- Luca- susurro.
-Vamos. -Entonces me coge de la mano rápidamente y avanza por el jardín con firmeza, sin importarle en lo más mínimo quien pueda vernos.
-Luca, tus padres están ahí -le digo mientras lo sigo a paso apresurado. Es él quien prácticamente está tirando de ambos, sin dar tiempo ni a parpadearEstá mucho más que deseoso en este momento, y saber que yo he sido quien le ha provocado eso... me excita aún más.
- Mejor. Así si mi madre te ve, pensará que te estoy escoltando para ir al baño o algo parecido. A ella le encantas - dijo Luca con una sonrisa, y no pude evitar sonreír para mis adentros. Sus palabras no me sorprendieron en absoluto. Desde el primer momento en que le conocí, supe que había algo especial en él, me atrajo de inmediato. Y por lo visto, a su familia le pasaba lo mismo conmigo. Desde el principio, me había esforzado en ser amable y encantadora con ellos, ganándome su afecto bajo pequeñas y disimuladas acciones.
Con el tiempo, se hizo evidente que su familia me adoraba. Sus padres en particular, parecían haber visto en mí la que sería su nuera ideal, alguien que encajaba con sus expectativas, status y nivel de vida. Cada vez que coincidíamos, sus miradas y comentarios dejaban claro lo mucho que me apreciaban, la idea de tenerme en su familia parecía entusiasmarles.
Sin embargo, había un pequeño obstáculo: Luca. A pesar de lo bien que congeniábamos y la química palpable que existía entre nosotros, él siempre había sido un poco más distante en cuanto a tener relaciones. Mientras su familia soñaba con bodas y nietos los domingos por la tarde, él parecía más interesado en no atarse a nada ni a nadie, dejar las cosas sin nombre, como si no quisiera darle importancia a lo que para mí significaba tanto. Y aunque a veces eso me frustraba, también me hacía desear aún más encontrar la manera de llegar a su corazón, de tenerlo.
- ¿A dónde me llevas?
- Aquí nena, no vamos a tardar.
Y tras eso, Luca abre la puerta de lo que parece ser la tendería. Dos lavadoras y dos secadoras es todo lo que me da tiempo a ver antes de que Luca me tome de la cintura y me siente sobre una de las lavadoras mientras restriega el bulto de sus pantalones con mis partes una y otra vez.
-Joder Jade, he deseado arrancarte ese maldito vestido desde que te he visto llegar con tu hermano -susurra en mi cuello. Inclino mi cabeza hacia atrás para darle un mejor acceso a mi cuello, a mis pechos. Y él lo aprovecha al instante bajando la parte delantera de mi vestido y llevando su boca hacia mis pequeños pechos.
- Ahhh -gimo cuando muerde uno de mis pezones.
-Joder Jad... me vuelves loco -Sonrío antes de lanzarme a sus labios para que no note mi triunfo, pero se da cuenta al momento de mi felicidad. -Hija de puta.
-Luca -susurro moviendo mis caderas de arriba abajo contra las suyas mientras nos besamos apasionadamente.
-Voy nena. Yo sé lo que quieres Jad, yo sé lo que te gusta -susurra en mi oído tras morderme el lóbulo de la oreja.
Mi respiración se entrecorta cuando noto como lleva su mano desde mi culo hasta mí tango e introduce dos dedos lentamente sin dejar de mirarme a los ojos.
-Otro -le digo aún con los ojos cerrados mientras le escucho soltar una pequeña risa.
- ¿Así? ¿Esto es lo que quieres nena? ¿Esto es lo que te gusta? -pregunta aumentando el ritmo de sus dedos en mi interior.
- Ummm -gimoteo. Entonces él saca su mano rápidamente de mí, haciéndome abrir los ojos de par en par para mirarle con confusión. ¿Qué hace? ¿Porqué para?
- ¿Qué pasa nena? ¿No te gusta que te deje a medias verdad? ¿Es eso? -pregunta tirando de mi cabello hacia atrás para observar mi gesto de angustia. Yo le miro fijamente aún jadeando, con el tanga por los tobillos, el vestido enredado en mi cintura y las piernas abiertas.
