Capítulo 29

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Alya

Aun no puedo creer que se hayan acabado las vacaciones.

Estos días con Alex han sido mágicos a pesar de aun no saber lo que significó para él.

Hace aproximadamente una hora que hemos llegado de los hermosos días que pasamos juntos, estoy terminando de ordenar mi habitación y el departamento ya que luego de casi dos meses, Al fin volverán los chicos, la verdad es que sentí su ausencia en el verano, pero vivir juntos me ha enseñado muchas cosas, una de ellas es apreciar la soledad.

Lo sé, suena muy cruel de mi parte, pero es verdad. A pesar de que con mi familia no existía esa palabra. Todo cambio cuando nos mudamos todos juntos, nos empezamos a conocer realmente a pesar de tener tantos años de amistad.

Todo fue diferente, todo estos meses han sido diferentes, prontamente se acercará Halloween, Navidad y Año nuevo. Todo es muy rápido y siento que recientemente he llegado al edificio a iniciar primer año de psicología.

Alex ha tenido que ir a buscar a sus hermanos, así que no me quiero ni imaginar lo cansado que llegara de ese viaje.

Estoy hundida en mis pensamientos hasta que escucho ruidos a fuera de el departamento.

Ok, creo que es la hora del miedo y el pánico.

Quiero ir a ver qué es lo que sucede, pero me arrepiento rápidamente.

Que miedosa Quería – Me regaña mi conciencia.

Pues en algo estamos de acuerdo con mi conciencia, soy miedosa.

No se me ocurre nada mejor que ir a la cocina con mucho silencio y agarrar lo primero que encuentro para defenderme.

Una taza de con diseño de Mulán.

Con eso no asustaras a nadie. – Dice mi conciencia.

Rápidamente dejo la taza donde corresponde y diviso a lo lejos una sartén.

Vaya pasaste de guerrera de China a ser rapunzel. – vuelve a interrumpir mi conciencia.

Ok, en estos momentos no te necesito te puedes ir conciencia.

Que aburrida... — Bueno ya me estoy cansando.

Me preparo con mi sartén en mano, me gustaría decir que desde que tome mi arma me arme de valor, pero en realidad fue todo lo contrario.

Me acerco sigilosamente al lado de la puerta, mis manos tiemblan demasiado, pero tomo aire y me preparo.

La puerta se abre y cierro los ojos y levanto mi sartén preparada para la guerra.

Hey loca no me pegues que no te he hecho nada. -– Espera, yo conozco esa voz. Me atrevo a abrir mis ojos y para mi sorpresa veo a Pilar intentando protegerse. -– Vaya bienvenida me has dado...– Me dice.

—¡PILAAAR! – Grito con todas mis fuerzas, suelto mi sartén y la abrazó.

—¡ESPACIO PERSONAL! — me exige ella intentando alejarse lo más posible de mí.

Te extrañe muchísimo. — le digo.

Pilar simplemente se separa de mí y me da dos palmadas suaves en el hombre.

Se que ella no es cariñosa así que me conformó.

Recojo mi sartén y nos alejamos de la puerta, pero escuchamos otro ruido demasiado extraño, como unas botas grandes y pesadas, ¿Quién se pondría botas en verano? esta vez sí tuve miedo.

Mi Verdadero AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora