—¿Cómo vas?
Escuché a mi socio preguntar, pero me mantuve concentrada en mi tarea. Debía entregar este informe a más tardar el viernes y últimamente estaba sobrecargada de trabajo, por lo que aún tenía mucho por hacer, pero de esto dependía mi ascenso laboral y estaba full enfocada en lograrlo.
Un cargo oficial en la directiva de la compañía era mi sueño y estaba muy cerca de conseguirlo.
—Iré a casa, Susan me está esperando.
Alcé mi mano para darle a entender que lo había escuchado, porque estaba ocupada en lo mío.
—Lauren —insistió y yo bufé deteniéndome para darle una mirada de reproche — Van a ser las 9 de la noche, ve a casa, cena con tu esposa.
—Tengo 3 días para terminar esto. Ponerme a cenar es lo menos que necesito en este momento. Ahora agradecería si me dejas sola. Buenas noches.
Me giré para volver a concentrarme en mi computadora.
Llegué a casa cerca de medianoche. Todo estaba en silencio y a oscuras, así que quité mis tacones y subí descalza hasta el dormitorio. Con cuidado de no despertar a Camila, me preparé para dormir.
—Hola... —escuché el susurro de mi esposa acostada a mi lado.
—Hey — vi sus ojos soñolientos y sonreí porque me parecía la mujer más hermosa así. Me acerqué a ella para dejar un beso en su frente y abrazarme a su cuerpo —Perdón, no te quería despertar.
—No hay problema. Te extrañé hoy.
Suspiré sintiendo algo raro en mi pecho. Esa última frase me la venía diciendo desde hace un tiempo.
—Yo también, amor.
La verdad es que estaba tan sumergida en mi trabajo y en lograr ese ascenso, que apenas tenía tiempo para pensar en otra cosa. Me sentí horriblemente culpable y una idiota.
Quería prometerle que las cosas iban a cambiar, que luego de conseguir mi anhelado ascenso todo volvería a la normalidad y yo tendría más tiempo para ella, pero no sería así. Un cargo en la directiva requeriría mucho más de mi tiempo.
—Lo siento.
—Tranquila, yo entiendo.
Cerré mis ojos y me aferré a su cuerpo
—Te amo.
[...]
Cerré mis ojos por un momento, intentando procesar aquellas palabras.
No me esperaba escuchar aquello.
—¿Hablas en serio? — pregunté sintiéndome aturdida.
—Si, amor, aunque por tu cara veo que la idea no te entusiasma.
—No es eso, tú sabes que yo también quiero, pero...
—No es el momento indicado. —completó lo que quería decir. Pude notar la decepción en su cara.
Me estaba cansando de decepcionarla siempre.
—Me pregunto cuando será el momento indicado, Lauren.
—Tenemos todo el tiempo del mundo, bebé, no hay por qué apurar las cosas. — procuré hablarle con dulzura para no iniciar una discusión.
—Te lo propuse hace dos años y dijiste que no era buen momento, pero resulta que ahora tampoco lo es. Empiezo a creer que nunca lo será.
—Sabes que estoy en medio una negociación y si todo sale bien tendré que trabajar mucho para cuidar mi puesto y...
—Ya basta.
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Relatos CAMREN
FanfictionIré publicando un serie de Breves relatos Carmen. Espero lo disfruten. 😉
