razón, era el chico que no dejaba de verme.

—No—hable más rápido de los esperado—digo no, no me incómodo.

Dile.

Vida A Ciegas [EN PROGRESO].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora