ZOE
Después de unos minutos Eneas llego con agua para la bañera que estaba en la habitación. Casi me quedo dormida en la bañera, el agua me relajo mucho... más de lo que quisiera tanto que pensaba tomar una siesta mientras llegaba la hora de la cena y por ende Perseo regresaría y así podríamos tener un momento para hablar. No sabía que decir cuando él me respondió si en serio no sabía porque tenía todas esas atenciones conmigo.
Mi mente divaga un poco en ese aspecto... como se supone que debo actuar jamás me había topado con una situación tan vergonzosamente importante. No era una vergüenza mala... sino una vergüenza de exponerme... de que me viera tal cual soy... que pasa si no lo gusto después de algún tiempo o si no puede soportar ciertas cosas que yo hago o digo... o como pienso... ¿qué pasaría si después de un tiempo se aburre de tenerme en su casa? ¿Dónde podría ir? No tengo a nadie... mi familia me repudio y no hay vuelta atrás... ellas no me volverán a recibir nunca más... y me alegro... yo quería buscar nuevos horizontes... una aventura... fue por eso que ayude a Hércules porque era mi boleto a acompañarlo en sus aventuras... Luego apareció Perseo... y el me ofreció un hogar... algo nuevo y estable... desde donde podría tener nuevas aventuras... donde podría empezar nuevamente.
La confusión me abrumaba porque yo había tratado de ser más arrojada con Perseo... le di un beso en la mejilla... intente en repetidas ocasiones tomar su mano... lo abrace más de una vez... tal vez fueron esas cosas la que lo empujaron a tener tantas atenciones... Y yo me quede solo anonadada... y haciendo una pregunta tan estúpida... es un hombre... obviamente quiere recibir afecto de una mujer... asi es cómo funcionan los hombres... ¿no es asi? ¿O tal vez está esperando que yo sea un poco más clara con mis intenciones?... Y después de ver su rostro cuando no supe que responder, no creo que las cosas sean del todo naturales entre nosotros... la torpeza y tal vez un poco de distanciamiento estaba a las puertas... y yo no quiero eso.
— Señorita Zoe — la voz de Eneas me asusto un poco, haciéndome saltar un poco de la bañera, gracias a los dioses que había un biombo que cubría la bañera dándome privacidad, pero le permitía a Eneas entrar a la habitación.
— Si Eneas — le respondí calmándome un poco y retomando el baño que había dejado por mi momento de relajación con el agua. Se podía ver que el sol estaba empezando a ocultarse... ya solo un poco de luz quedaba en cielo naranja y rosado.
— ¿Está bien? — su voz sonaba un poco preocupada. Que chico tan singular... no era un criado... pero no le molestaba comportarse como tal... un muchacho extraño. Su formalidad podía llegar a molestar a veces, pero no lo hacía con mala intención.
— Si... saldré enseguida — le dije mientras tomaba la toalla para secarme. Al darse cuenta que salía de la bañera se levantó y se dirigió a la puerta.
— Dejé en la cama algo de ropa limpia... luego vendré a limpiar todo aquí — ¿ropa limpia? En una casa de hombres... ¿ropa para mujeres? Como es eso posible... tal vez Eneas no tenía razón del todo y si había traído mujeres... sino ¿cómo podría tener ropa de mujeres?
— Está bien... Gracias Eneas — le respondí un poco desanimada con la idea de que Perseo conservara ropa de los dioses saben que mujer...
— La cena estará dentro de una hora" me dijo mientras se dirigía a la puerta, la abrió, pero se detuvo un momento.
— Gracias Eneas... pero esperare a Perseo — le anuncie rápidamente, porque no tenía intención de cenar sin él... necesitaba aclarar todo este malentendido... toda esta confusión... tal vez él no puede expresarse con palabras... y él no sabe que yo no sé cómo responder o expresarme... o que decir en estos momentos... pero un beso diría todo lo que yo quería que supiera... tal vez si lo beso el sabría que si me había dado cuenta de sus atenciones y que me gustaba que fuera asi conmigo... creo que lo que dije sobre si Eneas coqueteara conmigo dejo el camino para que él se sintiera rechazado o no valorado... y todo eso es un error.
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Un héroe de otra época
RomansPerseo es un hijo de Poseidón que no sabe que lo es hasta que la guerra esta por llegar a Esparta. Su padre idea un plan para salvarlo de lo inevitable y preservarlo para el cumplimiento de la profecía. El corazón del héroe se queda prendado de una...