Lucía se encontraba sentada en su sillón de un color amarillo pálido con la cabeza de Simón en su regazo. El pelinegro tenía un corte en su labio inferior y su mejilla izquierda inflamada.
–¡Auch! –se quejó el pelinegro cuando Lena intentó curarle el labio.
–Mierda, lo siento –hizo una mueca–. No debiste pelearte con ese tipo. Pudo haberte hecho algo.
–¿Cómo que no? Estaba siendo un puto cerdo contigo.
–No es cierto... –sonrió–. Solo que eres un poco paranoico.
–Quizá lo sea, pero es que...–se sentó.
–Es que, ¿qué, Simón? –le miró a los ojos con esos brillantes ojos de ella. Llenos de esperanza.
–Es que te quiero demasiado, Lucía.
–Dios... –susurró–. ¡Te escuchas tan tierno cuando dices que me quieres! –saltó a sus brazos y lo abrazó.
–Tonta –besó su mejilla.
–¿Puedes repetirlo? –se separó un poco para mirarle los ojos sin dejar de abrazarle.
–¿Tonta? –ella rió.
–No, idiota. Di que me quieres.
–Te quiero, Lucía –susurró a céntimetros de sus labios–. ¿Quieres que lo grite? Porque puedo hacerlo. -sonrió. -¡Te quie...! -ella le tapo la boca y rió.
–Te quiero, Sim-on. De verdad, te quiero demasiado –le quito la mano de la boca y lo besó.
Le mordió el labio inferior y él se que quejó. Ella se separó riendo.
–Eso dolió, pero no importa. Puedo soportarlo –puso sus manos en las mejillas de la peliazul y volvió a besarla.
El celular de Lucía comenzó a sonar y tuvo que separarse de él y levantarse del sofá para contestar. Al tomarlo frunció el ceño y camino hasta el balcón.
Simon se quedo sentado en el sofá recordando la primera vez que había visto a Lucía. Cruzaba la calle junto a Amelia mientras él estaba sentado junto a Nicolás en las escaleras. En ese momento no le dio demasiada importancia, ella era simplemente una chica linda de cabello color azul, no era la gran cosa. Tampoco le dio importancia cuando Nicolás le dijo que debería invitarla a salir, pero cuando la escucho reír nerviosa al otro lado de la línea y minutos después la vio vestida con ese bonito vestido de flores supo que era especial: diferente, era la palabra. Y quizás a veces fuera un poco tonta e infantil, quizás también hacía bromas muy pesadas, quizás era demasiado dulce, pero así la quería y no dejaría de hacerlo.
Sabía que Lucía no había tenido una muy buena infancia y que había hecho demasiados cambios en ella misma y a su alrededor solo para olvidar aquella etapa tan desastrosa de su vida. Le había contado todo acerca de eso, pero siempre intentaba no recordarlo ya que esa era la razón de porque odiaba que la miraran de una forma sucia o que la tocaran sin que ella quisiese porque ella era tan frágil que con un roce demasiado brusco corría el riesgo de volver a romperse. Él solo quería protegerla de todo el mal que había en el mundo.
Lucía entró de nuevo al apartamento con los ojos en su celular, lo dejó en la mesa de centro y se sentó junto a Simón de nuevo.
–¿Pasa algo? –preguntó al notar que estaba demasiado seria.
–No, todo está bien –dijo pausadamente–. Solo que Amelia y Nicolás vienen en camino.
–Okay. ¿Hago café?
–Por favor.
Lucía repasó en su cabeza cada palabra que Amelia le dijo y lo único que se le quedo grabado fue Damián volvió.
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In my veins
Historia Corta"Nothing goes as planned. Everything will break. People say goodbye. In their own special way. All that you rely on. And all that you can fake. Will leave you in the morning. But find you in the day." In my veins -Andrew Belle cover por -satan