- Luca - le digo en tono de advertencia.
- Ah ah -susurra negando con la cabeza mientras sonríe.
Entonces vuelve a tirar de mi pelo hacia detrás juntando su boca con la mía y susurrando sobre mis labiosss...
- Pídemelo nena, pídeme que te folle. Pídeme que te folle y haré todo lo que tú quieras. -Mía ojos se pasean en los suyos, en su perfecta nariz, en sus preciosos labios, su marcada mandíbula...
- Follamé Luca, follame hasta que se me olvide lo que estamos haciendo. -Y tras sonreír como el sátiro y posesivo que es, me besa con tanto furor que temo por hacerle daño. Entre tanto, escucho la hebilla de su caro cinturón desabrochándose, y decido bajar mis manos para ayudarle. En cuanto se da cuenta de mis intenciones sube sus ojos hasta los míos, hay fuego en ellos, le encanta lo que hago.
- Una pena que no tengamos tiempo para mucho más. Ya sabes cuanto me gusta esta boquita- susurra con voz ronca mientras pasa el pulgar sobre mis labios.
- Es tuya.
-Joder. -Y sin esperar un solo segundo más, se desuave del cinturón y se baja los pantalones metiendo su miembro de golpe en mí.
- ¡Ahh! -gritó cuando noto todas mis paredes recibiéndole sin previo aviso.
- Shh - y se lanza a mi boca para que me calle mientras aumenta el ritmo de sus caderas y yo gimo sobre sus labios.
- ¡Dios! -se me escapa cuando comienza a rozar mi clítoris con sus dedos.
- Estás tan estrecha, tan hecha a mí.
- ¡Ummm! ¡Sí! - gritó sabiendo lo mucho que le gusta escucharme. ¿A qué tío no le gusta engrandecer su ego?
-Eso es nena. ¿Te gusta? ¿Quieres más? ¿Eso quieres? -me pregunta mientras yo salto una y otra vez sobre su miembro con mis piernas enredadas en su cadera y sus manos en mi culo.
- ¡Sí Luca!
- ¿Si qué bonita? -pregunta sonriente.
- Quiero más.
-¿Mas qué?
-Más DU-RO -pronunció lentamente sin dejar ni un segundo el contacto visual con él. Y eso es suficiente para encender la llama. Luca comienza a moverse dentro y fuera de mí como un loco mientras mis pechos suben y bajan una y otra vez. Todo lo que se escucha en ese pequeño cuartillo son nuestros gemidos y el sonido de sus partes impactando con las mías.
- Joder Jade, como me puedes poner tanto.
- Luca -gimo cuando lo noto.
- Espérame nena, espérame.
-No puedo, me voy a correr -le digo aumentando el ritmo de mis caderas también. Dios mío, estoy tan sumamente cachonda.
-Córrete.
- ¡Ah! ¡Dios! -gritó cuando noto como mis paredes se contraen apretando su enorme miembro sin parar.
- Joder- suelta él sacudiendosé en mí.
- Luca - susurro cuando le veo mirándome fijamente a los ojos. Cualquiera diría que hay algo más a través de ellos de lo que me da a entender.
- Espera -me dice cuando sale lentamente de mi haciéndome soltar un pequeño quejido. Y no es hasta ese momento, que noto que lleva puesto un condón. Y gracias a Dios pero...
-¿Cuando te has puesto el condón? -el me mira sonriendo mientras se deshace de él. Incluso en estos momentos, lo único que se me pasa por la cabeza mientras le observo es lo jodidamente guapo que es.
- Estabas tan cachonda, que ni siquiera te has dado cuenta.
Me estaba volviendo loca.
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VENENO EN LOS LABIOS
Fiction GénéraleEstudiando desde pequeña el tipo de mujer en el que quería convertirse, Jade llega a su adolescencia como una chica bella y de cuerpo envidiable. Y lo sabe, sabe cuanto tiene, cuanto vale y cómo puede jugar con ello. ¿Conseguirá Jade todo lo que qu...
